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Reseña en El inconformista digital

El pasado día 20 de marzo fue publicada en El inconformista digital la reseña sobre el Panfleto antipedagógico, firmada por Maximiliano Bernabé, que se reproduce aquí.

PANFLETO ANTIPEDAGÓGICO; SCHWEJK EN LAS AULAS
Maximiliano Bernabé. Tuesday, March 20, 2007

Ejercitando eso tan alabado y denostado que es el sentido común, seguro que a más de uno nos ha llamado la atención el hecho de la diferencia de criterios en diferentes instituciones de enseñanza en la España actual. Pongamos por caso, por un lado, un conservatorio o una academia de danza, por el otro, un instituto de enseñanza secundaria. En ambos se imparte una enseñanza fijada, tendente a conseguir el dominio, o al menos un cierto grado de conocimiento, en una serie de disciplinas. Para ello, la enseñanza está fragmentada en un número de materias y se han de superar pruebas. Hasta ahí las similitudes. Las diferencias: En los primeros, alumnos y profesores saben a lo que van allí. Unos a aprender y otros a transmitirles unos conocimientos. Queda claro que aprender, unas veces resulta agradable y muchas duro o aburrido, pues la satisfacción que se persigue es la que proporciona dominar unas habilidades o gozar de un saber (sin hablar de la capacitación profesional). Detrás de una buena, incluso una mediana, interpretación de violín hay mucha práctica, hasta sacrificio. Todo el mundo admite esto. Quien quiera pasar por los segundos, por los institutos actuales, verá que las cosas se nublan bastante: bastantes alumnos están “aparcados” allí. En el mejor de los casos cumpliendo un papel que podría ser el de un mueble más. En el peor, molestando y saboteando el derecho de los que sí quieren aprender. Entre los profesores la claridad de conceptos tampoco marcha mejor. Además de no haber herramientas ni académicas ni coercitivas para acabar con la situación anterior, están “contaminados” por toda una jerga de expertos pedagogos y psicólogos que aboga por que “profesores y alumnos interactúen”, “eliminen cualquier rastro de elitismo como la exigencia de conocimientos para pasar de curso” y propugna una “enseñanza lúdica y participativa”.

¿Por qué? De esto trata este libro, “Panfleto Antipedagógico”. Además de llamar la atención sobre las causas de este estado. Está publicado en Editorial Leqtor, en Barcelona, y la primera edición es de Mayo de 2006. Su autor es Ricardo Moreno Castillo (Madrid 1950), catedrático de instituto y profesor asociado en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense. Combinando su formación en Matemáticas y Filosofía, tiene varios libros publicados sobre la Historia de las Matemáticas. Siguiendo con la interdisciplinariedad, el libro que nos ocupa está prologado por Fernando Savater. Lo que puede pensar cualquiera que haya llegado hasta aquí es que estamos ante otro manifiesto de queja plañidera y corporativista, en este caso, de un grupo de funcionarios a quienes, en el fondo, se considera unos privilegiados. No es esto. La enseñanza, la formación de niños y adolescentes es un asunto importantísimo para todos, pues todos le debemos gran parte de lo que somos. Frente a tanto rasgado de vestiduras de políticos y medios de comunicación ante otros casos, se puede decir que en éste, trivial en apariencia, se está determinando cuál va a ser nuestro futuro, nuestro presente ya. Y es un hecho que, en contraste con la grandilocuencia y palabras altisonantes de nuestras leyes de educación, en varios informes internacionales estamos muy retrasados en lo que respecta a comprensión lectora y cálculo. Dicho llanamente, muchos de nuestros adolescentes pueden leer en cuanto emitir dificultosamente varias letras juntas en forma de sonido pero no comprenden nada. Y tienen problemas para hacer cuentas si no es con la ayuda de una calculadora. Este libro, como indica su título, es un panfleto. Como tal fue primeramente lanzado a internet, donde el autor tiene un “blog” donde opinar sobre estos temas: www.antipedagogico.com. Esto puede sonar peyorativo; no tiene por qué. Un panfleto no expone detalladamente causas, razona un camino a seguir y determina una solución; simplemente llama la atención sobre un hecho. A otros corresponderá trabajar para remediar el desastre. Y así es como se denomina, sin medias tintas, o bien “analfabetización”, al estado actual de las cosas.

Sin entrar demasiado en la maraña de causas a las que comúnmente se atribuye esto, Moreno Castillo señala como perversa la legislación educativa a partir de 1990. La Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) de ese año, la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) de 2002 y la actual y reciente Ley Orgánica de Educación (LOE), que supusieron un terremoto en lo que había sido, con varios altibajos políticos eso sí, el sistema educativo español durante largos decenios. Con todas sus carencias materiales, humanas y políticas, éste había estado centrado en el esfuerzo y en el mérito, que es lo mismo que decir la excelencia. Quienes aprobaban la asignatura pasaban, los que no, no. Luego han venido la posibilidad de pasar de curso con todas las materias suspensas, el vaciamiento efectivo de la autoridad del profesor, la enseñanza obligatoria hasta los 16 años entendida no como que a alguien le puedan exigir resultados o esfuerzo sino como el simple derecho a pasar unos años en unas instalaciones haciendo lo que le dé la gana a uno, la descarga escandalosa de contenidos de las asignaturas. Y la enseñanza lúdica, el profesor como monitor de tiempo libre, o como payaso. Ni siquiera en centros experimentales, como “Summerhill” (por cierto, fracasado), inspiradores en parte de estos desafueros, se tocaba el contenido de las asignaturas, más bien se centraban en la obligatoriedad de cursarlas. Todo ello en aras de evitar el elitismo, la competencia y lograr la integración, según dicen.

El panfleto es implacable contra esta “nivelación por abajo”. También es claro al indicar lo que atenaza a tantos opositores silenciosos a esta sinrazón llamada “reforma educativa”, que no se atreven a manifestar su pensamiento: La mala conciencia, el “no sea que me vayan a llamar facha”. Como esto lo inició el PSOE… Sí, en 1990 gobernaban ellos; también han sacado la LOE hace poco, que soluciona poco o nada, habiendo estado el debate previo centrado en asuntos tangenciales como la financiación y el estudio de la religión católica en los centros públicos. Sin embargo, después de mucho criticar la LOGSE, cuando el PP llegó al gobierno, durante su primera legislatura no hizo nada (incluso, fue durante un tiempo ministro de Educación ese maestro de la indignación que es Mariano Rajoy). Y en la segunda, sacó la LOCE, que a la postre se quedó en más de lo mismo. Como ahora, el PSOE de nuevo. Esto por un lado. Por el otro, “no vaya a ser que si exijo esfuerzo me vaya a convertir en un déspota reaccionario…, la letra con sangre entra y esas cosas…” Quizá sea mejor permitir que un pequeño grupo de alumnos boicoteen el derecho de los que sí quieren aprender y a quienes no se les proporciona en los centros públicos el ambiente de silencio, trabajo y, en suma, respeto. ¿El esfuerzo no es de izquierdas? ¿La constancia es de derechas? El formularse estas preguntas ya es, en sí, una majadería. De lo que se trata es de una cuestión de sentido común. Quizá sea más “progre” permitir que haya jóvenes que concluyan el Bachillerato sin saber casi nada, y, por tanto, que se vacíe de valor efectivo el título obtenido. Permitir que los institutos públicos se conviertan en aparcamientos para pobres, cantera de mano de obra barata, porque quien en su familia goce de los medios materiales y de los estímulos necesarios, o pueda pagarse una enseñanza privada que privilegie el esfuerzo, ése sí acabará teniendo una formación adecuada. Un sistema público de enseñanza riguroso y exigente –y en esto son ingredientes primordiales la disciplina y el esfuerzo, no nos engañemos- es la única herramienta social que permite la mejora humana y social de los desfavorecidos económicamente. Si acabar con esto es lo progresista, entonces no he entendido nada. En cualquier caso, este “Panfleto” proporciona armas dialécticas valiosas para rebatir las argumentaciones de tantos expertos y psicopedagogos de relumbrón, cuyas tesis, por tener la oscuridad y el vacío de un discurso de teólogo bizantino, a veces tienen hasta pocos asideros para combatirlas.

¿Y por qué la segunda parte del título de este artículo? Porque leyendo el “Panfleto” me ha venido a la mente varias veces “Las Aventuras del Valeroso Soldado Schwejk”, el gran libro de Jaroslav Hasek, una obra maestra del humor, y de más cosas. En esta novela se describen las delirantes aventuras del mentado soldado, quien como un héroe fiado sólo de su sandez extrema deambula por el caótico y moribundo ejército austrohúngaro de la I Guerra Mundial, en medio del mayor absurdo. También me han venido estas aventuras a la cabeza en mi labor profesional como profesor de instituto; ahora que están de moda como medios para acabar con lo que es simplemente gamberrismo, cosas así como “carnets por puntos” o “contratos” para estudiantes. Esta última palabra también habría que entrecomillarla. ¿Qué se les quitará cuando hayan perdido todos los “puntos”? Todavía está por escribir una novela sobre alguien que viva en este absurdo sistema. Este Panfleto, es un buen escalón para comenzar a enfrentarse a él.

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Comentarios

La obligatoriedad educativa en las segundas etapas de E.G.B. de los 70 lo era hasta los 14 años, de facto hasta los 16 al permitirse la repetición en dos ciclos. Esta obligatoriedad se extendió de hecho en los 90 a los 16 años gravitando sobre los centros educativos de E.G.B. , versión LOGSE de la Educación Primaria (maestros y escuelas de Primaria) y los centros de F.P. (formación profesional) forzados a pasar por una época en la que se imponía un ingreso por edad y no por acreditaciones académicas concretas que posteriormente obtienen (graduado escolar + graduado en secundaria obligatoria). Los problemas implícitos en esta obligatoriedad minaron indisimuladamente ambos tipos de centros en el sector público (de los centros privados y los mal llamados privados o subvencionados prefiero ahora no hablar aquí sin dejar de citar que el dinero público administrado privadamente siempre fue “goloso”), primarios y profesionales.. públicos decía, hasta que nuevas disposiciones legales en los 90 incluyen en esta dinámica a los institutos centrados en el rigor académico de los contenidos formales al amparo de la No obligatoriedad de los bachilleratos tradicionales, tradicionales no en sentido despectivo hacia posturas arcaicas sino en sentido positivo en base a la posición académica que venían ocupando en nuestro espectro académico más próximo a la universidad (excelencia en contenidos) que a la escolaridad obligatoria (servicio social de base). Sin entrar en detalles acerca de la mayor o menor idoneidad de unos u otros tipos de profesorado, entre otras cosas porque no creo que en ella, los resultados arrojados en todos los casos y ante la misma casuística son similares; la casuística es la OBLIGATORIEDAD hasta los 16 años y los resultados pueden traducirse en FRUSTRACIONES o fracasos si quiere equiparables en unos y otros marcos escolares, con unos y otros tipos de profesorado.

Comparto ampliamente buena parte de las críticas vertidas en este foro y otros semejantes; nos sobra pedagogía de salón, es absurdo minusvalorar la importancia de la memoria en la adquisición de conocimientos, no se sostiene restar mérito al esfuerzo personal bajo un presunto cuando no afortunado goce del aprender jugando, molesta a muchos profesores que les recuerden que NO tienen autoridad por NO saber ganarla sin apoyo inicial que defienda su estatus, indigna a no pocos profesores la jerga ( tejido basto de lana gruesa) de expertos pedagogos y psicólogos que desde FUERA del aula reclaman saber motivar a alumnos que otros tienen a diario DENTRO de sus aulas con MOTIVACIONES (¿quién no las tiene?) pero no precisamente de corte académico en un entorno académico persistente.

