« Artículo de Pérez Reverte en XL Semanal | Página principal | A vueltas con el informe PISA »

Artículo de Maximiliano Bernabé en El inconformista digital

El siguiente artículo firmado por Maximiliano Bernabé ha aparecido publicado en El inconformista digital. Espero vuestros comentarios.

Contra la pedagocracia
(O donde se narra lo que me sucedió en un foro pedagógico)
por Maximiliano Bernabé
Esto es, el gobierno de psicopedagogos y demás expertos sobre el sistema de la enseñanza española, cuyo desmontaje progresivo llevan acometiendo, al menos, desde 1990, año de la promulgación de la LOGSE, Ley orgánica de ordenación general del sistema educativo. La acción de estos modernos comisarios políticos, vicarios de la destrucción de un sistema educativo que no era, de seguro, el mejor del mundo pero que funcionaba, se ha acrecentado desde hace unos meses; tras la promulgación de la LOE, Ley orgánica de la Educación, en 2007. Por ahora, el fatal rodillo que va arrasando nuestro sistema educativo y que ya dejó la enseñanza primaria con niveles culturales que rozan el subdesarrollo, está empeñado en la erradicación de cualquier atisbo de inteligencia de la secundaria. En la obligatoria ya está casi totalmente conseguido, y se procede al asalto del Bachillerato: ya se puede pasar de un curso al otro (sólo dos) hasta con cuatro asignaturas suspensas. La universidad será el siguiente paso. Tras el vaciado de contenidos ya efectuado en las diversas materias, ahora se marcha por el camino de la burocratización absurda, con el fin de alienar la actividad del profesor. Que pasen el tiempo rellenando documentos redundantes y en algunos casos ininteligibles, no vaya a ser que les dé por pensar en la utilidad de lo que están haciendo, o simplemente quieran estudiar, formarse, en disciplinas que no sean los cursillos de risoterapia y similares, en algunos casos impartidos por empresas vinculadas a o poseídas por algunos de nuestros próceres de la Psicopedagogía. Aquí todo queda en casa. Esta “burrocracia” ahora se concreta en los llamados “informes trimestrales”, que en la Enseñanza Secundaria Obligatoria son unos documentos que acompañan a los boletines de notas. En esos mamotretos de varios folios, los padres de los alumnos encontrarán muchas observaciones y recomendaciones sobre aspectos que en nada deberían competer al personal docente, desde la limpieza y olores que desprenda el alumno, a su grado de “interactuación” con sus compañeros, los “roles” que asume dentro de la clase de “ratio” variable, si se integra en grupos “inclusivos”. Sólo por citar algunos ”palabros”. Esta acumulación de memeces, entre obvias y pedantes, podría resultar hasta divertida, si no fuera porque tiene un cierto tufillo de control orwelliano de todo menos aquello para lo cual los chicos fueron al instituto, la formación, y porque en su elaboración se va ahora gran parte del tiempo de muchos departamentos didácticos. Éste es sólo un paso más hacia el predominio en las diferentes asignaturas de la doctrina sobre los contenidos. Otro aspecto de esta burocratización es la implantación en la enseñanza de procedimientos hasta ahora circunscritos a la empresa: hay que “auditarlo” todo, que en la práctica se plasma en rellenar multitud de formularios de evaluación. Esto quizá pueda ser hasta útil para controlar la producción y mecanismos de una fábrica de embutidos, por poner un ejemplo. Sin embargo, en una actividad de corte intelectual, como es la educación, a veces no se sabe lo que se evalúa si no es la pérdida de tiempo. Imaginen que cuando Julio II encargó a Miguel Ángel pintar la bóveda de la Capilla Sixtina, éste hubiese tenido que pasar más de la mitad del tiempo asignado rellenando cuestionarios sobre los pasos en los que tendría que dividir su trabajo y los procedimientos para realizarlo, y luego, a la hora de la verdad hubiera pintado apresuradamente unos mamarrachos. Pero claro, los profesores son unos vagos que tienen muchas vacaciones y ahora van a tener algo en qué ocupar su ocio. Esto es lo que acostumbra a decir un inspector educativo que yo me sé, y es una idea que ha venido propagando toda esta progresía pija, que en el seno de varios gobiernos del PSOE –nacionales y autonómicos- ha programado el desmontaje del sistema educativo. No es que el PP hiciera mucho por remediarlo cuando gobernó, mas la paternidad del desmán no se la puede disputar nadie a estos pijo-progres que parece que tramaron su siniestra reforma tras ver “El Club de los Poetas Muertos”, o alguna otra película del subgénero del profe guay que interactúa con sus alumnos díscolos. Tampoco a la cohorte de pelotas y lametresillos que les rodea. Y sobre todo a los pedagogos y expertos de jerga bizantina y vacua. Todos ellos tienen en común que tras haber casi logrado el desprestigio total del sistema público de enseñanza español, llevan a sus hijos a centros privados. Puede que lo hayan hecho todo para convertir los centros públicos en aparcamientos para pobres y quitar competidores a sus tiernos retoños. Luego, achacarán los problemas del sistema a la enseñanza de la religión católica y a la resistencia a la implantación de educación para la ciudadanía. Señores, esos son otros problemas. Uno de política exterior (renegociación de los acuerdos con el Vaticano) y el otro, de la implantación de una asignatura inane más, las “marías” de toda la vida.

Es interesante asistir a uno de los congresos que periódicamente montan estos expertos pedagogos. Esos saraos que a los sumos sacerdotes de la progresía educativa les organizan para que tanto espinazo-doblado les ría las gracias y las genialidades. Recuerdo uno al que asistí no hace mucho (tengo ese placer insano de ir a ver cómo piensa el enemigo), cuyas actividades son extrapolables a la mayoría de estos eventos. Ahora suelen comenzar con un coro que entona el tema central de “Los Chicos del Coro”. Y luego vienen los expertos. Yo tuve el placer de escuchar a la lumbrera pedagógica de la universidad de Murcia, fiel escudero de la secta pedagógica, quien en un tono avinagrado, perdonavidas, hasta chulo, comenzó soltando varias frases llenas de palabros de esos que no vienen en el Diccionario de la Real Academia, para justificarlos seguidamente con un “Es que soy de Pedagogía”. Con dos cojones, como se dice vulgarmente, pero que, por lo menos, es buen castellano. Luego continuó con un aire tétrico de comisario estalinista con que habría que plantearse poder separar del servicio a los profesores que no siguieran ciertos métodos pedagógicos.

Más tarde vino la lumbrera del sindicalismo gallego progresista de la educación (algo así dijeron cuando le presentaron), adalid proletario-pacifista de la mediocrización de la enseñanza, el cual, como un dios airado, comentó elogioso la conducta de un alumno maleducado, rayana en el gamberrismo, hacia un profesor que se atascaba en la materia que impartía –sucede que debido a inadecuada planificación, en centros pequeños hay profesores que deben impartir asignaturas para las que no están debidamente preparados-. Aunque ninguno de estos cantamañanas es comparable a otro que recuerdo de ocasiones anteriores, lumbrera de la universidad de Málaga, quien cual santo guerrero, tiene la querencia de predicar con parábolas sobre animales que deben trepar a los árboles y la obsesión de que profesores y alumnos han de compartir los mismos retretes. No sé qué trauma adolescente les habrá llevado a semejantes postulados; bien es cierto que todos ellos tienen una visión del profesor como un ser torvo que hace recitar listas de reyes visigodos, dice ya en Septiembre que van a suspender todos y se pasea por entre los pupitres vara cimbreante en mano. ¿Qué les sucedería en sus años mozos? Luchando a duras penas contra el deseo de siesta, pues hay que decir que estos expertos que han hecho de la motivación la panacea que sustituya a estudio y esfuerzo, son mortalmente monótonos, escuché a las autoridades presentes, oscilantes entre la elocuencia del garrulo aventajado y el tedio de quien cita pasajes de libros que no ha leído. A continuación suele venir alguien que te cuenta las bondades de sistemas de otros países. Ahora está de moda el finlandés, sobre el cual pocos se han parado a pensar que lo que le hace funcionar es que emana y se asienta en una sociedad protestante, con ética del trabajo, que suele dedicar largas horas a la lectura, y que pasa mucho tiempo en casa. ¿Podemos mimetizarlo? Tras algún monólogo ingenioso de esos que están de moda entre los “modelnos”, en estos tiempos abundan las exposiciones sobre los maestros de la II República. Esto tiene la función, subliminal o no, de evadirnos de los problemas actuales haciendo que sintamos empatía hacia una época en la que sí, puede que se hicieran esfuerzos por la enseñanza (aunque no fue la única), pero que no tiene ninguna similitud con la presente. El que estos mangantes se proclamen herederos de los maestros republicanos es una impostura. Lo mismo que lo fue justificar la invasión de Iraq apelando a la vieja película de la II Guerra Mundial. Esto también es una falacia. Como corolario viene la ocurrencia de achacar los malos resultados de nuestros escolares en informes internacionales a gente de otras épocas. Varios responsables educativos, no hace mucho, han cargado el muerto al franquismo ¿A quién si no? Ya puestos, podrían haber culpado a los suevos, o a los cartagineses. Claro, que mejor es la genialidad de la ministra de educación, Sra. Cabrera, que dice que hay cosas en las cuáles nuestros alumnos son buenos, como es el lenguaje de los mensajes de móviles. Sin palabras.

Así es como se escenifica el ataque directo al corazón de la inteligencia en el sistema educativo español. La iniciación en unos saberes milenarios, asentados sobre los peldaños de nuestra civilización se ve sustituida por que el profesor (ahora convertido en educador, más adelante en animador juvenil, para pasar a ser llanamente un payaso) pase (“interactúe”) varias horas con sus alumnos manteniéndoles en unos débiles límites, no ya de corrección, sino de una difusa “no agresión”, pues la mayor parte de las asignaturas han sido despojadas de contenido. En Bachillerato se introduce una asignatura pomposamente denominada “Ciencias del Mundo Contemporáneo” para chicos que no han aprendido ni Matemáticas ni Física. Como si un lego absoluto en música hubiera de convertirse en un gran intérprete pianístico simplemente oyendo dos o tres veces un disco de Chopin. Se está expoliando a los institutos de su capacidad para que los alumnos intenten mejorar personal y socialmente a través del esfuerzo y el mérito. A esto lo llaman “elitismo”. Díganme señores pedagogos, lo que un hijo de familia de pocos recursos no aprenda en el instituto ¿Dónde lo aprenderá? A lo mejor pasa que estos progres pijos, que llevan a sus hijos a colegios privados o al extranjero, lo que quieren llanamente es que los hijos de los que tienen menos euros que ellos estén ya destinados desde la adolescencia a acarrear ladrillos o poner cañas. Ante refutaciones como ésta, los expertos pedagogos y sus pelotas siempre acaban diciendo lo mismo: lo que pasa es que tú eres de Derechas. No se preocupen quienes se sientan izquierdistas. Primero, ser de Derechas no es un defecto ontológico, y luego, un progre es a un izquierdista lo que un dominguero a un explorador.