No es la intención del panfleto buscar soluciones sino declarar situaciones rayanas en el escándalo. Es mucho pedir soluciones pero es el momento de plantear iniciativas más allá de críticas que en el fuero interno de cada profesor laten cada día al entrar en clase más allá de poses circunstanciales en torno a movimientos políticos, de izquierdas y derechas, cada vez más pasajeros, cada vez más ambiguos y siempre tan inoportunos en educación como efectivos en su acción. La educación es una herramienta política con innumerables fisuras que permiten su oportunidad y necesidad social.

Una sociedad desarrollada que se precie da cama hospitalaria a los últimos latidos del corazón más indigente, da letras al más necesitado y marginado, hace viable el desarrollo social, humano y cultural de todo “bicho” humano priorizando la referencia “bicho” más en el sentido de “todo” el mundo que en el sentido de “mal intencionado”. Sabemos que este TODO no puede ser académico, yo me atrevería a decir ni DEBE. Aceptamos que la excelencia del conocimiento es inaprensible para muchos del mismo modo que el saber hacer con las manos dista mucho de eruditos sin dejar de ser SABIDURÍA (saber hacer) en unos y otros casos. Y sobre todo sabemos que la humana necesidad de cargar agua en el cántaro para transportar de la fuente al hogar afecta de muy desigual manera a unos y a otros… necesidades distintas, afanes diferentes… diversa formas de saber y de hacer.

Aquí estamos, en la diversificación sin segregación, en el tratamiento educativo diferencial sin formularios pedagógicos llamados PDI (proyecto de desarrollo individual) o ACI (adaptación curricular individualizada)… digo formularios pedagógicos basándome en la “praxis”, el discurso lo tengo oído, leído y estudiado.

Somos un país desarrollado o nos morimos-mueren como ratas en las bocas de Metro (SANIDAD), estamos en el primer mundo o en amplios sectores sociales donde es un problema la comunicación oral o escrita (EDUCACIÓN). ¿Están bajando los niveles de exigencia en cuanto a contenidos… para quiénes?, ¿qué contenidos CONCRETOS definen el nivel cultural de quién los posee EXCLUSIVAMENTE frente a otras formas de saber o de hacer?. Somos diversos efectivamente… ¿cómo impregnamos de esta diversificación nuestros sistema educativo que es TODO menos diverso?... aunque SÍ muy desigual en justa respuesta a la sociedad que a TODOS nos incluye.

Creo que desde las posturas MÁS anti-panfleto o desde las posturas MÁS pro-panfleto sobran tanto argumentos cuanto escasean alternativas viables o considerables. Esto empieza a sonarme más un simple “en mi clase no” … que yo estoy dedicado a más altos cometidos… u otra cosa.

Si se apela a la disciplina hágase valer, en medios académicos y en medios profesionales sin presunciones jerárquicas empezando por la cualificación profesional y nivel académico del profesorado responsable a TODOS los efectos. Si se apela a la autoridad del profesor désela sin distinción de etapas o niveles. Si se opta por la diversificación sea así sin incurrir en simple y burda segregación. Para todo ello argumentar desde la situación del otro, la propia es entendible y asumible. Sabemos de qué hablamos desde los años 70, veinte años antes de los 90 que tanto acaloran casi veinte años después a nuestros distinguidos académicos.

Los profesores en todo esto tenemos mucho que decir, más que hacer y en ningún caso quedamos al margen ni somos simples víctimas… “estamos en el ajo” según dicho popular.

Un buen precepto que no voy a cumplir: No dar ideas.

Leo, en el comentario anterior que en algunos centros para los problemas de disciplina están poniendo en práctica o planteándose algo así como el “carnet por puntos”. No quiero imaginarme la baremación, ni que decir tiene que me resulta muy divertido imaginar lo bien que se lo pasará más de uno de los poseedores de tal carnet racionando las tropelías. Imaginar en cambio al cráneo privilegiado que propone la medida no me resulta difícil aunque muy poco divertido. Ignoro si tal propuesta se ha llevado a cabo en realidad, pero no me resulta difícil imaginar algún posible promotor y quienes fervientemente la secundarían.

Claro lo dejó Aristóteles; aceptado un absurdo se siguen todos los demás sin dificultad.
Ahí estriba toda la dificultad: alcanzar al primer absurdo. Pero no es nada fácil porque está bien protegido; la reducción al absurdo no sirve con los defensores de este sistema, estos te aceptan uno y mil absurdos y se quedan tan panchos.

Orwell en estado puro. Y lo que nos queda por ver.

http://antesdelascenizas.blogspot.com/

carlos:

¿Qué significa todo esto? Poco y nada; en este pais te puedes encontrar bastante gente dispuesta a soltar semejantes palabras.

Según un profesor español con el que comparto un amigo en común que participó en un intercambio no hace muchos años, no hay muchas diferencias entre lo nuestro y lo filandés. Los objetores escolares existen (en menor medida, eso es seguro), pero se sientan al fondo del aula y no dicen esta boca es mia. Diferencias notables: el silencio; ni tan siquiera durante los recreos se oye una palabra más alta que la otra, si es que se oye alguna.

Si bien antaño, hace unos 15 o 20 años, la situación en España no era tan idílica como en la actual Finlandia, si era, no obstante, infinitamente mejor que hoy. Está claro que algo ha pasado aquí (como diría Al Gore: "alguna vez han coincidido").

El artículo está muy bien para Finlandia. ¿En qué se parece España a Finlandia?. El artículo hace apología del "gazpacho"(todos revueltos: padres, alumnos y maestros comparten evaluación, comedor...), de los pedagogos,... y del nacionalismo (hablar el finés, quitarse el dominio imperialista). Si ese mismo artículo se escribe como aspiración a lo que debieran ser los colegios españoles, y no digamos ya los institutos, con alumnos, padres y profesores españoles, con administración española, con el calorcito y olé españoles, y con los nacionalistas "no españoles", dicho artículo sólo se podría calificar de patochada.

Ya lo decían en su tiempo y siguiendo el hilo revisionista neofranquista de nuestra Historia lo vuelven a actualizar: "España es diferente", fiel continuador del "Santiago y cierra España". O si no aquel: "¡Que inventen ellos!". A veces parece que el tiempo no pasa...

Todos los años suelo ser tutor de tercero y tengo que reunir a los padres al inicio del curso para conocernos y tal. Esta reunión me resulta sumamente desagradable porque se suele desviar hacia temas difíciles de tratar: se quejan de un profesor en concreto, o sacan a relucir asuntos particulares, algunos antiguos y tal.
El caso es que leyendo el panfleto antipedagógico, tan sencillo, razonable y de sentido común, me ha parecido que sería lo que me gustaría decirle a los padres, y he pensado para el próximo año enviarles a los padres una copia antes de la reunión para que se lo traigan leído y podamos hablar sobre el tema y tratar de arrancarles algún compromiso.
¿qué os parece la idea?. Sé que a mi director no le haría ninguna gracia pero me gustaría saber si me lo puede prohibir o denunciarme. En cualquier caso le informaría previamente a él y al inspector, para que no digan que lo hice a escondidas.

Una idea de c... Lo que se dice prohibir, no creo que pueda, por lo que denunciarte no sería posible. Malas caras, seguro. En cuanto al inspector, hay alguno que otro enrollado, pero es difícil dar con ellos.
Por otra parte, en España existe la libertad de expresión (al menos en teoría). Otra cosa es que quieran recurrir al "mobbing" para desanimarte, pero se puede denunciar. Si llegasen a este extremo, empieza por denunciar en el juzgado y acto seguido ve a un medio de comunicación. No veas cómo se aceleran los procesos así. El voto de obediencia (ciega) es de los curas, no de los docentes.

Diego, desgraciadamente los tópicos "Santiago y cierra España", "¡Que inventen ellos!"etc. que mencionas, entiendo que se decían con un tono de soberbia, orgullo... como lo del españolito bajito pero macho. Era la respuesta de un pueblo inferior engañado por el poder de entonces. Lo que a mí me duele es saber que tenemos gobernantes inferiores a los europeos, pedagogos que no saben, psicólogos de salón ingualmente bocazas, trepas por todos lados y muy poco de formación de la de verdad, de la que intuyo que tienen los países como Finlandia u otros europeos. Yo quiero jefes que sepan más que yo de mi trabajo y me manden. Pero créeme, diego, no los encuentro. Esa es la España que me avergüenza.

a:
Ya se ve venir lo que se avecina.
Más aprobados de oferta para cobrar complementos económicos y así disimular el fracaso educativo la Consejería.
Los que estamos en ciclos o zonas donde el alumnado pasa bastante de estudiar,pues a cobrar menos o a poner las rebajas.
Si trabajo en la ESO no cobro el complemento,si trabajo en Bachiller lo cobraré.
De maravilla.

"Lo que a mí me duele es saber que tenemos gobernantes inferiores a los europeos, pedagogos que no saben, psicólogos de salón ingualmente bocazas, trepas por todos lados y muy poco de formación de la de verdad, de la que intuyo que tienen los países como Finlandia u otros europeos."

Aquí en las Españas los pedagogos, los psicólogos, los padres, los alumnos, gobernantes y demás somos todos unos mamarrachos incultos y trepas. Todos, absolutamente todos, menos cierto profesorado que están más allá del bien y del mal y que lo que quiere es lo mejor para los demás: no para ellos. Pues resulta que el profesorado de Finlandia tiene unas 1600 horas de formación pedagógica además de las de su especialidad, los suecos andan por un curso de pedagogía tras la licenciatura y así generalmente en Europa. Menos aquí que ronda las 150 horas en formación pedagógica del profesorado gracias a mentes tan preclaras como el Adrados, el Orrico, el Don Ricardo y generalmente esa secta que se niega a ir, pedagógicamente, más allá de lo que aprendieron de los curas cuando eran alumnos.

vaya Diego, pues los maestros, con mucha formación pedagógica, no van mas allá de los curan ni de nadie. Mi abuela no tenía formación pedagógica ni de la otra, aprendió a leer y escribir de niña y eso fue lo que me enseñó a mí perfectamente, a una edad en que los niños actuales no han cogido todavía un lápiz.

La idea esa de la Junta de Andalucía me parece bien, siempre que la bonificación se realice en base a los resultados de una prueba objetiva única planteada de forma obligatoria a todos los alumnos de la comunidad (sin tener en cuenta factores psico-sociales del entorno). Pero desgraciadamente una prueba así es lo que llamaron la "reválida" en la LOCE, para denostarla y tacharla de fascista. No creo que ahora vayan a plantear una prueba así, y menos en Andalucía, que es una comunidad tan "comprometida con los más desfavorecidos y de progreso y tal". Además para que se pudieran beneficiar todos los profesores tendrían que pasar la prueba todos los cursos, así que habría un montón de reválidas.
Si los resultados van a depender sólo de lo que cada profesor esté dispuesto a aprobar por su cuenta y sin control, vamos a tener una generación completa de genios en Andalucía, a juzgar por el número de sobresalientes.

Para el Sñr Diego:

Usted parece no querer darse cuenta que esa formación pedagógica de la que usted habla es la que han dado cinco años de carrera, el CAP, unas oposiciones y unos cuantos años de experiencia, que es ésta última, posiblemente, la mejor herramienta de que dispone el profesor para saber impartir su asignatura viendo lo que funciona y no funciona con los estudiantes a la hora de enseñar.

En segundo lugar, creo que sobra mucha burocracia del sistema educativo puesto que los pedagogos que pretenden instruir a los profesores, que son en realidad los auténticos “pedagogos” gracias a la experiencia y los años de estudio de su materia. Estos supuestos pedagogos de despacho desconocen por completo la materia en particular que el profesor imparte e intentan poner en práctica unos experimentos que difícilmente van a funcionar porque, entre otras cosas, lo que funciona en Finlandia o en Suecia no tiene porqué funcionar aquí, en un país de cultura totalmente diferente.