En cuanto a la correlación de fuerzas, no hay que ser optimistas; corre a favor de los partidarios de la secta pedagógica. Frecuentemente pensamos que hay muchos profesores y maestros que están por el sentido común. No tantos. Entre a quienes, legítimamente, absorben sus cargas familiares, los preocupados por aprobar la oposición, los entregados a una vida social intensa (hay tantos) se restan muchos posibles partidarios. Sí, algo empieza a moverse contra tanta impostura pedagógico-destructiva. Se han publicado varios libros en los últimos años. Algunos desde posiciones ideológicas aparentemente lejanas. Están “El Panfleto Antipedagógico” de Ricardo Moreno Castillo (Ed. Lector) y “La Enseñanza Destruida” de Javier Orrico (Ed. Huerga y Fierro) entre los más destacados, además de varios artículos de escritores señeros. Pero ¿Por qué no nos unimos en este combate? Las posibilidades y el destino de muchas generaciones, presentes y futuras están en juego. Sinceramente espero que no sea por ese vicio tan nuestro de querer ser todos generales. En esta empresa también hacen falta muchos capitanes, y, claro está, soldados, entre los que ya engrosamos las “huestes antipedagógicas”, o del sentido común.

Maximiliano Bernabé Guerrero. Toledo.
Redactor, El Inconformista Digital.

TrackBack

TrackBack URL para este entrada:
http://www.leqtor.com/movabletype/mt-tb.cgi/83

Comentarios

Tenemos un problema pre-LOGSE, LOGSE y post-LOGSE, es tan constante en el tiempo como común en el medio docente; la promoción profesional del docente, aún la merecida, le aleja de la docencia cuando no le lleva a su abandono. Entre la legión de huidos de la tiza, aquí citados con frecuencia, no faltan oportunistas que no dudo un segundo en denunciar, pero siempre me queda un margen de duda, alguno se tiene que salvar, alguno tiene que ser diferente, alguno puede tener crédito además de mérito.

Los estudios de pedagogía, orientados a la docencia… sin más, derivan hacia una orientación experta de técnicos superiores acreditados como tales… sin más. Quizás su paralelismo con los estudios de magisterio, incrementados tanto en contenidos como en créditos universitarios, confundan en una primera percepción de los mismos, dando mayor crédito experto a los primeros, cuando el mayor crédito es únicamente académico, en principio, y menor crédito académico en los segundos minusvalorando su mayor crédito experto dada su mayor orientación práctica. Cuando hice estudios de magisterio hube de cubrir un programa de prácticas docentes, en cambio, en los estudios de pedagogía no precisé práctica docente alguna. He conocido tanto pedagogos con experiencia práctica dilatada como pedagogos sin haber realizado jamás ningún tipo de práctica docente. He conocido maestros que han salido pitando de las escuelas como asesores, consultores, formadores de formadores y demás aprendedores de “aprenderes”… y maestros curtidos desde la bata azul y la tiza blanca hasta los teclados más variados y los últimos cañones de las pizarras digitales.

Esta “pedagocracia” aquí citada, que es denunciable y abusiva, verbosa y superficial, tremendamente manipulable y sujeta al momento político de turno, es algo más que un grupo de profesionales o una carrera profesional concreta, algo más que una teoría o una ley determinada. Mientras los profesionales docentes más cualificados no encuentren en su propio medio incentivo alguno en cuanto a su promoción profesional, es lógico pensar que acabarán abandonando sus clases ante mejores posiciones en su carrera docente, aún cuando ello signifique un avance hacia la carrera a la vez que un alejamiento en cuanto a la docencia.

He ido a pocos “saraos” de los aquí citados, siempre he pensado que un profesor destacado ha de predicar más desde sus propias clases que desde las tarimas de los congresos educativos, pero, ciertamente, necesita motivos para ello… y no los tiene. Los congresos se llenan de profesorado en la misma medida que las clases se llenan de alumnado, en una frenética confusión basada en la firme convicción de que UNO es capaz por sí mismo de enseñar a TODOS, supongo que bajo la influencia de tal situación común en nuestras clases no menos comunes.

Creo que en nuestro medio pecamos de falta de reconocimiento entre nosotros mismos en primera instancia. Mal lo tenemos para reclamarlo de los demás. Nuestra primer falta de reconocimiento lo es hacia la práctica docente del de al lado, no la propia claro está, hallando mejor acomodo “formador” en las sillas de oyentes de las salas de conferencias que entre los pupitres taladrados de las clases de nuestros compañeros de trabajo…. que alguno destacado habrá, digo yo.

El problema de los movimientos políticos más despreciables no son sus misivas, es su arco electoral, sus votantes. En nuestro medio educativo, el problema mayor no son los charlatanes pedagógicos, que abundan… nuestro mayor problema es la amplia concurrencia en sus ponencias y los flagrantes silencios en nuestros centros donde pesan más media docena de sus cursillos al “a la limón” que cualquier tipo de estudio o práctica fuera del ámbito de “lo que toca” primar según cada momento. Siempre me ha llamado la atención la evidente “maldad” de algunas normativas emanadas de nuestras administraciones educativas en contraste con el éxito de su implantación en nuestro medio dados los patentes aplausos de los beneficiados junto al silencio de todos los demás. Algo así puede ocurrir en Andalucía con sus últimos proyectos para un profesorado mejor… pagado.

La verdad es que los congresos que describes no se parecen en nada a los que yo he asistido, y se supone que son afines a lo que llamaís secta pedagógica. Creo que, igual que no es lícito descalificar a todos los que defendéis itinerarios como derechones o acomodados, tampoco lo es calificar a todos los pedagogos de incompetentes o utópicos: hay de todo. Es algo que me molesta bastante de este foro, junto al tono derrotista, y que no corresponde al debate que todos queremos tener

Laura,
Me parece bien lo que dices. Pero aunque creo que todo el mundo tiene claro lo que es un mal pedagogo, ¿qué es lo que llamarías un buen pedagogo? ¿Cómo se reconoce? ¿Puedes recomendar alguna obra o autor?

Comparto letra a letra el artículo de Bernabé.

Creo que deberíamos (los docentes) ser muy críticos con nosotros mismos por haber tolerado -incluso alimentado- el desprecio de estas sectas y sectarios. Se debería ahondar en las razones de esa pasividad. Pero quizá sea demasiado doloroso.

Hay que multiplicar y difundir artículos como éste.

De acuerdo con Robert, ruego a Laura que nos aporte alguna información, si la tiene.

¿Burrhus Frederic Skinner?

Para Laura:

Dices que "tampoco lo es calificar a todos los pedagogos de incompetentes o utópicos: hay de todo". Vamos a ver, si yo sostengo que la astrología y la adivinación es una jerga sin sentido, podrás estar de acuerdo o no, pero no vale decir que entre los astrólogos y adivinos habrá de todo, y que no se puede generalizar. Independientemente de como sean en su vida privada, que yo en eso no me meto, en cuanto que astrólogos y adivinos son TODOS un hatajo de charlatanes.

Mira Laura, un cierto pedagogo sostuvo en una ocasión que corregir los errores de un examen o un ejercicio de un alumno con un rotulador color rojo era vejatorio para el alumno. Otro pedagogo dijo, en una conferencia sobre educación para la salud, que a través de todas las asignaturas se podía educar para la salud. Por ejemplo, el profesor de física podía contribuir a la educación para la salud estudiando en clase la elasticidad de los condones. Otro, todavía más listo que los anteriores, dijo que los errores eran la expresión de la creatividad de los alumnos. En el Panfleto dedico un capítulo dedicado a las burradas de los pedagogos, de las cuales ofrezco una pequeña antología. Y como puedes ver todos los días en este foro, las intervenciones de los pedagogos (llámense Diego, Sergio…) reflejan una asombrosa ignorancia de lo que es el saber, la ciencia y la educación, una absoluta incapacidad para mantener una postura mediante argumentos racionales, y una estupidez rayando con lo patológico.

Ahora, querida Laura, viene la pregunta del millón. Es cierto que no hay gremio que no tenga su porcentaje de estúpidos, pero te puedo asegurar, a la vista de todos los textos que he manejado, que en el de pedagogos ese porcentaje llega casi al cien por cien. Y fíjate bien lo que te digo: todas las burradas que cité un poco más arriba proceden de profesores de universidad, no de principiantes. Y sólo caben dos explicaciones del fenómeno: o bien el virus de la estupidez ataca con especial saña a los profesionales de la pedagogía, o bien la pedagogía es una estupidez en sí misma. La primera hipótesis es inverosímil, porque no existen razones por las cuales ciertos virus hayan de hostigar con más virulencia a unos profesionales que a otros. En consecuencia, me quedo con la segunda.

Atentamente

Ricardo, tendremos que suprimir la pedagogía de nuestro diccionario donde se la cita como “ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza” que, conviene aclarar, son dos cosas distintas.

Comprendo el escepticismo que suscita el término ciencia asociado a la pedagogía, sobre todo desde posturas culturales estructuradas sobre la metodología científica desde su misma base. Matemáticos, físicos, químicos, médicos… etc. son muy exigentes en general con este término y yo lo respeto, hasta cierto punto lo comparto pues no veo la educación como un manejable objeto de laboratorio precisamente, lo cual tampoco implica un menor rango de conocimiento precisamente, sino un diferente tratamiento en el estudio de variables distintas a las puramente científicas.

Sería curioso citar los estudios o formación universitaria de los “expertos” aquí criticados y raramente nombrados. Pedagogos ilustres o reconocidos como tales se formaron inicialmente en la medicina (Montessori y Decroly), en la biología (Piaget), en el magisterio (Freinet), en el derecho (Giner de los Ríos)… etc. En la actualidad aquí se ha citado a Enguita que es sociólogo y no sé si alguno más. De Diegos y Sergios nada sabemos pues no han dicho cual es su formación académica al menos que yo sepa.