Por último, usted parece mostrar cierto rechazo hacia los curas de los cuales algunos de los profesores de ahora recibieron formación. Pues entérese, Sñr Diego, que son los curas o, mejor dicho, la Iglesia, la que, a parte de salvar la cultura clásica en los monasterios y hacer que ésta misma volviera a florecer en la Europa del Renacimiento, fue la primera institución que creó las universidades y centros de enseñanza, para que tanto los hijos de las familias humildes y no tan humildes pudieran tener la mejor educación posible unos cuantos siglos antes de que gente como usted intentaran acabar con ella

Ustedes y no los profesores con su formación más que suficiente y años de experiencia son los que sobran

Para Todos:
Diego (perdón, "el don Diego") vuelve a las andadas. Dice que "menos aquí que ronda las 150 horas en formación pedagógica del profesorado gracias a mentes tan preclaras como el Adrados, el Orrico, el Don Ricardo y generalmente esa secta que se niega a ir, pedagógicamente, más allá de lo que aprendieron de los curas cuando eran alumnos". Ahora resulta que el que haya 150 horas de formación es culpa mía. Sigue obsesionado con los curas (no se de donde ha sacado que yo haya estudiado con curas, pero eso al don Diego no le importa, el se inventa lo que le conviene, y ya está). Lamento mucho desilusionar al don Diego en su segunda afirmación, pero he dedicado bastantes horas de mi vida a leer y estudiar libros de pedagogía, y también libros sobre historia y filosofía de la ciencia, antes de llegar a la conclusión de que la pedagogía no es una ciencia, sino una jerga sin sentido. Se me podrá decir que estoy equivocado, y a lo mejor convencerme con argumentos (eso de lo que el don Diego anda tan desprovisto) pero no sacándose de la manga que yo he estudiado con curas o que no he ido en pedagogía más allá de lo que aprendí de niño. Claro que a los tontos como el don Diego (ejemplo que confirma mi tesis sobre la falacia de la pedagogía como ciencia) no les queda otra alternativa que inventarse cosas sobre el interlocutor para poder atacarlo, porque en caso contrario no tendrían más remedio que razonar y eso es algo que supera las capacidades cerebrales del don Diego.
De todas maneras, estoy muy agradecido al don Diego, porque con sus intervenciones no hace más que darme argumentos a mí. Si la pedagogía fuera una ciencia, él podría defender sus posturas racionalmente. Como no lo es, no le queda más remedio que atacar a los demás, aunque sea inventándose cosas. Muchísimas gracias Diego, criaturilla, espero impaciente tu próxima intervención que será, no lo dudo, una muestra más de la incapacidad mental de los pedagogos, y un argumento más para sostener mi tesis de que la pedagogía es pura charlatanería

Diego:
Yo estudié con curas la enseñanza media.
Ahora he avanzado,defiendo una escuela laica.
Yo soy maestro y en mi Diplomatura de Magisterio recibí, no un cursillo como el CAP,sino muchas materias de:pedagogía,didáctica,
metodología,psicología...
Te puedo decir que lo que me ha enseñado no han sido esas materias,sino mis 29 años de experiencia.
También te digo que hay muchísimos profesores,no sólo D,Ricardo, que no comulgan con la filosofía de la LOGSE.
Por ejemplo ANPE,CSIF,Asociaciones varias de Secundaria,sacan muchos votos y critican lo que tenemos y proponen muchos cambios de los que proponemos en esta tertulia.
¿por qué nunca dices algún aspecto concreto mejorable de la educación actual y tu solución,tú que parece tienes mayor formación pedagógica que "los ignorantes de la secta"?
Siempre estás con el estriblillo sobre los carcas,los curas,los franquistas y demás mosergas.

Es absurdo pretender tener TODA la razón y el descrédito personal nunca fue un argumento. No es precisamente la formación pedagógica ni por activa ni por pasiva, en sentido positivo o negativo, lo que a mí personalmente más me llama la atención en este desencuentro entre docentes que se viene produciendo en torno al panfleto y no dejan de “troncharme” bastante las “adiposidades” ideológicas o políticas al respecto. Así, considero más importante la homologación académica de TODO el cuerpo docente (cuerpo único) que el “nivel” académico que creo debería ser superior en TODOS los casos… pero único en primer lugar. Sé que esta iniciativa resulta administrativamente cara pues se trata de una igualación por arriba, por lo tanto con poco consenso… y no solo administrativo. De todas formas ello representaría para mí un motivo de igualación inicial entre docentes de cualquier grado, materia o nivel (contenidos hay para todos) y evitaría tanto triste desencuentro entre etapas educativas, materias y niveles en aspectos relevantes más allá de los contenidos que a cada cual corresponde dominar, utilizar y transmitir.

La principal diferencia que veo entre maestros de escuela y profesores de instituto, aparte de la formación específica en cada caso, es el natural acomodo de los maestros a las etapas educativas obligatorias por hábito obtenido en este su destino natural y el estrepitoso desacomodo de los profesores de instituto más habituados a la NO obligatoriedad de su espacio de trabajo por lo mismo más selectivo.

Que en ambos casos las especificidades formativas (que insisto deberían ser homologables y especializadas a la alza) no dan para mucho en el tema que nos ocupa, a la vista está en los resultados tanto en escuelas como en institutos con alumnado obligatorio. Luego no es la formación la variable relevante, o por lo menos la más relevante, en este tema, sino como se viene señalando también son destacables aspectos legales, sociales y pedagógicos que deberían de centrar nuestra atención más que el burdo “… y tú más”.

Que no sean pocos los pedagogos charlatanes en circulación no justifica para mí desacreditar el saber pedagógico como pura charlatanería. No me preocupa demasiado el carácter científico o no de la Pedagogía ni me acalora demasiado que la metodología científica estricta pueda considerarse como una carencia en este sentido. No son pocos los logros culturales humanos no sujetos al pálpito científico, más aún cuando no parecen vislumbrase aportaciones aceptables desde ninguna metodología, saber o disciplina que dé salida a los problemas que tratamos aquí más allá del tan citado “sentido común” del cual en mi pueblo siempre se ha dicho que es el menos común de los sentidos.

Para mí lo importante de este debate está en el tratamiento “educativo, instructivo, social, pedagógico, laboral, cultural…” o aquí estamos para contarlo, en el tratamiento decía, que damos a las etapas educativas obligatorias “CON LOS ALUMNOS QUE VAN MAL”; alumnos con retraso de aprendizaje, mal adaptados, con problemas de conducta, en situaciones sociales de pobreza o marginalidad, con problemas de idioma, emigración, situaciones de ilegalidad… etc. Y esto es así porque resulta que éstos SON nuestros alumnos OBLIGADOS en un medio educativo formal y académico, público y gratuito, precisado de reformas NO solo administrativas.

Lo que he señalado al respecto por algún sitio es que buscar soluciones académicas a problemas que no son académicos en primera instancia (hablo de problemas DE alumnos como la marginalidad, la pobreza o los problemas de conducta) está abocado al fracaso o a un “mal llevar” el tema. Se deberían de desarrollar iniciativas de carácter social, asistencial y EDUCATIVO en entornos más adaptados a este alumnado que los académicos convencionales teniendo en cuenta que ello no tiene por qué implicar una bajada de grado académico de profesores ni una simple “administración del fracaso” como he leído por ahí. Supongo que podamos convenir que una persona puede estar bien formada y educada en estas edades OBLIGATORIAS sin dominar contenidos de trigonometría o química cuántica… por así decir.

No es nuevo lo que digo, son muchas las experiencias desarrolladas en este sentido, pero siempre desde una perspectiva muy académica y formal, alejadas de enfoques laborales aún DENTRO del sistema EDUCATIVO pero con un claro compromiso laboral en la línea de los enfoques duales de la formación profesional alemana sin que ello provoque la pérdida de puentes o itinerarios que faciliten el tránsito entre los entornos más académicos (bachilleratos) y los más laborales (formación profesional). Algo así en las etapas educativas OBLIGATORIAS no debe traducirse en desniveles entre alumnos y diferentes GRADOS de cualificación entre profesores, no debe significar diferentes cuantías en las inversiones ni en los recursos. Se trata de practicar la diversificación desde un entorno educativo común que evidentemente no tenemos ni potenciamos con nuestras actitudes, aparte de nuestras aptitudes.

No estoy muy de acuerdo, porque la mayor parte de los profesores hemos entrado ya pensando en actuar en un espacio de obligatoriedad, lo que no creíamos es que tendríamos que actuar además en un espacio de irresponsabilidad y falta de respeto. Yo cambiaría sin dudarlo a la mayor parte de los alumnos pseudo-voluntarios de bachillerato por lo obligados de EGB.
En cuanto a las especificidades formativas tampoco estoy de acuerdo en que sean irrelevantes,
a un profesor que no sabe más que lo que tiene que enseñar, le costará valorarlo en su justa medida, y la suya será una enseñanza pobre, monótona, repetitiva, como una letanía de conceptos muertos. No es que quiera elevar una anécdota a categoría, pero contaré que en mi instituto, al implantarse la ESO, se incorporó al departamento de matemáticas un maestro que llevaba muchos años enseñando matemáticas. No dejaba de sorprendernos con sus ideas novedosas de matemática creativa: un día nos reprochó que nos obsesionáramos tanto con la trigonometría, que eso de los senos y los cosenos no sirve para nada. Otro día nos explicó que para quitar el IVA de un precio se restaba el 16%. Le hicimos verificar los cálculos y nos dijo que las diferencias apreciadas entre el precio real y el calculado se debían a la inexactitud de la calculadora. No es que todos vayan a ser así, pero si se acaba implantando el cuerpo único los alumnos tendrán que averiguarlo todo por su cuenta. (si les da la gana, que no creo). Los servidores de la Wikipedia acabarán colapsados.

carlos:
Cuando se habla de cuerpo único algunos entendemos el que se exija a partir de ahora el título de Licenciado,tanto para Primaria como para Secundaria,con al menos 4 años de Universidad.
El cuerpo único no es integrar por decreto a los actuales maestros diplomados ,de primaria en dicho cuerpo único.

Como dice RM , cuando hablo de cuerpo único docente me refiero al mismo nivel académico en cuanto a formación básica para todo tipo de docente, a la vez que sobreentiendo que la homologación lo es a la alza requiriendo para todos la misma cota universitaria en el nivel común de licenciatura. Este enfoque es muy poco trivial y muy mucho improbable dado el encarecimiento en cuanto a inversiones administrativas en formación docente bien entendida, es decir universitaria, a la vez que puede añadirse ese corporativismo mal entendido que nos pierde y nos lleva a los absurdos que citan universitarios denunciando la mala preparación de los bachilleratos, estos a su vez de las escuelas y estas de los parvularios. Como remate final el mundo empresarial denuncia la mala preparación de los universitarios… ¿será por aquello de que la mierda siempre cae “pabajo”?.

El plano de igualdad docente en el tema que nos ocupa, para mí es importante, no solamente por el nivel de cualificación y formación, sino también por la equiparación profesional homogénea a problemas profesionales comunes. La estanqueidad entre escuelas e institutos NO facilita la tarea, se nota también entre los ciclos 1 y 2 de ESO (maestros y licenciados). A cuestiones de superfluos corporativismos se unen aspectos más delicados y decisivos como son horarios lectivos, condiciones laborales y atribuciones o dotaciones, como por ejemplo el departamento de orientación implantado en institutos y gran ausente en las escuelas.

Estas cuestiones NO se arreglan promocionando automáticamente a maestros ni a golpe de cursillos administrativos (pedagogos terapeutas, logopedas tipo x y algunas otras especialidades de cursillo). Lo que planteo es un cambio de estructura muy fuerte y me temo que muy lejano.