Entre lo que yo conozco, haciendo un listado de “expertos” en la línea que aquí criticamos, no son precisamente los pedagogos los que más abundan. Encuentro con frecuencia entre nuestros “expertos” a profesorado de instituto y de universidad con formaciones académicas de lo más variado al igual que maestros de variada tipología, con variadas especialidades quiero decir, según variados cursillos realizados y llamados de formación.

Nuestras autoridades educativas tampoco son muy estudiosas de la pedagogía, hay más afición por la sociología, la ingeniería, económicas… etc. y supongo que también tienen algo que ver en todo esto.

En fin, si haces verosímil tu hipótesis sobre la pedagogía como “estupidez en sí misma”, habrás de escribir la teoría que lo confirme y, es muy probable, que desarrolles otro buen tratado pedagógico como has hecho con tu panfleto.

Yo entiendo la pedagogía como una reflexión en torno a la práctica educativa. Creo que eso es lo que hacemos aquí, incluso tú que la denostas. Acepto lo penoso de la verborrea pedagógica tan abundante y calamitosa; rotuladores rojos vejatorios, condones elásticos educativos, errores creativos ¡¡¡ … y demás lindezas no cuadran bien en los estudios de pedagogía aunque no dudo que encajen perfectamente en cabezas mal amuebladas. A mí personalmente me divirtió mucho en su día lo de “segmento de ocio temporal” por recreo y lo de “formador de formadores” que es una de mis debilidades cuando me da la risa floja.

Las mejores críticas empiezan por uno mismo. El problema educativo de que hablamos hunde sus raíces en las leyes sí, pero también en amplios sectores del profesorado, entre los que destacan un buen número de “expertos”, y otras variables que no me competen, pero tampoco quiero eludir la parte que me toca como creo que hacemos la mayoría de los que escribimos aquí. También se peca por omisión, callando, y de eso sabemos mucho los profesores. Aquí hablamos o escribimos intentando mejorar lo que hay. Tampoco proceden condenas tan abruptas como la que haces de la pedagogía.

El borrador del programa para las enseñanzas no universitarias que hemos leído de UPyD es pedagogía, las nueve propuestas que ha hecho RM también, también los matices de Laura y Romero, de igual modo quiero hacer yo y creo los demás, aún desde el contraste, sin necesidad de confrontaciones.

Este personaje es que no para de delirar. Don Ricardo (en adelante DR), el charlatán por antonomasia no cesa de hacer ejercicios proyectivos continuamente y así como en sus delirios es capaz de equiparar a astrólogos y adivinadores con profesionales de una ciencia que tiene abierta Facultades en todo el mundo, también se permite, mediante el veneno que tiene instalado en su mente, ponerlos de estúpidos. Lo dicho: ejercicios proyectivos de un tonto útil.
Pero lo más interesante sería analizar la génesis de tanto rencor, odio, inquina, resentimiento, encono, animadversión, tirria, fobia y aborrecimiento con el que DR se muestra hacia los profesionales de una ciencia de indudable prestigio en otras latitudes que están a la vanguardia educativa en el mundo. Particularmente voy a apostar por dos escenarios por los cuales DR llega a tal grado de auto sadomasoquismo. Por un lado está el escenario aquel donde nuestro queridisimo DR goza de una situación privilegiada y aparecen en escena otros actores que le quita tales privilegios. Está claro que nuestro amigo DR ha personificado y convertido en su enemigo a tales actores. También al autor, al director, el guionista y hasta a la limpiadora que pasaba por allí, por concebir tamaña obra que le quita sus privilegios y trata de igualarlo a los demás. ¡A ÉL! El otro escenario que propongo es de corte mas vulgar, pero no menos virulento en sus manifestaciones emocionales: a nuestro insigne e ilustrado DR una novia (o un novio) lo abandonó por un pedagogo-a
Estos son dos posibles: quienes quieran pueden apostar por otros.

Aparte de los pedagogos clásicos, como Montessori, Rosa Sensat, Freire y demás, a mí me gustan sobre todo los pedagogos (de formación o no) que se dedican a una área específica, por ejemplo la didáctica de la lengua (por afinidad). Y allí la lista d enombres es infinita. Ya sé que lo encontráis todo paparruchas, pero también me gustan muchos artículos de cuadernos de pedagogía y los especiales de la editorial Graó.

Ricardo, evidentemente los ejemplos que aportas son de imbéciles pero es que no entiendo que dejen decir esas burradas en congresos o ponencias, no es mi experiencia (aunque mucho más breve que la tuya).

Y sobre todo, admiro a esos pedagogos anónimos que hacen de orientadores, de buenos orientadores en los institutos, que son muy pocos pero una joya cuando te los cruzas.

Hablando de libros, ¿sabéis algo de un nuevo libro que se llama "cómo enseñar a los que no quieren"? ¿Vale la pena?

Diego, con este tipo de soflamas no me lo pones nada fácil para defender a los pedagogos, ¿quieres por favor seguir el tema del debate?

Saludos a todos.

Ya que estamos hablando de pedagogía como una "ciencia" (las comillas las pongo porque se puede discutir mucho lo que es una ciencia y no es el momento ni el lugar) me gustaría señalar dos paradojas que veo en el discurso pedagógico oficial (imagino que hay otros, coincido con Laura en que suele ser más interesante leer textos específicos, a ser posible escritos por profesionales en la materia a impartir):

- Primera paradoja: si, supuestamente, los pedagogos son los expertos en enseñanza, ¿a qué se debe su más que obvia imposibilidad de transmitir los conocimientos que ellos generan?. He tenido profesores muy buenos, normales y muy malos, pero todavía no he encontrado una ponencia, un curso o un libro de la corriente oficial que explique bien las cosas, y conste que más o menos leo de todo. Eso contradice la versión de prestigio de la pedagogía.

- Segunda paradoja: el "aprender a aprender": pues vaya, si resulta que para aprender hay que aprender antes, esto se parece al chiste que dice que la teoría de la recursión sólo se puede entender si antes entiendes la teoría de la recursión. Este es uno de los muchos juegos de palabras bastante infantiles con los que intentan convencernos de seriedad. Como en cualquier otra rama de conocimiento, si los pedagogos quieren que su trabajo sea reconocido, que demuestren (ellos, por supuesto) su corrección y su utilidad.

Para Javier:

Es cierto que la educación necesita una reflexión serena, y hay muchas personas ilustres que se han dedicado a ella. Platón, en la República se interesa por el tema de la educación de los ciudadanos, así como lo hicieron muchos otros pensadores posteriores. García Morente tiene un hermoso libro titulado "Escritos Pedagógicos", también Ramón y Cajal, en sus memorias, expone sus ideas sobre cómo debe ser la enseñanza, y Unamuno, en algunos de sus ensayos, se ocupó de la problemática educativa. Sobre la enseñanza de las matemáticas, que por razones obvias es sobre lo que más he leído, te podría citar a Pedro Puig Adam o, más recientemente, a Miguel de Guzmán. La educación me interesa, me he dedicado a ella toda mi vida profesional (y aun desde antes, en trabajos voluntarios) y sobre las matemáticas y su enseñanza tengo varias cosas escritas. Se me dirá que con estas lecturas y escritos, e incluso con el "Panfleto Antipedagógico", he hecho pedagogía. Vamos a matizar un poco esto.

Hay un fenómeno lingüístico, llamado “desplazamiento semántico”, que hace que las palabras cambien de significado, sea porque se usan incorrectamente, sea porque son interesadamente desvirtuadas. Y hoy la palabra pedagogía ya no significa un pensamiento sereno sobre la educación, significa esa jerga delirante que utilizan nuestros “expertos” y que atrae como un irresistible imán a personalidades tan pobres y desubicadas como Diego. Igual que sobre educación, también sobre la amistad han reflexionado los filósofos de todas las épocas, y no hay ser humano que en algún momento de su vida no haya reflexionado sobre ella, sus posibilidades y sus limitaciones. Pero ahora figúrate que surgen unos autoproclamados expertos en “Ciencias de la Amistad”, que para parecer científicos elaboren una jerga en la que se digan obviedades sobre la amistad que todo el mundo sabe, o simplente patochadas. Lo que antes era una hermosa reflexión lo convierten en una sarta de memeces, todas ellas indefendibles racionalmente. No tienes más que ver la intervención de Diego inmediatamente posterior a la tuya, incapaz de rebatirme con argumentos ninguna de las razones por las cuales descreo de la pedagogía como ciencia. El pobre, en su retraso mental, no se le ocurre otra cosa que inventarme una novia que me dejó por un pedagogo. ¡Hay que ser gilipollas!

Algunos comentarios:

-Mis 9 propuestas no son teórico-pedagógicas-librescas sino propuestas concretas basadas en mi experiencia y para cambiar o mejorar prácticas y situaciones concretas en la ESO.
-Conozco mucho las teorías de Freinet.
Era maestro de primaria en Francia,ejercía y todo lo que ha dejado escrito en sus libros lo practicaba él mismo en sus clases.
-Diego ,está claro,por lo ofendido que aparece,que se dedica a la Pedagogía,pero ni siquiera la defiende con argumentos.La desacredita.
Tiene una fijación obsesiva personal con DR.
Nunca contesta a preguntas ni a reflexiones de nadie,siempre que aparece es para meterse a nivel personal con DR.

Yo soy maestro y cuando estudié me dieron clase varios pedagogos.
Unos defendían teorías más tradicionales,otros más progresistas,pero todos tenían en común sus conocimientos sólo librescos.
Nos daban clase de didácticas y metodologías a los profesores de EGB,pero nunca habían pisado una escuela,ni habían impartido una clase ,ni habían tenido como alumnos a niños de esa etapa.
Sólo libros y Universidad.
Antiguamente a los inspectores,para serlo les pedían 10 años de experiencia previa en la etapa relacionada con la inspección.
No vendría mal esa exigencia para los pedagogos.

Para Todos:

(Advertencia a Diego: vale más que no leas lo que viene a continuación, porque está dirigido a personas inteligentes, y no lo entenderías. Para ti haré una intervención más sencilla).

Como podéis, Diego me ha dado la razón en su reciente intervención. Si yo estuviera equivocado y la pedagogía fuera una ciencia, podría rebatir mis posturas racionalmente. Como no lo es, y no puede argumentar, se limita a descalificarme: “nuestro queridísimo DR goza de una situación privilegiada y aparecen en escena otros actores que le quita tales privilegios”. ¿De qué privilegios estará hablando este infeliz? Soy un profesor de instituto, con muchas más horas de clase a la semana de las que da él (y otros “expertos” como él). ¿Quiénes serán esos otros actores?

Por otra parte, decir que un cierto discurso tiene contenido o no (vaya, si es una jerga o no) es una discusión estrictamente filosófica, y ninguna de las posturas se ha de explicar a la luz de los traumas personales de quienes las sostienen (salvo que seas tan tonto como Diego y no tengas más recursos “dialécticos” que la descalificación). Cuando los miembros del Círculo de Viena proclamaron que la metafísica tradicional es una jerga sin sentido, los metafísicos más tradicionales evidentemente discreparon, y se generó una apasionante polémica. Pero a ninguno de los metafísicos más conservadores se les ocurrió decir que el problema estaba en que alguno de los miembros del Círculo habían tenido una novia que le había dejado por un metafísico tradicional, ni mucho menos se les ocurrió decir que habría que “analizar la génesis de tanto rencor, odio, inquina, resentimiento, encono, animadversión, tirria, fobia y aborrecimiento con el que el Círculo de Viena se muestra hacia los profesionales de una ciencia de indudable prestigio en otras latitudes que están a la vanguardia metafísica d el mundo”. Decir que la metafísica escolástica se enseñe en muchas universidades del mundo no es argumentar en contra de quienes descreen de la metafísica escolástica. Es, simplemente, una necedad. Pero no vamos a esperar, a estas alturas del vida del blog, que Diego diga otra cosa que necedades.

Pero vamos con un ejemplo más claro. Si yo digo: “soy ateo”, mi afirmación equivale a esta otra: “considero que el discurso teológico es una jerga sin sentido”. ¿Sería un argumento decir que la teología es enseñada en prestigiosas universidades? ¿Sería razonable que un creyente que quisiera traerme al redil, en lugar de convencerme de que Dios existe, me dijera que mi ateismo “no es más que ejercicios proyectivos de un tonto útil”?.

Para terminar, os voy a contar un secreto. Tengo algunos amigos curas, y a veces me divierto haciéndolos rabiar, y les digo que su discurso es una charlatanería sin sentido. Y os aseguro que reaccionan con mucho más inteligencia y sentido del humor que como reacciona Diego (aunque eso, la verdad, no es mucho decir). Os dije que es un secreto, no se lo contéis a Diego, porque si se entera que es todavía más tonto que algunos curas, se va a quedar (tan “progre” como es él), muy traumatizado. Y el pobre ya tiene bastante desgracia con su propia estupidez

Atentamente

Rm, respecto a la exigencia de dar clase antes de predicar, estamos todos de acuerdo, imagino

Para Diego:

Ahora estoy contigo, Diego. Ya que tan amablemente me has querido ilustrar sobre mis frustraciones (aunque la verdad, de un podo tan pobre y desmañado que de poco me ha servido), en recíproca generosidad, voy a ilustrarte sobre las tuyas:

En primer lugar, eres un frustrado porque fracasaste en tus intentos de entrar en una facultad de ciencias, y no te quedó otro remedio que dedicarte a una ciencia de mentirijillas. Pero a estas alturas de tu vida ya deberías haberlo superado.

En segundo lugar, estás frustrado porque cada vez menos profesores se creen vuestra jerga. Tienes el mismo cabreo que los obispos, que no acaban de asumir que su discurso es cada vez menos creído, y la gente se casa, se divorcia y hace el amor sin permiso de ellos ni pasar por el altar. El que yo, modestamente, haya contribuido a desmontar tu discurso, te hace abrigar una especial inquina contra mí, como se puede ver en todas tus intervenciones. Tus diatribas contra mí son, como dirías tú (pero yo hago un pequeño retoque), “ejercicios proyectivos de un tonto inútil”. Inútil pero peligroso, porque los tontos hacéis mucho más daño que las malas personas.

Y en tercer lugar estás frustrado porque eres incapaz, en tú escasez de entendimiento, rebatir ni UNA SOLA de las intervenciones sensatas que se hacen en este foro. Tus intervenciones son las típicas proyecciones del tonto contra quienes tienen las luces de las que él carece. ¿Es que no te acuerdas cuando, en el mes de mayo del año pasado, rogaste al Señor que te librara de las personas de bien y de sentido común? Si para enfrentarte con las personas de sentido común tuvieras luces naturales, no necesitarías pedir ayuda sobrenatural. Y esa incapacidad de argumentar te deja una amargura y una frustración que te acompañará toda tu vida. Es una muy pesada carga, pero es la que te ha tocado y has de llevarla con entereza.

Otra cosa más. Todas tus intervenciones (y todas las que, como las tuyas, son pura bazofia) las podría hacer borrar desde la administración del blog, y así la polémica se quedaría reducida a personas sensatas. No lo hago porque pienso que desenmascarar a todos los tontos como tú, que con su charlatanería e ignorancia, se han cargado la educación pública en este país, es precisamente una de las misiones principales de este foro. De modo que te animo a seguir participando, porque no hay intervención tuya que, por lo estúpida y falta de razones, no me de argumentos a mí.

Atentamente

De acuerdo Ricardo, el descrédito de la Pedagogía tratada como se hace por la charlatanería de algunos de nuestros “expertos” es evidente. Insisto en mi concepción de la pedagogía como una reflexión sobre la práctica educativa, por ello, RM, interpreto tus nueve puntos como pedagogía mucho más allá de esos desaguisados, más que comentarios, de Diegos, Sergios y otras especies. Por la misma razón suelo señalar, incluso defender, el Panfleto antipedagógico como pedagogía ante quienes me argumentan justamente lo contrario, lo cual no quita que respecto al trabajo de Enguita “¿Es pública la escuela pública? haría como hice algo semejante. Entiendo el enfoque incisivo, incluso provocador, de Ricardo, para remover el lodo enturbiando el agua y ver si luego es posible algún tipo de claridad, pero el problema más que de pedagogía es de pedagogos en todo caso y ya me gustaría saber cuantos lo son entre nuestros más firmes detractores o cohortes de “expertos”.

Totalmente de acuerdo con la propuesta de exigir 10 o más años de experiencia práctica en docencia directa a quienes, como inspectores o cualquier otro tipo de autoridad educativa, pretendan acceder al cargo. Así lo dije en mi comentario al borrador del programa para educación de UPyD, donde hablé de doce o quince años en lugar de diez.

Ya he señalado por aquí que un problema patente en la pedagogía actual es la evidente falta de experiencia docente entre esa variada gama de expertos y asesores que hoy inunda nuestros centros, esa vocación de despacho que rodea nuestro entorno entre todo tipo de profesorado. Por ello es tan diferente leer comentarios como las de RM, Mateo, Laura, Romero, Robert, etc. a lo que se escucha en conferencias y congresos en más de una ocasión.

También es un problema la notable fijación de mucho profesorado de Secundaria en su propia materia, en el exclusivo cuerpo de contenidos definidos bajo su especialidad, ese cerrar filas en torno a los contenidos respecto a los que están especializados con aquel “yo soy de ciencias…” que en cuanto argumento excluyente me suena tan pedante como el de una psicóloga que me argumentó como conclusión final que ella era experta en autismo y no entendía de nada más.

La obligatoriedad es un bocado indigesto que se nos atraganta a todos. Fue de difícil digestión en las segundas etapas de EGB y lo es en secundaria obligatoria. Cuando los contenidos de la propia especialidad no bastan para dar respuesta a las necesidades formativas “todas” del alumnado, y ese alumnado es obligatorio, toca al sistema educativo dar la respuesta. Bien es cierto que el sistema no responde, pero no es menos cierto que el sistema no es un ente abstracto, somos todos, y en lo que me toca lo asumo. Si dividimos la película en 2 (Cáceres y Badajoz)… buenos y malos; ¿no incurrimos en algún tipo de simplificación?.

Muy interesante toda la discusión, aunque algo sesgada (cosa habitual en los comentarios de un blog).

Me parece leer entre las líneas escritas por Ricardo Moreno y compañía que no excluyen la posibilidad de un conocimiento científico sobre la enseñanza en sí misma (llámese Pedagogía, Learning Sciences o cualquier otra cosa) sino que se quejan de que su aplicación en España es, o ha sido, mala (1). Entre los motivos de esta mala aplicación, el principal me parece entender que es que los profesionales del tema han perdido el contacto con el objeto de su estudio (es decir, que no han dado clase en su vida y todo lo saben por los libros de otros). Puede ser o me he perdido algo importante de la discusión?

Como dato adicional, por si ayuda a la discusión, me gustaría comentar que en el Reino Unido es muy raro que un profesor universitario de Maths Education (¿Pegagogía de las Matemáticas?) pase las pruebas de acceso sin acreditar algunos años de experiencia como profesor de Matemáticas.

(1) Aunque la mala aplicación de un conocimiento científico no implica que tal conocimiento sea falso o quimérico, al final lo que realmente importa es si la aplicación del mismo es beneficiosa o no.

Hablando de expertos, congresos y ponencias, pongamos un toque de humor con alguna pedagógica recomendación; ¿Cómo hacer una mala presentación?...
.
http://my.opera.com/suribe/blog/2008/01/16/como-hacer-una-mala-presentacion
.

"(...)eres un frustrado porque fracasaste en tus intentos de entrar en una facultad de ciencias(...)" Don Ricardo.

Obsérvese esa apreciación que de contínuo pone sobre la mesa nuestro inestimable Don Ricardo. Ya no le basta con descalificar a todos los profesionales de una ciencia determinada que goza de gran prestigio precisamente allí donde la educación está por encima del resto, sino que su egolatría delirante le lleva a desacreditar y lo extiende a todo aquel que no haya pasado por una Facultad de Ciencia, atribuyendoles a los "científicos" el monopolio de la Lógica y la Razón. Típico de una mente delirante, ególatra y jerarquizante. Miedo me da, solo pensarlo, que personajes de esa índole puedan, como pretende, tener poder.

Para Diego:

Muchísimas gracias, Diego, te animé a que siguieras participando para que se viera la escasez de luces que tenéis los de la secta pedagógica, y te has apresurado a complacerme. En tu intervención dejas de nuevo claro que, en tu incapacidad de razonar, no te queda otra solución que atribuir intencionalidades ocultas a quien discrepa de ti. En primer lugar dices que:

“Ya no le basta con descalificar a todos los profesionales de una ciencia determinada que goza de gran prestigio precisamente allí donde la educación está por encima del resto, sino que su egolatría delirante le lleva a desacreditar y lo extiende a todo aquel que no haya pasado por una Facultad de Ciencia, atribuyéndoles a los "científicos" el monopolio de la Lógica y la Razón”.