Respecto a la formación docente Carlos no la doy mucha importancia en LOS PROBLEMAS que aquí nos ocupan NO por considerarla irrelevante, quizás me expresé mal y pido perdón, sino porque de hecho la creo en buena medida ya lograda ya que la formación pedagógica en las escuelas ha mejorado mucho, creo que también en los institutos, a la vez que es cada vez más común en nuestro medio docente tener estudios de postgrado, segundas titulaciones u otro tipo de estudios específicos. No me paro mucho en esto porque son las cuestiones de estatus y condiciones laborales las que he querido destacar.

Respecto al maestro que NO sabe matemáticas, de acuerdo, está mal, hay que dominar la materia que se imparte y en el nivel que se trabaja, es condición primera. Me parece una anécdota pero en justicia recriminable.

Respecto a los contenidos tampoco les resto importancia, relativizo su obligatoriedad en determinados casos y busco el modo de hallar alternativas adaptadas a los casos problemáticos que aquí nos ocupan, quizás con una orientación más laboral que académica ?? sin por ello entrar en mermas y descréditos. En fin, me hago más preguntas de las respuestas que encuentro, por eso me parece interesante este tipo de comunicación entre profesores.

Respecto a la obligatoriedad, el respeto y la irresponsabilidad no deberían producirse pero el alumno obligado y contrariado junto al profesor obligado y contravenido son motivo de tensiones muy conocidas EXCLUSIVAMENTE en los entornos escolares obligatorios, probablemente también como dice Carlos en los bachilleres “pseudo-voluntarios”, pero el espacio legal es diferente y las posibilidades de actuación también. Las plazas de bachiller siempre son más codiciadas que las de ciclo 2 ESO y no siempre por afanes académicos precisamente, lo cual me parece muy normal, pero también digno de analizar la medida en que cosas de este tipo afectan a la resolución de problemas como los que nos ocupan aquí y que yo personalmente centro mucho en la OBLIGATORIEDAD aunque puedo entender otros enfoques.

Estimado Ricardo Moreno y amigos:
Soy profesor del IES Infanta Elena (en Jumilla, Murcia). Sería un honor para nosotros que leyerais o participarais en nuestro foro sobre el sistema educativo. La dirección es:
http://www.foros.iesinfantaelena.net/foros/viewtopic.php?t=140
Saludos cordiales

Para Javier
"..no parecen vislumbrase aportaciones aceptables desde ninguna metodología, saber o disciplina que dé salida a los problemas que tratamos aquí más allá del tan citado “sentido común”…"

No sé si has estado siguiendo lo que he estado presentando en el blog sobre el uso de flashcards para que todos los estudiantes de la clase puedan aprender hasta el nivel deseado. Es un método que hemos desarrollado para enseñar inglés hablado en Murcia, y ahora Valencia. Funciona con todo el mundo (más del 98%) y tenemos más de 3000 alumnos contentos, de todas las edades, aprendiendo todos con el mismo método exactamente. Algunos participantes del blog ya lo han probado con relativo éxito. El problema principal reside en su adaptación a grupos muy grandes (nosotros lo usamos normalmente con grupos de 15 como máximo), ya que para que todos aprendan es necesario que todos participen correctamente. Pero todos los que lo hacen aprenden. También se ha contestado que no serviría para enseñar procedimientos. La verdad es que sí se puede usar para esto, pero sólo como preparación técnica de todos los pasos previos; el procedimiento en sí (redacción, solución de problemas, conversación, discusión, análisis) se realiza como siempre, pero muchos alumnos no llegan a poder hacerlo jamás porque les falla la preparación previa. De momento no he conseguido que nadie pruebe el método para este tipo de enseñanza, y nos estamos centrando en su uso para la enseñanza de conceptos, vocabulario etc. La presentación del método se encuentra en:

"Carta a un Profesor Joven" (30 y 31 enero, 2, 10 y 12 Febrero), "Artículo de Elvira Lindo" (21-25 Febrero), que incluyen algunos comentarios positivos de profesores que la han probado. Ver también "Carta al director del País" (6-23 marzo). Y ahora en "Entrevista televisiva" (28 marzo…).

No Robert, no he probado ni he seguido lo dicho respecto a vuestro método. He visto algún enlace en Internet y su aplicación para la enseñanza del inglés y parece bueno. Ponme aquí si te parece bien algún enlace en Internet que a lo mejor no he hallado y tú consideras importante.

He leído algunos comentarios de este blog, muy pocos, por ello probablemente me falte perspectiva. Yo también me inclino por la diversificación pero sin discriminación. Creo que se llama Pascual quien defiende la relevancia de los contenidos de tipo laboral, digamos así, frente a los contenidos de tipo formal, no solo como respuesta a la insuficiencia de estos últimos en casos concretos, sino como alternativa concreta a intereses, habilidades y capacidades diversas.

Lo que me parece importante es el plano de igualdad bien entendida, es decir, no somos iguales por hacer lo mismo sino por la igual consideración y valoración de las distintas formas de hacer, trabajar y aprender que puedan darse en cualquier campo, académico o laboral, más allá de la tradicional minusvaloración de los conocimientos laborales frente a los de tipo académico sobrevalorando el trabajo intelectual frente al trabajo manual ya de entrada.

Un enfoque así no lo es solo de boquilla, lo es potenciando realmente las formaciones profesional junto (no frente) a los bachilleres, cuidando tanto las formas de acceso como de migraciones entre unos y otros sectores sin perder de vista los más largos itinerarios orientados a la universidad. Recuerdo como en los años 60 no pocas excelentes ingenierías las desarrollaron no pocos alumnos maestros de taller (FP de entonces) con acceso a los peritajes (ingenierías técnicas de hoy) y de ahí a las ingenierías superiores. No es posible que en todos los casos se cubra todo el recorrido formativo hasta los niveles superiores pero es importante la igualdad de oportunidades en esa dirección.

Esta igualdad bien entendida, como oferta pública, no implica obligatoriedad ante contenidos concretos que formen un cuerpo único de conocimientos comunes. La diversificación real reclama, en igualdad de condiciones y con igualdad de oportunidades DIFERENTES posibilidades de realizar aprendizajes específicos o concretos según unos u otros casos. Me parece que se hace llamar Angelus quien señala en este sentido que esto es caro si se realiza con medios, recursos y personal cualificado. Por otro lado, las dependencias políticas y sociales de todo sistema educativo público son motivo para tomarnos con calma todo lo que huela a obligatoriedad. Por ejemplo, me gustaría que mi hijo fuera educado en su lengua materna e igualmente quisiera poder decidir yo cual sería su segunda o tercera lengua de estudio, lo cual no siempre es posible en igualdad real de condiciones.

“La diversificación real reclama, en igualdad de condiciones y con igualdad de oportunidades DIFERENTES posibilidades de realizar aprendizajes específicos o concretos según unos u otros casos. Me parece que se hace llamar Angelus quien señala en este sentido que esto es caro si se realiza con medios, recursos y personal cualificado”

Efectivamente Javier resumes perfectamente mi propuesta y también mi valoración. De hecho, -y conocí la reforma desde dentro y desde sus inicios experimentales- creo que la principal razón de la implantación de la actual ESO fue una razón económica; se debía ampliar la escolarización hasta los 16 años, el sistema de la secundaria obligatoria igual para todos era simplemente la opción más barata, permitía aprovechar de los centros existentes y creación de otro nuevos a buen precio pues no necesitaban de medios técnicos demasiado complejos, lo mismo con el personal docente, cuerpo único.. algunos ascensos¡ y algún despacho¡. Como era fácil de prever; lo mismo para gente tan diversa no podía funcionar, así que vino la ideología ad-hoc con su “jerga pringosa” que dice Adrados, la atención a la diversidad por profesores infinitamente divisibles, "la implicación del profesorado", las quejas sobre los inmovilistas, franquista el que no comulgue etc. El tiempo ha ido pasando, los resultados a la vista están. La justicia se va haciendo según la sentencia del tiempo, como con términos algo poéticos dijo Anaximandro.

Por cierto, ¿cómo se puede contactar con Ricardo Moreno?

http://antesdelascenizas.blogspot.com/

Para Angelus:

Puedes contactar directamente conmigo a través de mi correo electrónico:

moreno.castillo@terra.es

Atentamente

Javier:
No creo que existan más referencias al método que lo que figura en este blog en las secciones y fechas mencionadas.

Robert, En este enlace…
.
http://members.tripod.com/spanishflashcards/
.
… creí hallar tu propuesta, pero no había leído lo comentado aquí al respecto. Tu método me parece adecuado para el aprendizaje. Requiere disciplina y esfuerzo, atención y repetición. Lograda la memorización se refuerza la comprensión y la necesidad de la memoria para avalar lo que se conoce es indiscutible.

Se abusa indebidamente del aprendizaje basado en la comprensión cuando alegremente se minusvalora el papel de la memoria. Las tablas de multiplicar aprendidas de memoria no excluye la comprensión del concepto como ampliación del de las sumas, por ejemplo, siendo indiscutible la utilidad operativa que mecánicamente facilita la memorización de dichas tablas.

El éxito es estimulante y la competición por puntos refuerza la autoestima incrementando el esfuerzo personal. No faltará quien critique aspectos como estos aludiendo a la competitividad o inadecuación para los menos capaces pero creo que se debería esta crítica a una falta de perspectiva no reconociendo la oportunidad de estas prácticas con la intención exclusiva de producir aprendizajes.

Factores como atención, esfuerzo, disciplina, repetición… etc. son imprescindibles en clases organizadas en torno al trabajo para producir aprendizajes. Olvidar o descuidar estos aspectos esperando que sean los contenidos “motivo” suficiente para estimular al alumno respecto a su aprendizaje, aprehensión y dominio (motivación) desplegando para ello energías en hermosas exposiciones audiovisuales y/o diálogos puede restar eficacia a nuestro trabajo docente. Sin excluir nada, memoria y comprensión son dos caras de una misma moneda y las tareas mecánicas pueden y deben acompañar a las más creativas.

Los problemas se producen cuando las clases son numerosas, más de 20 o 25 alumnos, desiguales y corrompidas por grupos desadaptados y disconformes con su régimen de escolarización o necesitados de específicos bloques de contenidos con un tratamiento individualizado como hace Laura (me parece que ese es su nombre) en una dinámica de trabajo ciertamente encomiable.

Lo que me parece imperdonable es la concentración exhaustiva de este tipo de alumnado problemático en concretos tipos de centros, sectores o líneas bajo una presunta homologación del sistema. Ello es una consecuencia de una práctica política y social que debería corregirse.

A todos
Dice Angelus: "..conocí la reforma desde dentro y desde sus inicios experimentales- creo que la principal razón de la implantación de la actual ESO fue una razón económica; se debía ampliar la escolarización hasta los 16 años, el sistema de la secundaria obligatoria igual para todos era simplemente la opción más barata, ….. Como era fácil de prever; lo mismo para gente tan diversa no podía funcionar, así que vino la ideología ad-hoc con su “jerga pringosa” que dice Adrados, la atención a la diversidad por profesores infinitamente divisibles, "la implicación del profesorado", … franquista el que no comulgue etc."

Encuentro enormemente aclaradora y verosímil esta aportación de Angelus, pues, además de que afirma conocer los orígenes de la Reforma desde dentro, encaja perfectamente con lo que observamos y sabemos de los políticos y de las necesidades y razones de la política, que en la práctica acaban estando por encima de todas las demás. Nunca podremos derribar la LOGSE por argumentación lógica, porque la argumentación presupuestaria siempre será más lógica.

Cualquier plan alternativo tendrá que ser asumible presupuestariamente y lo suficientemente eficaz para que merezca la pena realizar un cambio inevitablemente traumático. La sociedad no está tan escandalizado por la situación para que se pueda aumentar de manera importante el presupuesto de educación, subiendo los impuestos o rebajando drásticamente otros capitulos que también tienen su cuota de apoyo social y réditos electoriales. Una de las ventajas de la metodología que propongo de aprendizaje mediante tarjetas y enseñanza altamente programada es que no es cara.