No, Dieguito, no has entendido nada, no intento descalificar a nadie por no haber pasado por una carrera de ciencias, intento que seas consciente de una frustración que se te nota muchísimo y que ya deberías haber superado. En cuanto a que atribuyo a los científicos el monopolio de la lógica y la razón, no sé de donde los has sacado. Bueno, sí que lo sé, de tu incapacidad de razonar, que no te teja otra opción que atribuir a tu interlocutor cosas que éste no ha dicho. El recurso de todos los imbéciles del mundo, vaya.

A continuación dices: “Miedo me da, solo pensarlo, que personajes de esa índole puedan, como pretende, tener poder”. Diego, tesoro, si yo pretendiera tener poder, en lugar de estudiar filosofía como segunda licenciatura, habría hecho pedagogía y gozaría del poder que tienes tú y la gente como tú (poder que, afortunadamente, va en declive, gracias a que muchísimos profesores, cada vez más, se dan cuenta de vuestras patrañas).
Ahora resulta que los que trabajamos humildemente día a día en el aula en lugar de desertar de la tiza (y puedes creerme, ocasiones no me han faltado) somos unos personajes ávidos de poder.

De nuevo te has vuelto a retratar, Dieguiño de mis amores, cosa que te agradezco mucho. Espero impaciente tu próxima intervención que, sin lugar a dudas, dejará en evidencia la charlatanería de los pedagogos como tú.

Atentamente

Luis Ramírez:
Citas a Skinner como pedagogo pero dudo que conozcas su trabajo.

"En cuanto a que atribuyo a los científicos el monopolio de la lógica y la razón, no sé de donde los has sacado."
Creado por: Ricardo Moreno Castillo | Enero 20, 2008 10:14 PM

"Claro que quien ha entrado en una facultad de pedagogía después de fracasar en una de ciencias a lo mejor es incapaz de entender un libro de lógica, por elemental que pueda ser."

Creado por: Ricardo Moreno Castillo | Enero 18, 2008 12:38 PM

Luis:
Quiero decir, más allá que saber que Skinner es uno de los 66 nombres del diablo y algún dato anecdótico sobre el entrenamiento de animales.

Laura,
De acuerdo con Montessori, pero ¿qué parte de su trabajo se enseña en las facultades? Ella demostró que todos los niños aprenden a escribir a los 5 años si se les enseña adecuadamente, pero no se forma a los profesores con su método y muchos niños ni saben a los 7. ¿A qué se dedican las facultades de Educación? No creo que casi nadie sepa nada sobre Montessori aparte de su nombre y unas vagas ideas románticas sobre el aprendizaje por ciencia infusa en clases llenas de armonía.

El caso de Paulo Freire es menos evidente. He leído mucho de lo suyo, pero escasean las ideas útiles. Es posible que, sin quererlo, él haya hecho más daño a la Educación que ninguna otra persona en la historia. ¿Cuál ha sido su aportación en tu opinión? ¿Qué es lo que te ha gustado?

No he leído a Rosa Sensat. ¿Puedes recomendar un libro en particular? ¡Con un nombre así, su éxito está garantizado en un campo emotivo y poco riguroso como la Educación!

Para Diego:

Diego, chiquillo, sigues sin entender nada. Que para entener un libro de lógica haya que poseer la inteligencia de la cual tú careces (carencia que te impidió entrar en una carrera de ciencias) no significa que el monopolio de la lógica y la inteligencia la tengan las carreras de ciencias. ¿O eres tu de esos ignorantes que no saben que la filología, la medicina o la filosofía requieren también de mucha lógica, inteligencia y sentido común?

Atentamente

Hombre, a mi estas discusiones me recuerdan siempre a un experto en nuevas tecnologías que una vez enunció una verdad de perogrullo: "para hacer gestión del conocimiento, tiene que haber algun conocimiento que gestionar". Lo mismo con los niños, ningun problema que aprendan tecnicas, sentido común, logica o lo que sea, pero antes tienen que tener una base de conocimiento para ejercitar. Y es ahi que la cosa falla, se pretende que los niños, básicamente, gestionen aire.

Tambien indicar lo obvio, que si Finlandia (o puestos a otro ejemplo, Corea) tienen un gran sistema educativo, éste debe estudiarse en su conjunto. Asi descubres que la implicación de los padres, y la presión hacia la excelencia tienen mucho que ver. Con sistemas concretos bastante distintos. El finlandés és mas flexible y el coreano, como todo sistema de base confuciana, es muy rigido. Dicho de otro modo, la clave no esta en la pedagogía, sino en la actitud. Algo que repatea los higados a muchos pedagogos. Si la actitud falla hay que imponerla, incluyendo un sistema de castigos, algo tambien tabú. Es tabú, por ejemplo premiar a las mejores escuelas. En realidad parece que se funciona al revés, cuanto peor la escuela, mejor financiación. Cuando esta mas que estudiado que mas allá de cierto nivel, más financiación no equivale a mejor rendimiento. Tambien hay que recordar que la implicación de los padres deriva del modelo de sociedad. En Finlandia, un buen futuro profesional esta ligado a la excelencia, al I+D. Aquí, mas bien a ser listillo para el pelotazo y tener buenos enchufes. Buena parte del fracaso educativo viene de algo tan peliagudo como el espectaculo de mileuristas sobreeducados. En cambio en los 60-70, una buena educación era en muchos casos el único pasaporte para el ascensor social. De ahí la cantidad de padres obreros que siendo practicamente analfabetos presionaban a sus hijos hacia la excelencia. El problema es que es una pescadilla que se muerde la cola, sin cultura de I+D no se premia al que estudia, sin buena educación, no hay manera de realizar buena I+D. Es un circulo vicioso que hay que romper, pero el que tenga la solución que alce la mano.

Por ultimo, he tenido muchas discusiones con mis amigos (la mayoría progres) por el tema EpC. Les decía que no tengo nada contra la asignatura, pero que no es ni de lejos el principal problema de la educación, y que invertir esfuerzos políticos en ella me parecía irresponsable. La contestación usual era que si la maligna oposición no se hubiera opuesto, no habría sido necesario invertir esfuerzos políticos en ella. Mi contrarespuesta era que si se hubieran atacado los problemas de base, la oposición lo tenía mas chungo para hacer oposición. Pero me temo que la discusión acababa en tablas. Ni siquiera el hecho de que Finlandia no tiene EpC, y si en cambio nuestro viejo sistema de "religión/etica" de los ochenta los hacía cambiar de opinión...

Señores, puede resultar muy interesante comentar las distintas posturas y reacciones que se dan ante lo que está ocurriendo en la enseñanza en este país, pero mareando la perdiz así no vamos a parte alguna. Como dice Maximiliano Bernabé hay que unirse, hay que plantear de una vez una acción conjunta de todos los que tenemos claro lo que pasa: el diagnóstico ya está hecho hace tiempo. Pasemos a la acción ya o sólo nos quedará seguir lamentándonos eternamente de la LOGSE, su espíritu y de los que la parieron.
Nuestra web http://crisiseducativa.wordpress.com está abierta a sugerencias.

Para todos:

En este foro entramos sobre todo profesores. Pero de vez en cuando aparece algún pedagogo, lo que nos convierte en alumnos (nos va a enseñar cómo tenemos que enseñar). ¿Os habéis dado cuenta de cómo reaccionan esos profesores pedagogos cuándo les hacemos preguntas?

1. No contestan.

2. Insultan al qué ha formulado la pregunta, sin contestarla.

3. (Esto para los alumnos más preguntones) Especulan sobre la vida del alumno, para hacerse los graciosos.

Vaya, vaya, ¿así es cómo tenemos que tratar nosotros a nuestros alumnos?

Desde luego deberían tener más paciencia con nosotros.

Pero si me quieren convencer, deberán empezar por decir exactamente qué es lo que quieren conseguir.

¿Es el principal objetivo la pura convivencia, o es la educación y el aprendizaje? ¿Es más importante el proceso o el producto?

Para mí, en la medida en que la educación/instrucción es proceso y no producto, es PRESCINDIBLE, porque si no hace falta que haya un producto, la desaparición del proceso no tendrá ninguna consecuencia negativa, excepto que los jóvenes ya no tendrán a dónde ir por las mañanas.

"¿Es que no te acuerdas cuando, en el mes de mayo del año pasado, rogaste al Señor que te librara de las personas de bien y de sentido común?"
Don Ricardo, Enero 20, 2008 01:58 PM

El pobre DR cada vez está más claro que todas las acusaciones que dedica a los profesionales de la ciencia de la pedagogía nada más que son proyecciones de sus propios demonios y así como resalta la carencia del sentido del humor en aquellos no es más que la manifestación palpable de ello en él mismo. Veamos: de todos es conocida la frase "Dios me libre de los amigos, porque de mis enemigos ya me cuido yo"; pues respondiendo un post en donde el firmante autotitulaba de "hombres de bien" a todos aquellos militantes de la secta antipedagógica, incuyendose él mismo, contesté con una variante de la anterior frase donde decia (cito de memoria) que "El Señor me libre de la gente de bien y de sentido común porque de los otros ya me cuido yo". Esto, que nuestro DR lo muestra como un trofeo por el alto grado de infantilismo que padece, y por lo tanto sus dificultades para el pensamiento figurado y la abstracción de lo literal, vino a cuento porque antes de esa fecha, y cercana a ella, los inmovilistas de este país celebraron una manifestación de las que últimamaente nos tiene acostumbrados. No recuerdo si era "El Foro por la Familia" a cuenta de los matrimonios homosexuales, o la "Asociación de Víctimas del Terrorismo", de las muchas que han convocado. Lo cierto es que en una de ellas su aliado natural el PP, por medio de Mariano Rajoy, expresó que todos los que allí estaban, o habían convocados, eran "la gente de bien y de sentido común" de España. Y claro, con estos antecedentes y los que históricamente conocemos de los que allí estaban no digo que me libre el Señor de ellos, sino que estoy dispuesto a rogarselo a Zeus, Júpiter, Manitú, Alá y toda la corte celestial. Igual Don Ricardo no porque le gusta "ese" sentido común. El mismo sentido común que unos días después Ramón Torrado nos trajo, en sus copia y pega que acostumbra, de un fragmento de un discurso del ministro de Educación del III Reich donde también se refería a ellos mismos como "hombres de bien". Esto es lo que hay, pero nuestro amigo DR no está para mucho trote.