Hola Robert:
Sigo con lo de tus tarjetas en una de mis clases.
El objetor sigue sin integrarse.Pasa.
Hay varios que no miran las tarjetas.o no mueven la boca.
Un grupo me dice que todos los días igual.
Otro grupo memoriza bien los conceptos.
Parece que les resulta fácil,pero monótono y aburrido al ser tan repetitivo.
Para respuestas largas,libres o creativas y críticas no vale.

Efectivamente los políticos socialistas,al final funcionan por euros en educación.
Si una cosa es conveniente pero cara te dicen que no se puede,que no está experimentada,que es segregadora,que es carca.
En Andalucía han firmado los principales sindicatos un acuerdo con la Consejería para invertir un poco más en rebajar ratios en un 40% de centros y aumento de plantillas,con la entrada de la LEA.
Los presupuestos LOEsianos no cambian en nada.

"Cualquier plan alternativo tendrá que ser asumible presupuestariamente y lo suficientemente eficaz para que merezca la pena realizar un cambio inevitablemente traumático."

¿Y te parece barato tener cursos con 6 alumnos y 14 profesores? Que eso lo he vivido ya en dos institutos.

Creando una FP alternativa a la secundaria se podría dar clase perfectamente a grupos de 30 alumnos. Lo que pagas en instalaciones te lo ahorras en profesores de diversificación, compensatoria, orientadores, orientadores de orientadores, etc.

Las alternativas que suelo considerar para mejorar la escolarización obligatoria del alumnado adolescente que no se ajusta al currículo ordinario y está totalmente descolgado a los 14 o 15 años, en todos los casos son costosas, requieren inversión y si se quiere son caras. Por otro lado están más relacionadas con cuestiones administrativas y de gestión que con cuestiones pedagógicas sin por ello descartar ni un aspecto ni otro.

Las prácticas segregadas nunca me han parecido mal si lo son bajo una discriminación positiva, en condiciones de igualdad en cuanto a medios y recursos, sobre todo en condiciones de igualdad respecto al profesorado. Cuando hablo de igual profesorado NO hablo de los mismos profesores, sino de profesores con distintas especialidades, claro está, pero con igual nivel de formación académica cada cual en su especialidad y en todos los casos con igual requerimiento universitario en cuanto a grado y titulación de partida que yo situaría en la licenciatura como mínimo. Los mismos requerimientos y tratamientos administrativos facilitan el compartir las mismas exigencias y responsabilidades en el ejercicio de la profesión en espacios educativos comunes.

Si una práctica alternativa con este tipo alumnado está relacionada con la formación laboral y dentro de ella con el trabajo de la madera, por ejemplo, ello no quiere decir que el tutor de este tipo de alumnado sea precisamente un carpintero o que el taller de carpintería esté bajo la dirección de un maestro de escuela o de un profesor de matemáticas (que no de carpintería) entendiendo la necesidad de ambos tipos de profesionales. Lo mismo puedo decir respecto a la formación profesional en el sentido de que pueden ser necesarias prácticas laborales sin estar incardinadas precisamente en la formación profesional reglada (desde donde siempre se han denunciado este tipo de situaciones de modo similar a como se hace ahora desde los institutos). Se pueden hacer prácticas laborales FUERA del sistema educativo reglado y DENTRO del mundo convencional del trabajo, lo cual no quiere decir que se emplee a bajo coste o se explote mano de obra de barata. Para ello precisa sería la figura de los tutores responsables, profesorado común, que desarrollara un trabajo semejante bajo un plan de trabajo específico en combinación con cada empresa según cada caso.

Puedo contar más supuestos como los anteriores, que no son supuestos totales porque prácticas semejantes he conocido… en lo que SÍ son supuestos es en lo referente a las condiciones de igualdad (inversiones, medios, recursos, profesorado… etc.) ya que, la mayor parte de las veces, la cosa se ha quedado en prácticas segregadas sin más por donde han circulado alumnos expulsados de otros centros (perdón trasladados) y profesorado en busca de mejor destino.

Es decir, si me salgo de los supuestos me meto en gastos. ¡ Qué le vamos a hacer ¡ .

RM
Siento que no te estén saliendo demasiado bien las tarjetas. Al no estar ahí no puedo decir si sabría conseguir que me saliera mejor.

Nosotros nunca permitimos que un alumno no participe correctamente. Si el objetor tiene la opción de no participar, otros pensarán que ellos tampoco tienen por qué hacerlo. Los que no aprenden se aburren. Lo de "todos los días igual" se aplica a todas las formas de enseñar (prueban con cualquier queja, por si cuela). Nosotros sí que hacemos todos los días igual (al 100%) y no tenemos este tipo de problemas excepto cuando un profesor no está trabajando "rápido y fácil", y con disciplina y ritmo. De hecho el problema que tengo ahora es que todos prefieren trabajar con tarjetas (alumnos y profesores) y es difícil hacer que hagan trabajos más creativos, conversación, etc., porque la clase se hace más lenta y es más complicada de preparar (las tarjetas ya están todas preparadas).

Normalmente los que se quejan de que es aburrido son los que no han aprendido y les cuesta mucho contestar. Evidentemente, también se aburrirán los buenos se no ven que la cosa avanza, aunque ya estarán acostumbrados a que esto siempre pasa.

Quizás con la dinámica educativa actual nuestro método (lo llamamos el "Método Fluency") no es aplicable. Requiere un fuerte control sobre la clase y no permitir que exista la opción de "pasar", igual que no existe en situaciones de peligro fisico. Pronto o tarde los logsianos van a tener que ceder en este aspecto, puesto que ninguna forma de enseñar a grupos grandes va a funcionar sin disciplina, control y orden. Creo que aceptarán más control si no se utiliza de forma "elitista", donde los más marginados siempre acaben siendo las víctimas. Hay que tratar a todos por igual y tener formas de calificar muy transparentes y objetivas.

Robert, tu alumnado NO es obligatorio (si me equivoco perdona y me corriges) y el alumnado “tipo” sobre el que gravita gran parte del problema que aquí tratamos SÍ es alumnado obligatorio en nuestros centros educativos, concretamente públicos en mi caso donde están los más como sabemos. Es decir, la obligatoriedad reclama alternativas metodológicas cuando otras no son funcionales (que no quiere decir que sean malas) incluso replanteando bloques de contenidos o espacios de trabajo se así se requiere. En todos los casos, la obligatoriedad, que en sí misma me parece un logro por ampliar el servicio educativo público a TODO tipo de personas, la obligatoriedad digo reclama alternativas más allá del “aquí no puede ser…”. El sistema educativo público, si lanza una oferta educativa pública, ha de cubrirla legislando, desde luego, pero sobre todo financiando el desarrollo de esas leyes.

Javier:
Nuestro alumnado no es obligatorio pero tampoco es muy voluntario, al menos los niños y jóvenes que constituyen al menos el 80% (más de 2500 alumnos): vienen en general porque sus padres los mandan. Evidentemente sólo tenemos alumnos de familias que pueden pagar, lo que elimina a los alumnos más marginales. No obstante las academias están llenas de los chicos de los que se queja Ricardo, que tienen todo lo que quieren y no les motiva nada. No creo que el alumnado sea tan diferente en el fondo.

Nuestro mayor temor es que los jóvenes no aprendan, se aburran y pidan a sus padres que les den de baja (cosa que ocurre bastante poco, al menos durante el curso). Más quisiera yo disponer de un alumnado obligatorio, que en la privada se llama monopolio: ¡muy interesante para cualquer negocio! Pero en serio, para nosotros el que un alumno no aprenda tiene muy mal pronóstico: podría darse de baja y dejar de pagar. Muchos alumnos descontentos significa bajadas de sueldos, despidos y cierre de empresas. Es el destino de muchas empresas de la privada, aunque de momento no en la concertada.

Si el alumnado obligatorio es un problema, podría solucionarse con la introducción del "cheque escolar". Los alumnos problemáticos se marcharían rápidamente a otros centros porque ellos también lo pasan mal si no aprenden, se aburren y suspenden. Aparecerían colegios más que dispuestos a dar clases con metodologías adecuadas para este tipo de alumnos (yo mismo me ofrecería), y la competencia haría que esas clases fueran buenas, porque los padres quieren que sus hijos tengan éxito y buscarían lo mejor que pudieran encontrar.

No he visto que se hable nunca de la educación en Inglaterra en este blog, ni en otros foros educativos españoles. La situación actual española se parece bastante a la de Inglaterra en los años 80. Luego vino Thatcher y después Blair y ya no queda casi nada de aquel modelo. Pusieron fin al "bog-standard comprehensive" (instituto zona-cero) e introdujeron la competitividad. Ahora el sistema se parece mucho al del "cheque escolar" con los centros compitiendo entre ellos, con tablas ligueras según los resultados de los exámenes finales; derecho de escoger por parte de los padres; los centros reciben el dinero en función del número de alumnos que tienen, y son autónomos, sujetos siempre a la inspección (OFSTED). Los directores (¿directivos?) cobran sueldos muy altos, y los profesores bastante altos, y los centros se llevan casi como empresas.

Está claro que si la educación sigue bajando algo de este tipo tendrá que ocurrir, como ya ha ocurrido en Inglaterra, precursora de lo que pasaría luego en España en muchos aspectos, no todos buenos. La privatización de la enseñanza es perfectamente posible, como en los ferrocarriles o telefónica, y una vez que se ponga en marcha en algunos países de referencia, no habrá quien la pare. Urge encontrar una solución.

Robert, cuando unos padres deciden costear estudios privados para sus hijos, algunos de éstos pueden ir obligados pero la situación se hace insostenible si no se dan resultados favorables, con lo cual, de un modo u otro, estos alumnos quedan fuera de tus clases o de esos estudios privados. Para hacer números sobre la eficacia del sistema, porcentajes de éxito o fracaso, hay que contar con todo este tipo de alumnado, alumnado que como sabes, no suele tener pagadas clases particulares ni padres dispuestos a ello.

Quizás convenga centrar posiciones. En este blog hay comentarios o artículos muy orientados hacia el alumnado que padece situaciones de aprendizaje por debajo de sus posibilidades en base a la mala situación de muchas clases con abundantes alumnos desadaptados y con una actitud negativa ante su régimen de escolaridad obligatoria. Yo me refiero precisamente a estos últimos alumnos principalmente cuando hablo de obligatoriedad, me refiero a la obligatoriedad de los alumnos que NO la aceptan y que NO cuentan con un entorno sociofamilar favorable a los medios académicos convencionales (donde prevalecen los curricula ordinarios) muchas veces, o en otras ocasiones han tirado la toalla respecto a los estudios convencionales de sus hijos. Para este tipo de alumnos es para el que necesitamos salidas, incluidas las prácticas segregadas, pero no solamente para liberar a los demás de la carga de su negativa presencia en sus clases, sino con la firme intención de aportar soluciones educativas favorables a estos alumnos que no forzosamente tienen que coincidir con los estudios reglados. En este punto es cuando pienso en medidas de diversificación más allá del “machaca” los mismos contenidos en grupos pequeños, o de la “tarea” que les pone un profesor de guardia, o de las presuntas atenciones individualizadas en base a dudosas adaptaciones curriculares. Lo más serio que he leído en este sentido es lo relatado por Laura respecto de su trabajo.

Una diversificación que cuente con recursos propios y profesorado adecuado, con talleres y mecanismos de prácticas en las empresas, con trabajos orientados a la formación básica y con servicios sociales que cubran abundantes necesidades familiares frecuentes en estos casos e influyentes en la vida escolar de los alumnos… etc. es muy costoso y poco negociable. A esto me refiero cuando hablo de presupuestar el desarrollo de leyes educativas, donde siempre están presentes factores de diversificación, individualización y personalización educativa… pero siempre sujetos a un patrón común y general, normal y reglado, que, en estos casos, evidentemente, ha resultado insuficiente o inadecuado. Pensemos en alumnado de características tan especiales como el de etnia gitana, por ejemplo, o alumnado inmigrante africano y marroquí con problemas de idioma, situación legal, pobreza… o alumnado autóctono con problemas de exclusión social.

Respecto al cheque escolar y las prácticas educativas comprensivas, la competitividad y la eficacia metodológica, la privatización de la educación, etc. no te niego la mayor. Pienso que es conveniente un sistema educativo público y otro privado, no acepto los conciertos educativos por no garantizar servicios públicos contando con fondos públicos. No sé si el cheque escolar mejoraría tal situación. En todo caso creo que, respecto al alumnado que he citado como obligatorio y en el sentido que lo he hecho, la mayor atención la he encontrado en los sistemas públicos de enseñanza sin entrar en determinadas obras de carácter social tan encomiables como escasas. También reconozco las mejores tasas de éxito escolar en los sectores privados y concertados pero también son de considerar variables sociales y familiares además de las metodológicas que no discuto.

Javier, estoy de acuerdo en la mayoría de cosas que dices, sobre todo respecto a las concertadas. Y sobre el cheque escolar, hay un libro un poco panfletario (como el de Ricardo pero en el otro sentido) que da bastantes datos: La escuela no es una empresa de Christian Laval.

Para mi la escuela no es ni una empresa ni una no-empresa, "sino todo lo contrario". Es lo que pasa dentro del aula. Si los niños salen sabiendo lo que han entrado para aprender o con ganas de aprender fuera del aula. Lo demás son "historias". Lo que cuenta es que el sistema que sea consiga eso en el mayor número de casos posibles.

Robert, la gran aportación que, aparte del método de las tarjetas, considero que haces al foro es la visión empresarial que representas (aunque no seas del todo consciente de ello)
No puedes permitirte, tú ni tu empresa, el fracaso escolar porque eso significa la quiebra de la empresa y el despido de sus trabajadores. Ello supone el mayor estímulo posible para esforzarse en ensayar, investigar, desvelarse... estresarse, si es necesario, para busacar soluciones: el producto ha de venderse.
Los padres que mandan a sus hijos a tus clases pagan por ello. Dedican una parte de los recursos familiares a eso: invierten, y la inversión siempre se hace en busca de un rendimiento, en este caso es que sus hijos adquieran una formación mayor que la media, en un niño de nivel normal educativo, o que alcance al menos a la media, en un niño con alguna deficiencia. Un padre así va a exigir cuentas a la empresa si no hay rendimiento, y estárá pendiente de ver cómo evoluciona el capital (vigilará y controlará los avances de su hijo).
Difícilmente los padres despreocupados o muy pobres económicamente mandarán a sus hijos a tu academia. Por ello tienes un alumnado seleccionado desde el principio.
Por último, hay un factor en el que tus métodos se mueven con comodidad: "la temporalización". Entiendo que no tienes un curriculum que se corresponda con una edad particular de cada alumno, y que ese curriculum lo tengas que cumplir en un curso académico concreto, independientemente del nivel de partida de los alumnos que te llegan. Es decir, como bien explicas, comienzas con las tarjetas y hasta que todos no controlen sus enseñanzas, no se avanza a otro paquete de tarjetas nuevo. Eso supondrá para unos un mes, y para otros un año, o dos. Y seguro que cada comienzo de curso agrupáis a los alumnos por niveles más o menos homogéneos según el dominio del idioma que tengan de partida. Posiblemente, si tenéis el número suficiente de clientes, podéis permitiros hacer grupos de nivel y de edad conjuntamente.

Bueno, una vez dicho esto, es muchísima la distancia que hay entre el funcionamiento de tu empresa y el de la empresa pública de educación. Simplificaré diciendo que el estímulo para "matarse" a mejorar los resultados "como sea" no es el mismo en el profesorado público. Nuestra dignidad como trabajadores está a salvo,-cada vez menos-, en ese sentido (pero algunos profesores pueden permitirse el lujo de golfear también). La Empresa también se siente a salvo: la logse lleva 17 años haciendo aguas y los administradores de la misma no son despedidos (consejeros, ministros, asesores...).
Los padres, como no pagan, no exigen... a sus hijos ni a los profesores. No exigen que sus hijos aprendan, pero sí que se les regale el título.
El organigrama del "ordeno y mando" piramidal, tan lógico en la empresa privada, es mucho más difuso en la pública. Ahora se está intentando reforzar en Andalucía, pero es para obligar al profesorado decente a regalar promociones y títulos, por intereses políticos, para gloria del profesorado malo, que es ese ambiente en el que se siente cómodo, precisamente, pues es regalando títulos como no tienen que trabajar ni el Administrador, ni el Profesor, ni el Alumno ni el Padre, ni el Orientador, ni siquiera la Polícía pues la paz está servida.
Para finalizar el factor "tiempo" pende como espada sobre nuestras cabezas: tenemos unos objetivos reglados por curso, y los alumnos buenos deben recibir, en el tiempo escolar fijado, el aprendizaje esperado. Los alumnos con deficiencias académicas o cívicas sólo pueden repetir dos veces en la Eso, es ese el tiempo "plus" que nos permiten. Y están mezclados en clase con los buenos, con lo cual nos hacen "perder el tiempo" tan preciado. No podemos permitirnos repetir e insistir indefinidamente en una unidad didáctica hasta que todo el grupo-clase tenga un dominio de la misma, pues nos encontraríamos en Segundo de Bachillerato dando los contenidos de 6º de Primaria. Y eso, seguro que hasta nuestra Consejera (hablo de Andalucía) y nuestra Ministra entienden que no es posible, por más que disimulen.

De nuevo la bola de nieve girando: que en la educación privada se adquiere mayores conocimientos que en la pública: los datos de evaluación externa de la selectividad lo desmienten: los alumnos llegados de la pública suelen obtener mejores resultados que aquellos llegados de la privada: de lo que cabe deducir que donde realmente regalan los títulos es en la privada. Aquí se ha traido un estudio de unas pruebas externas de la comunidad de Madrid a alumnos de 5º o 6º de Primaria donde la igualdad social de la población era similar (media alta) en donde los seis centros públicos aventajaban en su rendimiento a los tres centros privados de la localidad. Pero igual ese es el tema que no se quiere mirar: la igualdad social. Sobretodo por los entusiastas del neoliberalismo: antes muerto que iguales.

No contestaré a Diego porque está tan seguro de ser superior a nosotros que no se molesta en leer lo que escribimos. Sabe que tiene razón de antemano.

Perdón, una rectificación: en la educación privada no regalan los títulos: los venden.

Robert:
Ya casi he terminado un tema de historia con tu método de las tarjetas.
Conclusiones:
Poco entusiasmo entre en alumnado.
Al objetor no he conseguido integrarlo ningún día.Me ha seguido molestando.
A los alumnos flojos tengo que forzarlos a contestar y preguntarles una segunda tanda de veces,pues o no miran o no contestan cuando lo hacemos en grupo.
Seguiré repasando todas las tarjetas varios días hasta el control,para ver si hay mejora en los resultados especto al método anterior.
Nuestro alumnado,como ves,se entusiasma con poco.Casi todo, le aburre.

A lo mejor uno más de los motivos de que los alumnos no valoren nada de lo que se les ofrece, es que para ellos, todo es regalado.
Se les
regalan los libros,la matrícula es gratuita,no pagan por nada, estudien o no estudien.
Parece que cuando a uno no le hacen pagar un poco por algo,no se valora.Ni ellos ni los padres.

Diego:
Perdonado. Estoy totalmente de acuerdo en que no se deban vender títulos. Desde luego, dondequiera que exista la posibilidad de cobrar a los alumnos y luego otorgar títulos siempre existirá el riesgo del abuso. La privada no debería poder otorgar títulos oficiales de ningún tipo nunca. (Naturalmente, cualquiera tiene derecho a emitir diplomas en su propio nombre, definiendo claramente los contenidos y nivel conseguido.)

Pero tampoco deberían los profesores de la enseñanza pública poder emitir títulos o dar notas oficiales. Esto también conduce a grandes injusticias, ya que (a) se puede utilizar como medio disciplinario, aprobando a niños pelotas y suspendiendo a los traviesos, y (b) con un mismo nivel un alumno puede sacar sobresaliente en un centro o con un profesor, y suspender con otro. Esto no es menos grave que la venta de títulos.

Uno de los primeros pasos hacia una enseñanza de calidad y digna de respeto sería la separación entre los que dan clase y los que otorgan los títulos. De lo contrario sería como un empresario (o cualquier persona - ¡no sé por qué siempre tenemos que ser los malos los empresarios!) que pudiera aprobar su propia declaración de impuestos, o un juez que pudiera juzgar sin que nadie cuestionara sus fallos, o un gobierno que no tuviera que pasar sus decisiones por el parlamento y las elecciones.

RM
Claramente, aunque luego se notase alguna mejora en los resultados, no se puede considerar un gran éxito por el momento el incorporar el método a las aulas obligatorias. Para que mereciera la pena, los resultados tendrían que ser más positivos y sobre todo tu impresión personal tendría que ser más positiva, ya que para mí la primera prioridad es que el docente empiece a sentir satisfacción con su trabajo, al notar que tiene el aprendizaje de los alumnos bajo control. Éste tendría que ser el cambio más importante.

No has expresado tu impresión personal o sensación de que las tarjetas puedan lograr resultados potencialmente, aunque no haya sido así en el contexto en el que las has probado. Sin esto no tendrías la motivación y confianza suficientes para introducir otros cambios necesarios (disciplinarios). ¿Has notado que con tus manos puedes hacer que aprendan los alumnos? Habría que empezar por ahí. Quizás con un solo alumno. Pero tendrías que hacerlo exactamente como nosotros lo hacemos. No parece conveniente hacer modificaciones hasta tener un dominio sólido de la técnica básica.

Creo que todo esto puede ser un poco como montar en bicicleta: difícil de explicar por correspondencia, y difícil de hacer si no tienes plena confianza en que vaya a salir bien. Pero sorprendentemente fácil cuando lo logras.

Robert:
Mi impresión personal es que parece métodologicamente muy repetitivo,quizás un poco aburrido y puede llegarles a ser pesado,aunque lo positivo es que resulta fácil para la mayoría.
Permite poca creatividad; y a los pasotas totales no los engancha,ni los ilusiona.
A los pasotas parciales,si los obligo,me contestan.
La prueba de evaluación la realizaré la próxima semana y la he confeccionado relacionada con dichas preguntas.

"Creo que todo esto puede ser un poco como montar en bicicleta: difícil de explicar por correspondencia..."

¿Para cuándo las "flashing cards" en el youtube?

Adrián:
Veré lo que puedo hacer.

Robert, respondes a Diego en “…Perdón, una rectificación: en la educación privada no regalan los títulos: los venden. “… con un “ … La privada no debería poder otorgar títulos oficiales de ningún tipo nunca. … Pero tampoco deberían los profesores de la enseñanza pública poder emitir títulos o dar notas oficiales. Esto también conduce a grandes injusticias, … “ que comparto plenamente. Luego añades … “Uno de los primeros pasos hacia una enseñanza de calidad y digna de respeto sería la separación entre los que dan clase y los que otorgan los títulos “… también lo comparto. Uno de los problemas importantes que tenemos en el sector educativo, público y privado, es la endogamia, el cocernos las habas entre iguales en un mal entendido “hoy por ti y mañana por mí… que estamos de paso”. Pienso que este aspecto invalida en buena medida diversas propuestas de evaluación docente, generalmente realizadas ¡¡ entre docentes !! , unos en calidad de evaluadores y desde fuera (hoy por ti..) y otros en calidad de evaluados y desde dentro de las clases (mañana por mí…). Sé que este punto es polémico, acepto críticas y entiendo condenas al respecto. Desde mi punto de vista, en nuestro medio, la evaluación de la calidad docente debe realizarse desde la observación participante y el desarrollo colaborativo, dilatada en el tiempo y mediante compromisos previos. Aquí no sirven posturas “ex cátedra” ni juicios expertos consagrados. La diversidad es tan compleja que las excepciones no son la regla, son la norma.
Yo trabajé en el sector privado (como docente) en los años 70 – 80 y comparto contigo criterios de eficacia, rentabilidad y productividad que me parece observar en tus comentarios. Creo que en el sector público debemos aprender al respecto y considerar debidamente estas cuestiones. La dinámica social, por ello también política, nos sitúa en diferentes ámbitos de trabajo, en la pública nos tenemos que “currar” más los aspectos asistenciales y en la privada os “curráis” más los aspectos curriculares. La dinámica de matriculaciones actual nos lleva a ello en buena medida. Esto no invalida que entre centros públicos se den aspectos semejantes sobre las variables de ubicación de unos u otros centros en unos u otros tipos de zona urbana, también rural, claramente diferenciada por la variable clase social.