Diego:
Mi opinión es que las polémicas que tenéis Ricardo y tú, sirven para poco,aunque sois muy libres de continuarlas.
Cada vez sois más agresivos y personalistas.
Si para algo sirve el foro es para intercambiar ideas,opiniones y propuestas,argumentándolas,
no para pelearnos a nivel personal.
Yo estoy a favor de algunas tesis de Ricardo y menos de otras;también en algunas de tus pocas opiniones he coincidido contigo,pero lo que no se puede hacer es lo que haces tú:siempre descalificándonos,que si somos carcas,que si somos unos ineptos,que si somos del PP,que si somos franquistas,vagos y demás lindezas.
Por ejemplo conmigo te equivocas totalmente en esas calificaciones.Vengo del otro lado.
Nunca has propuesto nada,nunca has opinado de tema concreto alguno,nunca respondes a nada,no sabemos a qué te dedicas.
No sé que buscas en el foro con esa actitud.
Laura decía que eres un troll.
Quizás eres un provocador y te gusta provocarnos.

Juan:
Conozco vuestra web,la leo frecuentemente y he publicado algo;pero es similar a ésta,de lamentaciones y reflexiones.
¿Cuál sería tu/vuestra propuesta concreta para pasar a la acción y unirnos ante la situación actual,y que no se quede sólo en lamentaciones?.
Las dos son web de foros y de opinión.
La única organización, en Andalucía,que yo conozco,que se ha organizado es APIA,aunque es sectorial(sólo de Institutos).

He leído algunas entradas de Crisiseducativa y me parece interesante. Sin embargo hay un punto que destaco no por molestar a Juan (cuyas opiniones me parecen sensatas) sino porque esta muy extendido: "la concertada selecciona al mejor alumnado". Por lo que puedo observar a mi alrededor, eso es cierto sólo al 50%, o menos. La verdad es que los padres del mejor alumnado seleccionan a la concertada. No porque sus niños sean mas listos, sino porque los padres estan dispuestos a implicarse. Querría relatar algunos casos que me parecen paradigmaticos:
-amiga del trabajo, "progre" de manual. Hace dos años sacó a su hija de la publica y la inscribió en la concertada religiosa... con todo el dolor de su alma ideológica. Me explicó que tal decisión le repateaba el higadillo, pero que no podía jugar con el futuro de su hija.
-amiga de toda la vida, maestra en la concertada, sin que sea muy partidaria de su ideología. Le pregunté porque la gente mete a sus hijos en la escuela religiosa cuando ellos mismos son indiferentes o directamente ateos. Respuesta: porque ahi transmiten valores, e incluso cuando no son los mismos que los de los padres, estos juzgan que es mejor algunos valores que ninguno. Y algunos de ellos, como el esfuerzo, los comparten.
-mi asistenta de dos horas semanales, ecuatoriana, a punto de pedir la nacionalidad, se mata trabajando... y se pasó un mes seleccionando escuelas para su hija. Ha escogido la concertada, donde por cierto no le han puesto ninguna pega ni por su nacionalidad, ni su nivel socioeconomico. ¿Porque? "si quiero que la niña acabe en la universidad, era lo mejor".

Son tres casos aislados, pero que indican la magnitud del problema. Hay algo que no funciona en la publica y si funciona en la concertada. Y no es necesariamente más dinero. El problema es que la concertada esta atrayendo a los padres implicados en la educación de sus hijos, mientras la publica los expulsa. Y una razón es que la concertada ha conservado más los valores pre-logse. Se trata de un circulo virtuoso en la concertada y vicioso en la pública que hay que cortar. Pero no con arengas tipo: cerremos las concertadas. Eso no funcionará. Hay que revalorizar la pública, hacer que la escuela pública tenga mejor calidad educativa que la concertada. Pero para eso hay que reformular el sistema educativo de arriba a abajo. Y no se si el estado está por la labor.

Para todos.

El tonto de Diego (en adelante ETTD) nos tiene que explicar un "chiste" que hizo hace más de medio año, explicándonos a quien se refería con lo de las gentes de sentido común. Por lo visto parodiaba a no se quien. Pero esa parodia, viniendo de alguien como ETTD, que carece de sentido común, se vuelve contra él y eso, sintiéndolo mucho, no es producto del infantilismo ni las proyeciones de nadie, es producto de la necedad de ETTD, a la cual nos tiene, por otra parte, ya muy acostumbrados.

Atentamente

Rosi:
Yo veo que tenemos tres tipos de centros:
Privada:Para las familias con pasta.Selectiva económicamente.
Concertada:Selecciona encubiertamente al alumnado(por proximidad geográfica,ideario,hermanos en el centro).Las clases Clases medias y algunas trabajadoras huyen de la pública,tal como está el percal.
Pocos alumnos problemáticos,poca emigración,familias interesadas por la educación.
Pública:Algunas familias interesadas,otras desinteresadas y otras muy desinteresadas.
Una parte la valora como centro de educación,otras familias como mera guardería hasta los 16 años.
Alumnos no seleccionados,emigrantes y alumnos conflictivos.
Clases medias y trabajadoras.
De las tres:
La privada es muy cara,la pública un problema y la concertada un chollo,pues es privada y encima te la paga el estado.

"El tonto de Diego (en adelante ETTD)" Don Ricardo, Enero 21, 2008 08:36 PM

¿ETTD? ¿No sería más exacto ETDD?
A algunos parece ser que no le hace falta el Google para copiar...

Hum...
Fantástica conversación.
Sólo una pregunta: ¿son Diego y Ricardo una sola persona? ¿Creó Ricardo a Diego para fomentar el debate? Interesante.
Saludos.

Rosie, he observado en demasiadas ocasiones el tipo de familias que vienen a la pública desviadas desde la concertada. Hablo de familias más que de alumnos refiriéndome a su denominador común, que no es siempre la pobreza pero siempre son problemas que afectan a la conducta o el aprendizaje de los hijos. Destacaré alguno; problemas de conducta, discapacidad intelectual y notable retraso escolar. Por otro lado, sí creo que se seleccionan las familias desde la concertada desde el punto de vista de su sentido responsable e implicación favorable hacia el entorno escolar. Y esto descontando al montón de familias que no aciertan ni a ir, ni a distinguir, entre pública y concertada porque van directamente donde ellas mismas entienden que les toca como muy oportunamente les recuerdan nuestras mismas administraciones educativas las cuales, a su vez, ponen cuidadoso celo en la financiación de los conciertos educativos.

¿Esto no siempre es así? … de acuerdo, pero son demasiadas veces las que yo lo he observado y algunos números ya hay respecto a porcentajes de matriculación en unos u otros centros referidos a la ley de integración, movimientos migratorios de toda índole, cuestiones raciales y demás. Repito; no todos, no siempre… pero sí demasiados y con notable frecuencia.

Algunas virtudes en la concertada no voy a negar, trabajé en ella algunos años y alguna observé. Se exige eficacia en forma de resultados, cuando los resultados no son buenos algo se mueve y se actúa reclamando soluciones. Se es más disciplinado y se cuida más la imagen, pero cuando he tenido ocasión de trabajar en alguna pública bien situada, que también las hay, la diferencia no es tanta, la verdad.

Ricardo, en Internet tarde o temprano no nos queda más remedio que moderar los comentarios. Todos los blog_s tienen una opción para ello y tu administrador web te puede dar cuenta de ello. La forma común es recibir previamente cada comentario y publicarlo una vez aprobado, teniendo ocasión de suprimir las salidas de tono, los comentarios que no vienen a cuento y las paridas que empiezan a pegar demasiado cante. Es una lástima, pero así está la cosa. A mí también me ha pasado con alguna actividad desarrollada con mis alumnos en Internet. He querido que fueran actividades abiertas, públicas y libres, en un intento de ampliar las intervenciones y con ello la participación, interacción, comunicación, colaboración… etc. pero no ha podido ser, siempre ha aparecido el típico gamberrete que me ha obligado a proteger las entradas con pasword o a moderar comentarios para suprimir los inoportunos. Lástima, pero cuando la cosa no da para más…

También se pueden restringir entradas concretas de nombres o IPs identificadas, es más cómodo porque te evita lecturas previas, pero falla más y el cambio de nombre o de IP es también frecuente en Internet… otra vez lástima.

Más que moderar los comentarios, yo abogo por que las intervenciones estén firmadas con nombre y apellidos.

Por cierto, tengo tres preguntas, tres:

-¿Alguien puede rebatir el que enseñar tiene más de arte que de ciencia?

-¿Es posible, como apunta sergut, que el problema sea simplemente que en España la pedagogía es mala porque los pedagogos no tienen contacto con el objeto de su estudio (aparte de hacer de troll en este foro)?

-¿Alguien se imagina qué le pasaría a un profesor que tratara a sus alumnos en el aula con el mismo desprecio que diego nos dedica en este foro?

Rosie, RM:

Lo que cuenta Rosie me recuerda lo que he oído (a nivel de bar, no tengo datos de entidad) en UK: los padres que se preocupan por sus hijos, los llevan al equivalente a la privada. Si son ricos, porque lo son; y si son pobres, porque se apreta todo el mundo el cinturón en casa. En el equivalente a la pública, los resultados son bastante malos. Muchas de las cosas que leo de España (mala actitud de los alumnos, rayando en el vandalismo; falta o inexistencia de espíritu de estudio en el aula o en casa) los oigo también por aquí.

Javier Escajedo:

Afortunadamente, yo creo que todavía falta mucho antes de que haga falta moderar los comentarios. La censura nunca es buena, aunque haya veces que sea la menos mala de las soluciones. Si Diego (u otro) no es constructivo, la solución es ignorarle, no contestarle ni moderarle. De lo que hace Diego al insulto o la amenaza hay -afortunadamente- todavía un trecho.