Este tipo de cuestiones son importantes, raramente expresadas en las leyes, pero muy decisivas en el desarrollo de nuestro trabajo. Son consideraciones que dejo aquí y, en mi opinión, bastante relevantes a lo que aquí se trata.

Pedro Carmona
Diagonal

Mientras la derecha y la Iglesia socavan la implantación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía aduciendo que fomentará “el relativismo sexual”, la escuela mantiene un nivel alarmante de heterosexismo y homofobia, muy por detrás del resto de la sociedad, sin que se prevea un plan integral que solucione las diversas y profundas carencias que muestra.

La solución a la gran diversidad de aspectos que conforman el problema de la homofobia en las escuelas pasa, necesariamente, por la colaboración del profesorado. Sin embargo, ¿se puede contar con él? Para los docentes y educadores que trabajan en este campo, la educación sexual se ha trasladado de la familia al ámbito escolar y se ha convertido para muchos profesionales de la educación en una incómoda responsabilidad que han de afrontar con escasos medios y mejor voluntad que preparación, debiendo enfrentarse ellos mismos a sus propios prejuicios personales y su propia escala de valores, no siempre concordante con la de los nuevos tiempos.

Las nuevas generaciones de docentes mantienen las mismas carencias. “Desgraciadamente, los futuros maestros y maestras salen de la facultad sin apenas discutir nociones básicas sobre sexualidad o sobre cómo abordar el desarrollo afectivo- sexual en el currículo”, señala Jesús Casado, profesor de la Facultad de Magisterio de la Universidad de Sevilla, “y mucho menos sobre cómo gestionar la presencia de alumnos gays o alumnas lesbianas en las aulas”. No obstante, según Casado, esta cuestión ha mejorado en los últimos años: “Casi nadie parece discutir, al menos en público, que existe un problema social de homofobia, y en las nuevas promociones de maestros y maestras ha mejorado la percepción de que es necesario abordar estos casos en el sistema educativo”. Para Casado, el alumnado de Magisterio acepta cada vez con más naturalidad la homosexualidad, e incluso viven su propia homosexualidad de forma más relajada y abierta.

“Puede que esta nueva actitud constituya tan sólo un cambio en superficie y sigan siendo precisas iniciativas más profundas, pero al menos se nota un avance, lo que parece un buen punto de partida”. Añade que para poder aplicar de forma transversal la igualdad por opción sexual, “debería abordarse esta carencia formativa con cursos de reciclaje y sensibilización dirigidos a los educadores”. En el fracaso de los docentes en este campo queda comprometido no sólo el presente sino también el futuro: “Las chicas y los chicos que hoy estudian Magisterio serán los responsables de formar a las nuevas generaciones, también en temas afectivo-sexuales”, añade. Un problema que no se circunscribirá a niños gays y niñas lesbianas, o que lo parezcan. A la vuelta de la esquina está el momento en que aparezcan en clase, en virtud de la nueva legislación, los hijos e hijas de parejas del mismo sexo.

Pero, ¿es sólo una cuestión de conocimientos? “Yo he tenido compañeros de clase muy homófobos”, señala Yolanda, recién diplomada en Ciencias de la Educación, “a los que no me quiero imaginar afrontando un caso de homofobia en clase, porque lo empeorarían”. Los mecanismos de respuesta en tales casos, en su opinión, apenas existen: “Un maestro que haga comentarios racistas puede perder su empleo; a uno que haga comentarios homofóbicos, no le pasa nada. Muchas madres y padres están incluso de acuerdo y el alumnado, por su parte, evita enfrentarse al profesor”. Es el caso de Aquilino Polaino, que sigue en la universidad. Para esta profesional, una adecuada respuesta sólo podrá darse con docentes que tengan una postura personal abierta: “Yo, como soy lesbiana, me he interesado por el tema y he leído sobre esto”, continúa Yolanda, “y pondré todo mi esfuerzo en solventar estos problemas, pero otra mucha gente no sabría cómo hacerlo, o no pondría interés en hacerlo, o, aún peor, se identificaría con el agresor”. Como buena profesional recién titulada, nos recuerda que la educación no aborda sólo el campo cognitivo, sino también el actitudinal y los valores: “En mi facultad no nos han enseñado a no ser homófobos. A mí, en tres años de carrera, sólo me ha hablado de homosexualidad el profesor de la optativa de Religión, y nos dijo que era una desviación”.

Para Casado, la actitud de la mayoría de los estudiantes es bienintencionada: “Mis alumnas y alumnos suelen tener una actitud abierta y curiosa ante estos temas, pero sus niveles de información y reflexión son preocupantemente bajos, con visiones tradicionales y prejuicios que nunca nadie les ha cuestionado. Lo que más me preocupa, y también al propio alumnado, es la homofobia soterrada e inconsciente que proviene de la desinformación y de la falta de reflexión personal”. Una homofobia involuntaria que se puede paliar fácilmente con iniciativas públicas concretas; pero éstas, sin duda, chocarían con las rémoras educativas que se arrastran desde la dictadura, porque ningún gobierno las ha atajado en los últimos 30 años.

La propia Yolanda, ante la extrañeza del entrevistador sobre cómo una chica con su forma de pensar ha elegido una optativa confesional, explica: “Si no coges esa asignatura te resulta casi imposible encontrar trabajo luego. Es como un chantaje. Por eso casi el 100% de los alumnos de mi facultad la escoge, incluso los ateos”. Y sentencia: “Muchos colegios están administrados por comunidades católicas. El peso de la Iglesia es evidente incluso en algunos centros concertados. Hasta que no cambie eso, no se solucionará del todo el problema de la homofobia.


Contesto a Yolanda:
El tema de la homofobia, en mi modesta opinión, no se aborda acertadamente con adoctrinamientos específicos en la materia, ya se hagan en magisterio o en cualquier otro tipo de estudios que forman a enseñantes. Una vez más la solución está en la Cultura Honda y Vasta. Un buen conocimiento de Biología, Historia y Filosofía aporta todo lo necesario al intelecto humano para enfrentarse a la homofobia con mucho más empaque que miles de charlas, cursos y cursillos. No es bueno, pues, desviar qué es lo importante en cualquier tipo de enseñanza. Ya bastante mal están las enseñanzas en Magisterio como para que, encima, a nuestros futuros maestros les metamos más horas vacías en detrimento del aprendizaje de las Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y Lengua Castellana, aprendizajes que sí serán efectivos a la hora de educar a sus futuros alumnos en cualquier aspecto de controversia social social: ya sea la homofobia, la violencia doméstica, pornografía infantil, xenofobia, aborto, eutanasia, educación vial, etc.

Cuando abogo por un mayor conocimiento de la Lengua, no me refiero a dinamitarla con usos tales como "las alumnas y los alumnos", l@s alumn@s"..., sino a aprender a expresarse bien por escrito y oralmente para que los demás puedan enterarse de qué es lo que quieres contar.

Cuando me refiero a las Ciencias Naturales, quiero decir que deben estudiar bien el sistema nervioso y hormonal humano, saber qué diferencias anatómicas y funcionales hay entre el cerebro de un hombre y una mujer, entre el juego de hormonas que ambos poseen, etc. En mi caso, como profesor de Biología, no tengo ningún problema en abordar los problemas de homofobia, con toda naturalidad, en clase, y los de Xenofobia, y los de Anticoncepción, Eutanasia, Aborto. Son muy jugosas y fructíferas las clases que dedicamos a ello. Pero, claro, previamente hemos trabajado en profundidad el Cuerpo Humano en su Anatomía y Fisiología, y podemos hablar en base a conocimientos reales y permanentes. No necesitamos, por tanto, la guía de modas políticas o corrientes sociológicas al uso.

LA 'MOVIDA' DE APOLONIO QUILIANO

FISCHER y BRIAN, 22 de junio de 2005

Tema Polaino: "Apolonio Quilaino", como le llamábamos en los cursos anuales.


Aquilino Polaino, numerario del Opus Dei, médico y psiquiatra, ha armado una buena en España. Lo escribimos para los que no son españoles, se enteren de la movida.

El pasado día 20, los partidos políticos invitaron a expertos para apoyar sus respectivas posturas respecto a la futura ley del matrimonio y adopción de los homosexuales. Los expertos hablaron en la Comisión de Justicia del Senado. El Partido Popular (la derecha política de este país), opuesto a la futura ley, llevó como experto a nuestro amigo Aquilino Polaino.


Lo que dijo y los comentarios que suscitó se pueden leer en varios periódicos, uno de ellos, "El Mundo": Un experto invitado por el PP al Senado dice que los gays son hijos de padres 'hostiles' y 'alcohólicos'


Ante el lío organizado, el Partido Popular, se ha desmarcado de las opiniones de Aquilino y, como si hubiera sido un espontáneo que apareciera por el Senado sin que nadie le invitara, ha manifestado su discrepancia e incluso algunos han pedido perdón: Dirigentes del PP discrepan del experto citado por su partido que tachó de enfermos a los gays Muchos dirigentes del PP se sacuden de encima las opiniones de Polaino como si de una mosca cojonera (con perdón) se tratara.

No se entiende, sin embargo, el silencio constante sobre su condición de numerario del Opus Dei. Mirad, si no, la noticia del día anterior, también en el Mundo, de la que se destaca un párrafo (la negrita es nuestra):


La Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT) considera que los expertos que ha propuesto el PP para esta sesión son "catedráticos de la homofobia", según ha hecho público a través de una nota de prensa.

En un primer momento, el PP "propuso como experto a Enrique Rojas, pero fue sustituido en los últimos días por Aquilino Polaino". "Rechazamos (a Polaino) como experto en homoparentalidad dado que sus manifestaciones públicas al respecto no están basadas en evidencias científicas sino en sus convicciones religiosas y morales", señala la nota.

La misma argumentación es utilizada por la FELGT en el caso de Enrique Rojas, "psiquiatra y miembro del Opus Dei". Según gays y lesbianas, Rojas opina que la homosexualidad es "un desajuste psicológico que puede ser congénito o adquirido, pero que tiene solución".


O sea, que "alguien del PP" propone a Rojas, del Opus, pero en úlltimo momento es sustituido. Y en su lugar aparece Polaino, numerario psiquiatra, un poco como un cencerro (no hay más que oírle en directo) y que los que lo hemos conocido personalmente sólo podemos confirmar que es más raro que un perro verde. El tío se despacha a gusto delante de los senadores con sus teorías sobre los gays, los borrachos y las madres posesivas.


Sobre eso nos hacemos dos preguntas inmediatas. Cuando muchos pesos pesados del PP (estamos hablando, entre otros, de Zaplana, Gallardón, Pío Escudero, etc), se desmarcan de Polaino y posiblemente aún más de Rojas, ¿cómo han conseguido los de AOP (Oficina del apostolado de la Opinión Pública) silenciar que Polaino es numerario en activo, psiquiatra de numerarios y miembro más que querido y venerado por el "establishment opusino" de Madrid? ¿Porqué los del periódico El Mundo no tienen problema en decir claramente que Enrique Rojas es del Opus y no dicen que Polaino también lo es?