Javier, lo que creo es que si la pública funcionase adecuadamente, la concertada no tendría razón de ser. Es mas, recuerdo el caso de un centro público en mi pueblo natal que pasó de ser centro guetto a ser centro preferido en pocos años. El milagro vino en forma de directora energica que tuvo muy claro que no quería que su escuela fuese un aparcamiento de fracasados y tuvo la suerte de tener a un claustro que la secundó. Lo que indico es que el relativo exito de la concertada se despacha rapidamente con el sanbenito de que seleccionan. Sin embargo selecciona el que puede, no el que quiere. Dicho de otro modo, tienen mas demanda que plazas. Eso es indicativo de que algo no funciona bien en la pública.
Tu mismo indicas que "algunas virtudes" tiene, pero repasemoslas. Se exigen resultados, se buscan soluciones a lo que no funciona, se demanda disciplina y se cuida la imagen. ¿Cual de estas virtudes no puede aplicarse en la pública? Evidentemente la pública que consigue lo mismo acaba gozando de una merecida buena fama. Al contrario de lo que a veces se piensa, hay una "competición" encubierta entre los mismos centros públicos. Hay padres que falsifican el empadronamiento de sus hijos para pescar la escuela pública con buena fama. Y la concertada no siempre es buena.
No es solo nuestro problema. Me llamó la atención hace poco fue un articulo en Le Monde que indicaba tendencias similares en Francia, donde la tradición de escuela laica y republicana es muy fuerte. En los últimos veinte años la concertada ("religieux sous contrat" si mi francés no me traiciona) casi se moría de éxito. Las razones de fondo era la degradación de la escuela pública, especialmente en las ZEP (zonas de educación especial).
El problema pues, es este, ¿como retener a las clases medias, a los padres que desean una buena educación, a los que buscan el "ascensor social" por medio del estudio... en la pública? Evidentemente consiguiendo que la pública sea de buena calidad. Y mi teoria es que la financiación tiene una influencia relativa. Lo que hace falta es un cambio de actitud. Por poner un ejemplo, no es cuestión de expulsar a los que no quieren estudiar. Pero es aún menos admisible que se les permita dictar el ritmo de la clase, perjudicando a los que si quisren.

Adrián:

Enseñar, en cuanto a su doble cualidad de saber práctico y de tratar con seres humanos, tiene mucho de arte (como en "artesano", no como en "artista"). Sin embargo, eso no significa que no se pueda estudiar científicamente.

"Sin embargo selecciona el que puede, no el que quiere. Dicho de otro modo, tienen mas demanda que plazas".

Se puede decir más arriba, pero no más claro. ;-) Me parece que la entrada de Rosie es muy acertada como diagnóstico.

Si los jefes (en la pública, somos todos) no piden cuentas a los trabajadores o piden las que no tienen que pedir, el negocio se hunde.

Para Javier:

Los comentarios del tonto de Diego (esto es, ETDD y no ETTD, como amablemente me ha hecho notar el interesado) son, efectivamente, productos de un descerebrado. Desde la administración del blog me han propuesto varias veces hacer lo que tu dices, borrar sus comentarios (y algún otro parecido) para dejar lugar a un diálogo más sereno. Pero pienso (y ya lo dije otras veces), que es importantísimo sacar a la luz la estupidez de los pedagogos , y en esta tarea la ayuda de ETDD es inestimable. Desde luego, yo le estoy muy agradecido, porque no hay intervención suya que no refuerce mis tesis.

Para c.:

No, Diego no es ninguna invención mía. Ya se que es difícil creer que pueda
existir alguien tan tonto (a mí también me cuesta trabajo creerlo, no te vayas a pensar), pero te aseguro que no es un ser ficticio.

Atentamente

Rosie, muy cierto lo de la selección, cuando podemos la hacemos, también en la pública y los resultados son perfectamente homologables con la concertada. Pero frecuentemente en la pública no se puede seleccionar porque también hay que atender a las familias que no pueden elegir… o no saben… o no quieren. Me refiero a las familias en las que la escuela no ocupa un lugar favorable entre sus valores y perspectivas de futuro, familias con graves problemas no solo de pobreza… que también, problemas de salud, laborales, de residencia… ese tipo de personas que viven al amparo de los servicios sociales, servicios entre los cuales destaca la escuela pública. A la hora de pedir resultados hay que considerar estas cuestiones. Hay escuelas públicas de “bajo nivel” comprometidas con la alfabetización de alumnado de 10 o 12 años de edad, no pueden estar “al nivel” de sus homólogas concertadas ni exigirse los mismos resultados. Por otro lado, los alumnos NO seleccionados por los que SÍ pueden seleccionar, de algún modo tienen que ser atendidos y así hacemos principalmente en la pública.

No te niego la mayor, comparto la mayor parte de lo que dices, pero tengamos en cuenta que en ambos casos, lo público y lo concertado se sostiene con fondos públicos y no es de recibo este tipo de diferenciaciones que no lo serían si contáramos con una red pública, lógicamente mayoritaria, y una red privada, con la misma lógica minoritaria. Ello es así en los países donde se practica de este modo, porque la distribución de la población escolar en esa extensa red pública es más proporcional y mejor distribuída.

Extracto de…
.
http://64.233.183.104/search?q=cache:F4YORha1VyUJ:www.dteconz.unizar.es/DT2005-07.pdf+conciertos+educativos&hl=es&ct=clnk&cd=5&gl=es
.
…cuyo PDF es…
.
http://www.dteconz.unizar.es/DT2005-07.pdf
.


..............."

5.- Conclusiones y reflexiones finales
El análisis realizado a lo largo de los epígrafes anteriores cuestiona seriamente la
capacidad de los conciertos educativos para igualar las oportunidades de elección de centro educativo para todas las familias. Después de casi veinticinco años de vigencia del sistema, la distribución de los alumnos entre la enseñanza pública y privada sigue respondiendo a un claro patrón socioeconómico que favorece a los centros de titularidad privada. En éstos se concentran de manera mayoritaria los estudiantes cuyas familias disponen de mayores ingresos, profesiones que requieren mayor cualificación y nivel de estudios más alto. En consonancia con ello, son estudiantes que cuentan con mejores actitudes hacia el aprendizaje (mayores aspiraciones educativas y más confianza en si mismos) y que se sienten más respaldados académicamente por sus familias. Por el contrario, en los centros públicos se concentran en mayor proporción los alumnos procedentes de los entornos familiares menos selectos. Estos resultados confirman, por tanto, la existencia de procesos de cream skimming en el mercado educativo español, fenómeno éste que, como ya se comentó con anterioridad, ha sido detectado también en varios trabajos que han analizado los sistemas educativos británico y americano.

La explicación de este “fracaso” de los conciertos educativos en la igualación de las
oportunidades de elección de centro escolar hunde sus raíces, a nuestro juicio, en la escasez de instrumentos de que éstos han sido dotados para hacer efectiva la libertad de elección que pretenden garantizar. En efecto, aparte de la regulación formal contenida en la LODE y de las disposiciones que regulan los criterios de admisión de alumnos en los centros docentes sostenidos con fondos públicos, las iniciativas para facilitar a todas las familias la selección de un centro escolar son prácticamente nulas. Es más, la propia normativa desarrollada a partir de la LODE impide más que promociona la movilidad escolar. Así, el criterio de distancia sigue siendo el elemento con más peso en los baremos de selección de los alumnos en los centros educativos financiados públicamente, lo que limita la posibilidad de elegir centro alejado del domicilio familiar y ayuda a mantener los patrones de estratificación social asociados a la zona de residencia.

Por otro lado, en nuestro sistema educativo la capacidad de ejercer la elección se ve
muy limitada por la carencia de datos sobre los centros elegibles. A este respecto, resulta especialmente importante la ausencia generalizada de información sobre los resultados académicos obtenidos en cada institución, aspecto debido, en parte, a la ausencia de pruebas de evaluación homogéneas en nuestro sistema educativo. La propuesta de realizar evaluaciones diagnósticas de los alumnos de 4º de educación primaria y de 2º de educación secundaria que se contiene en el reciente Proyecto de Ley Orgánica de Educación viene a paliar esta limitación y abre la puerta a la posibilidad de que los padres puedan ejercer una elección más fundamentada en el aprendizaje aportado por los centros. Lógicamente dicha posibilidad está condicionada a que los resultados de dichas evaluaciones se hagan públicos. Los esfuerzos realizados por las autoridades educativas británicas en los últimos años para difundir información muy detallada sobre los centros escolares financiados públicamente constituyen sin duda un ejemplo a imitar para facilitar la adopción de decisiones informadas por parte de las familias. En Bradley et al. (2001) se explican estas iniciativas.

Adicionalmente, la normativa sobre la ordenación de las solicitudes de plazas
escolares dispone de muchas posibilidades que pueden ser utilizadas por los centros para aplicar políticas encubiertas de selección del alumnado. Por ejemplo, la todavía vigente Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los centros escolares (LOPEGCE) de 1995 ha permitido que los centros concertados cobraran cuotas por actividades extraescolares, complementarias y material didáctico con la única limitación de que las mismas sean comunicadas a la Administración Educativa competente, aspecto que actúa en detrimento de la capacidad de elección de los usuarios menos favorecidos económicamente.

Otra barrera económica para estos usuarios son los uniformes o materiales escolares exigidos por algunos centros concertados a sus alumnos. La inclusión en el Proyecto de Ley de Educación, actualmente en fase de tramitación, de la prohibición a
los centros concertados de percibir cantidades de asociaciones o fundaciones a las cuales deban pertenecer obligatoriamente las familias o de cobrar cuotas por las enseñanzas de carácter gratuito o de que en estos centros se establezcan servicios obligatorios, asociados a las enseñanzas, que requieran aportación económica por parte de las familias trata de limitar la capacidad de este tipo de centros para llevar a cabo políticas de selección encubierta de los alumnos . En cualquier caso, queda pendiente la regulación de las cuotas o donaciones voluntarias con las que en ocasiones se disfrazan cuotas que de hecho son pagadas por todas las familias.

En definitiva, las importantes desigualdades informativas y económicas a que se
enfrentan las familias de diferente nivel de renta a la hora de poner en práctica el derecho de elección de centro escolar reclaman que la normativa que regula este derecho se acompañe de mecanismos de discriminación positiva hacia las familias más desfavorecidas.

Nos referimos a medidas tales como difundir información sobre el derecho a elegir
entre los colectivos menos favorecidos, facilitar información sobre las prácticas docentes y los resultados académicos de los centros elegibles en cada municipio, financiar los costes asociados a la asistencia a una escuela alejada del domicilio familiar a los alumnos de baja renta, limitar la capacidad de los centros para seleccionar a su alumnado, reducir la importancia de la zona de residencia en los baremos de selección, etc.

Sólo con medidas de este tipo se podrá limitar la extensión de los procesos de descreme de los mercados educativos y las consecuencias que éstos imponen en el terreno de la equidad.
............"
….sigue bibliografía y detalles técnicos.

Queda a la espera de publicación aquí un extracto que os mando de...
.
Documento de Trabajo 2005-07
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales
Universidad de Zaragoza
Conciertos educativos y selección académica y social del alumnado
.
...con las direcciones web correspondientes.
.
Ha quedado sin publicar supongo que por motivos de seguridad relativas a los enlaces web que lleva... supongo ???
.

Un buen Documento de Trabajo.
Lástima que otros consideren que no hace falta nada de esto para emitir un juicio o afirmación, sino que les basta con las impresiones de ellos y unos pocos más, porque argumentan, que para saber que la Iglesia Católica está obsesionada con el sexo no hace falta ninguna aportación de trabajos estadísticos, de investigaciónes o de otra índole.

Diego,
Veo que estás bien informado.

No es menos lástima que las propuestas de innovación de los pedagogos, sociólogos, etc. (no sólo en España sino a nivel mundial) tampoco cuentan con esas investigaciones y "aportación de trabajos estadísticos, de investigaciónes o de otra índole" que mencionas a la hora de lanzar sus nuevas ideas. De haberlo hecho, no habrían desviado al mundo educativo hacia el callejón sin salida actual. Habrían detectado que su estilo de 'motivación' no es suficiente para promover el aprendizaje constructivista autónomo que ellos propugnan. Esta es la raíz esencial de su fracaso. La culpa no es de los alumnos - en eso estamos de acuerdo, ni de los profesores, puesto que no tienen autonomía ni han sido formados por gente que sepa lo que hace. Los han dejado a la deriva con un manual de instrucciones abstractas poco creíbles y menos corroboradas mediante los imprescindibles ensayos clínicos.

¡Cuánta frustración se pudo haber evitado a alumnos y profesores con una actitud más seria!

Pero todo eso ya pasó. De momento la relativa autonomía de los centros concertados los ha salvado de los peores desmanes, y su popularidad crece sin límites.

Tampoco debes creer que los concertados sean tan buen negocio. Es una situación empresarial relativamente insegura. Los cobros mensuales y costes artificialmente altos de los servicios adicionales podrían acabar, con una estricta aplicación de la ley promovida por unos buenos abogados. Yo no veo muy claro ese negocio a medio y largo plazo (aunque quizás no esté tan bien informado).

Como sabes, estamos ensayando una forma de enseñar que no requiere motivación previa y podría solucionar el problema. Ya que pareces estar situado en el lugar adecuado, quizás sepas cómo se podría encauzar esto. Tiene que ser gente de la universidad - la verdadera sede del poder pedagógico - abierta a ideas nuevas. ¿Tú mismo?

Adjunto nuevo enlace que espero llegue a todos...
.
http://www.interpeques.com/extracto.htm
.
...Es un extracto con referencias web que alojo en mi sitio web personal de forma eventual. Si os interesa tomad link-s.
.

Queridos compañeros:

Al hilo de lo comentado varios post más arriba:

http://candaya.blogspot.com/2008/01/silencio-indocente.html

Con el permiso de Don Ricardo y de todos ustedes.

Un placer leerles.

Aquiles

Bueno, yo anoche llegué insertando en Google>páginas en español>buscar en google "Conciertos educativos y selección académica y social del alumnado" y en la quinta entrada, alojado en esta direeción: www.dteconz.unizar.es/DT2005-07.pdf aparece el trabajo, creo que completo.


"Pero todo eso ya pasó. De momento la relativa autonomía de los centros concertados los ha salvado de los peores desmanes, y su popularidad crece sin límites." Robert Pocklington | Enero 22, 2008 10

Leyendo el trabajo, que sería un buen referente de debate, deja claro que es una patraña el que la pretendida "libertad" de elección de centro lo hacen competitivos y por consiguiente mejoran el rendimiento escolar; lo que realmente consigue es estratificar la sociedad educativa por niveles socioeconómicos. También recoge el trabajo que los criterios de selección por parte de los padres vienen determinados por motivaciones socio-económicas (clasistas) más que por la presunta excelencia y rendimiento del centro. Así como también que el mejor rendimiento del alumnado viene marcado por el entorno socioeconómico del alumno, como apunta otro estudio traido en su tiempo a este blog: "Un ejemplo de este peso introducido por las diferencias socio-económico-culturales
de la población y no por el carácter público o privado de la enseñanza lo
constituye Tres Cantos, municipio del Norte de la Comunidad donde el 80% de los padres y madres son universitarios y donde todos los alumnos y alumnas cuentan con
bibliotecas y ordenador en casa. De los nueve CEIP con los que cuenta este municipio,uno es el tercero del ranking general, otros cuatro están entre los puestos 18 al 58 habiendo aprobado, en todo caso, los nueve. Como contrapartida la Enseñanza concertada y la privada de la zona no aparece entre los cien primeros. Podríamos inducir de ello una conclusión más y es que, a igualdad de condiciones socio-económico culturales, parece que precisamente el carácter público de la Escuela es un factor de calidad fundamental; valoración muy alejada de aquella a la que pretende hacernos llegar la Administración educativa madrileña" (Creado por: gregorio sales | Noviembre 25, 2006 06:53 PM)

Absolutamente de acuerdo con Javier y con las tesis de Rosie. también de acuerdo con Diego sobre la situación de Tres Cantos.Conozco otras dos localidades donde la buena pública acabó haciendo cerrar a las monjas.
La pública tienen que hacerse más competitiva pero acogiendo a todo tipo de alumnos.Y para lograrlo, entre otras cosas hace falta más disciplina.El derecho a la educaión de un alumno con dificultades (familiares, sociales o de carencias intelectuales) no puede nunca usarse como disculpa para arruinar el derecho de los demás niñoas a aprender. Y esto es lo que lleva pasando en la pública más de 15 años. Por Ley, tienen que estar todos en la misma clase, además 30, a veces, 30 y tantos en mi insti. Proponer asignaturas por niveles, hacer desdobles, distintas velocidades de aprendizaje. Eso es excluyente y discriminatorio. proponer itinerios, distintos menús para que los alumnos puedan elegir y asignaturas por niveles, como ciencias extra o inglés iniciación, normal y extra. Todo esto es facha. ¿ La excelencia? Cosa de neocons. El alumno más discriminado hoy en día es el empollón, especialmente si es un varón.El pobre para 3º ESO ya se ha convertido en un cafre para estar a tono con sus pares.El otro gran discriminado es el que llega a 1º ESo y apenas sabe leer. Hasta 3ª no se le va a ofrecer una diversificación en un grupo pequeño. Está condenado a penar en las clases repitiendo cursos.
Luego está el derecho a la monserga, también llamada disrupción. El que está molestando debe salir del aula y permanecer en un aula aparte. El trabajo del aula no puede depender de los alborotadores. Los otros chicos son rehenes.
Luego queremos buenos resultados en ciencias, en lectura comprensiva, mates o idiomas. hace falta orden, los políticos no se ocupan de esto pero envían a sus hijos a la privada.
Esta es la mayor miseria de la pública ahora mismo.
La concertada no lo permite. mantiene el orden dentro de clase. Luego, a veces , sus niveles son muy pobreticos, otras veces son buenos, pero lo más importante para ellos es el orden.
Mi insti, de clase media alta el alumnado, con minoría clase obrera y emigrantes, tiene fama de alto nivel.Algunos alumnos nos dejan porque es más fácil aprobar en otros sitios. En la ESO recibimos alumnos rebotados de la concertada que suelen ser malísimos de conocimientos y comportamiento.
En bachiller recibimos alumnos de esos mismos centros.Suelen ser muy educados, cumplidores y trabajadores, como acostumbrados a hacer caso al profesor.PERO muchas veces les cuesta ponerse al nivel.LLegan con muchos sobresalientes en 4º de ESO y les cuesta aprobar en el instituto.Algunos casos he conocido que no saben casi nada pero les han ido aprobando por portarse bien.
Sería bueno que hubiera pruebas externas todos los años y que los resultados fueran públicos. Así todos sabríamos lo que andamos haciendo y que centro elegimos para nuestros hijos. En mi caso el mismo donde yo trabajo porque vivimos a un tiro piedra del centro.

Muchas gracias por el enlace, Diego. Muy interesante. Discrepo parcialmente con tu interpretación del estudio, sin embargo.

Estoy de acuerdo en eso de que "lo que realmente consigue [la supuesta libertad de elección de centro] es estratificar la sociedad educativa por niveles socioeconómicos". El estudio lo achaca a que "el criterio de distancia sigue siendo el elemento con más peso en los baremos de selección de los alumnos en los centros educativos financiados públicamente, lo que limita la posibilidad de elegir centro alejado del domicilio familiar y ayuda a mantener los patrones de estratificación social asociados a la zona de residencia". En otras palabras, que si vives en un barrio bien, irás a un colegio (público, incluso) lleno de niños bien y no tendrás que aguantar a gente que reviente las clases porque no quiera ir a clase. Creo que estos reventadores de clases son el principal problema de que se quejan los habituales de este foro; y parece, a la vista de lo que dice el estudio, que hay una correlación barrio bien -> colegios con niños bien y sin reventadores -> niños con buenos resultados. La culpa no parece ser sólo de la LOGSE o de la LGE, sino de la implementación de la LODE que hace que los niños vayan sobre todo al colegio que tienen más cerca. Como los niños pobres y los niños ricos están siempre distribuidos por barrios, si te toca en un barrio pobre irás a clase con niños pobres (muchos de los cuales vivirán en familias que no valoran la educación, lo cual hace que muchos de esos niños no la valoren, lo cual hace que unos cuantos revienten las clases, lo cual hace que todos los niños del barrio vean coartado su derecho a la educación).

Por el contrario, no sé por qué haces hincapié en que "los criterios de selección por parte de los padres vienen determinados por motivaciones socio-económicas (*clasistas*) más que por la presunta excelencia y rendimiento del centro". (El subrayado es mío). Es evidente que los padres -sean ricos o sean pobres- no pueden elegir el centro en función de su rendimiento *porque no hay datos reales sobre ello*. (Aún así, algunos centros se las apañan para tener prestigio y los padres intentan enviar a sus hijos a ellos; hay un comentario en la página 20). Aprovecho para recalcar eso que dice el estudio de "Los esfuerzos realizados por las autoridades educativas británicas en los últimos años para difundir información muy detallada sobre los centros escolares financiados públicamente constituyen sin duda un ejemplo a imitar para facilitar la adopción de decisiones informadas por parte de las familias". Estoy completamente de acuerdo.

La clave en el asunto del rendimiento está en algo que apuntaba Rosie ayer. Dice el estudio: "...las variables académicas sí que parecen tener una relación clara con la elección de centro concertado o público. Así, la relación entre (...) indicando que los estudiantes con mejor expediente académico tienen mayor probabilidad