Y es que es muy importante que se sepa públicamente que estos psiquiatras son del Opus Dei. Son los mismos que tratan a tantos numeri@s, agregad@s y supernumerari@s con "problema de vocación". Son los que “curan” la "crisis de vocación" porque también la consideran una enfermedad. Son los que piensan que "alguien que no quiere seguir en la Obra siendo ésta una Obra de Dios, es que está enfermo". Y hala, pastillazos, terapias "reconductivas" y en algunos casos, electroshock -una ex agregada los ha sufrido hace apenas 2 años.


Y son los que faltan a la deontología y a la confidencia entre paciente y “enfermo” y cuentan a los directores lo que les escuchan durante la consulta. Les obliga el espíritu de la Obra, -el cristianísimo y santísimo espíritu de la Obra-, según está dispuesto en el Vademécum de los Consejos Locales:

- “Los directores han de prevenir las dificultades psicológicas... (pág.88)

-...los fieles de la Prelatura deben saber, para estar preparados psíquica y espiritualmente, que en algunas épocas, entre los 40 y los 50 años, determinadas circunstancias –incluso físicas- pueden originar una cierta depresión psicológica... (pág. 88)

-...Puede ocurrir también que, en esos momentos, alguno llegue a plantearse –sin ningún fundamento objetivo- problemas de orden profesional o sentimental, e, incluso, dudas de vocación... (pág. 89)

...se acudirá a un médico [psiquiatra o psicólogo] experimentado y prudente –mejor, si es miembro de la Obra-, que sepa informar adecuadamente al enfermo, sin ocultar nada, pero sin insistir tampoco mucho sobre sus cansancios, pues, en ocasiones, sirve inconscientemente de pretexto al enfermo para no dejarse ayudar o para convertirse en médico de sí mismo. Por esto, es muy interesante que informen a los Directores, para prestar una ayuda eficaz al que lo necesita... (pág. 91).


Que Dios nos libre de estos profesionales que se santifican con su trabajo.


Efectivamente, Aquilino Polaino, era (o es) un chalado y un payaso. Recuerdo perfectamente sus intervenciones.

Por el contrario, la inmensa mayoría de psiquiatras y demás médicos españoles en sus distintas especialidades gozan del reconocimiento internacional, precisamente por la exigente formación que se les hace pasar en nuestras facultades y por el duro trayecto que llevan a sus espaldas cuando, por fin, logran ejercer su profesión.

Desgraciadamente, en otros campos profesionales somos el hazmerreír del mundo.

Romero:
Si el tener una sólida formación científica garantiza el poder abordar los temas sobre homosexualidad correctamente,¿cómo explicas que muchos médicos,psicólogos y psiquiatras ,con argumentos científicos consideren la homosexualidad una enfermedad o una desviación?
¿No influirá también su moral e ideología,para dar una interpretación científica a sus meras ideas?

RM, efectivamente, tener una sólida formación científica es condición necesaria, pero no suficiente, para abordar estos temas. Es preciso, además, tener una sólida formación humanística (y no ser sumiso a doctrina alguna, pongamos el OPUS, el Islam, etc).
Pongamos ejemplos concretos: en la naturaleza se observan ejemplos continuos de homosexualidad entre animales. Pero, además, hay animales que se portan como machos o hembras según las condiciones ambientales de ese año. No es, pues, una desviación o depravación, en la naturaleza, la homosexualidad. Por otro lado, todos tenemos testosterona (hombres y mujeres) y estrógenos (hombres y mujeres). Estas hormonas nos activan "la lívido", a partir de la pubertad. Pero que esa líbido se dirija al mismo sexo o distinto, es algo que ya es controlado, en parte, por el entorno social,(mayormente heterosexual). El tema daría para mucha más extensión.

Ámbito humanístico: En la antigüedad (griegos y romanos), la homosexualidad se ejercía libremente, incluso era más valorada, a veces, que la propia heterosexualidad). Los propios dioses de la mitología clásica tenían mayormente relaciones heterosexuales, pero no hacían ascos, en absoluto, a las homosexuales.

¿Hay científicos y humanistas cuya luz está oscurecida por la imposición de creencias?. Pues claro, pero, aun siendo muchos, son una minoría: aún hay científicos que pretenden demostrar que la Evolución de Darwin es una mentira, que los fósiles no demuestran evolución, sino creaciones sucesivas, que la edad de la Tierra no es de 4.500 millones de años, sino, demostrado científicamente y con experimentaciones al canto, de ¡6.000 años! o sea, la edad que, más o menos, podemos extrapolar de las generaciones habidas desde Adán y Eva hasta la actualidad según las Sagradas Escrituras.

En cambio, son muchísimos más los metepatas y charlatanes que podemos encontrar entre la gente indocta, aunque sean "indoctos con estudios", cuando opinan sobre este tema en base a lo que han recibido de la tradición inmediata o que se apuntan al carro de las modas del momento (lo políticamente correcto, lo que está "in" o "out"), normalmente para sacar algún provecho personal.

MARÍA MONTESSORI


Más tarde conoce los trabajos de Pestalozzi (1746- 1827), un pedagogo suizo. Hacía énfasis en la preparación del maestro que primero debe de lograr un cambio en su persona y debe tener amor en su trabajo. Debe haber amor entre el niño y el maestro.

Entre otros puntos, Montessori dice que la educación se basa en un triangulo:

Ambiente
Amor
Niño-Ambiente
El amor se refiere al respeto, la libertad con responsabilidad, con límites y estructura. Valorarlo, fe, confianza, paciencia. Conocer sus necesidades. Empatía.

Amor: habilidad de darle al niño la posibilidad de despertar su espíritu para después darle los medios que correspondan a este despertar. No es un método pedagógico, es el descubrimiento del hombre. Descubrió que es el niño quién puede formar al hombre con sus mejores o peores características. “El niño necesita ser reconocido respetado y ayudado. El niño es el padre del hombre” descubrió cualidades que enaltecen al hombre en el niño, como carácter, fuerza moral y fuerza de personalidad, presentes desde la primera infancia aunque deben ser desarrolladas. Respetar el derecho del niño a protestar y opinar, ello conlleva las capacidades de observación análisis y síntesis. Necesitamos facilitarles los medios para desarrollarlas.

Pues yo desconfío un montón de esa intención de "cómo gestionar la presencia de alumnos gays o alumnas lesbianas en las aulas". ¡Qué manía con meterse en la vida privada de la gente! Sobre todo tratándose de un aspecto de la sexualidad que a menudo no se resuelve hasta bien entrada la veintena.

Que aprendan bien la historia, la filosofía, la literatura y la historia del arte, y por supuesto las ciencias naturales. Todo lo que necesitan está ahí, y les dará un esquema en el que encajar su propia experiencia vital.

Y, por cierto: muchos homosexuales jóvenes me han contado lo poco que les gusta la imagen y el trato que lo "políticamente correcto" ha puesto de moda. Así que mejor concentrarse en imponer unas obligaciones de respeto entre alumnos, en genérico, que pretender hacer que acepten la vida sexual del prójimo por la fuerza.

No nos engañemos: no tienen por qué gustarles los homosexuales, ni los gorditos, ni los que llevan gafas. Su obligación no es tenerles simpatía, sino respeto. Que en las aulas se impongan unas normas de comportamiento y respeto no negociables; y ya elegirán ellos sus amigos conforme a su gusto y prejuicio. Meterse en el coco de otro, en el mejor de los casos no funciona; y en el peor, produce el efecto contrario.

“Se comportan como si hubiesen descubierto sus propias opiniones mediante el ejercicio espontáneo de una dialéctica pura, fría, y divinamente impasible, cuando a menudo se trata de una afirmación arbitraria, de un capricho, de una intuición y las más de las veces de un deseo íntimo, pero quintaesenciado y cuidadosamente pasado por el tamiz, que defienden con razones laboriosamente buscadas. Aunque lo nieguen, todos son abogados y, a menudo, también astutos defensores de sus prejuicios, bautizados por ellos con el nombre de verdades”. Nietzsche

Gracias, Ramón. Este artículo me ha parecido muy instructivo, tanto por su contenido como por las páginas a las que remite.

Tendré que alegrarme del escaño conseguido por la valiente y pertinaz Rosa Diez.
Esto no ha hecho más que empezar !!
Saludos Ricardo para ti y todo UPYD, que somos muchos.

No entiendo como se le puede permitir a alguien ejercer como psiquiatra cuando pertenece a una secta. ¿No es el opus dei una secta?. En esta España libre, que se supone vela por la integridad los ciudadanos se permite que médicos sectarios actúen en psiquiatría.
No parece muy coherente. ¿Qué ocurre cuando estos fanáticos aplican electrochoks a un homsexual?

Por cierto, el listo de Rojas, no es catedrático de psiquiatría de la Complutense, como dice desde el año la pera. Hay un Certificado de la universidad colgado por ahí.

¡Vaya bazofia! Cito por poner un ejemplo:

"Y así se genera un nuevo círculo vicioso, pues si las familias españolas demandan una enseñanza de clase con preferencia sobre la enseñanza de calidad, no lo hacen sólo por miope arribismo sino porque adivinan que es la mejor opción para favorecer la futura integración de sus hijos, ya que han aprendido a desconfiar del rendimiento del sistema meritocrático. Saben por experiencia que en nuestra sociedad los hijos que mejor se colocan como adultos no son los buenos estudiantes, sino los que están mejor relacionados a través de su red de amistad e influencia, incluyendo su posible emparejamiento matrimonial."

Me pregunto que significa eso del "sistema meritocrático", esa antigua lacra de la que el actual sistema educativo se ha despojado por completo y bien que presume de ello.

"...los hijos que mejor se colocan como adultos no son los buenos estudiantes, sino los que están mejor relacionados." A eso le llaman habilidades sociales, tema muy logsiano por cierto, así que no termino de ver la objección: se ve que estos ciudadanos han pillado el sentido de la ley a la perfección y le dan preferencia a estos temas sociales para una mejor adaptación al mundo actual.

"...las familias españolas demandan una enseñanza de clase con preferencia sobre la enseñanza de calidad." Quisiera saber quién ha realizado el ímprobo ejercicio de preguntarles a esos papás por sus razones, cosa que dudo mucho. Yo desde luego no conozco a nadie o casi nadie que explique su decisión en función de esos parámetros. siendo las razones expuestas más comunes las de la mejor y más rigurosa disciplina en los colegios privados y la mejora en el desempeño académico que conlleva. Acto seguido, y haciendo de bocina de las ideas de los pedagogos modernos, los que denuncian las problemáticas de la concentración de inmigrantes y demás minorias con serios déficits educacionales, te dicen aquello de "que con lo que en los colegios públicos hay la cosa tampoco puede funcionar bien" disculpando el mal funcionamiento de una escuela que ellos mismos contribuyen a financiar. Que una cosa es contribuir con dineros a la educación de todos y otra muy distinta aportando el capital humano de tu familia en experimentos sociológicos. Por lo que se ve a las madres españolas todavía recuerdan los dolores del parto.

Solo le ha faltado a este señor sacar a colación, una vez más, al sistema educativo finés. Ayer mismo hablaba con una conocida que tiene una amiga -española- casada con un finés y me relataba la experiencia de esta mujer con sus hijas: al cumplir los siete años, comienza la primaria, se acaban los juegos y comienza el trabajo académico duro lo que incluye una gran carga de tareas escolares "para casa".

Por lo que a mi casa respecta, la decisión ya ha sido tomada: no permitiré por lo de pronto que ningún colegio español enseñe matemáticas a mis hijos. Ni matemáticas modernas, ni matemáticas difusas, aprenderá "matemáticas rusas".

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