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Curso muy formativo

Me hacen llegar el programa de un curso de un centro de profesores. Significativo de la indigencia mental de los miembros de la secta pedagógica y de cómo se gastan las administraciones educativas el dinero de nuestros impuestos.
Os animo a que completéis esta antología del disparate pedagógico.

Título : PEDAGOGÍA DEL OPTIMISMO Y EL HUMOR POSITIVO EN EL AULA:HACIA UNA EDUCACIÓN MÁS HUMANIZADA

Programa: CONVIVENCIA
Área: Actualización Profesional
Modalidad: CURSO
Entidad: CENTRO DEL PROFESORADO Y DE RECURSOS DE OVIEDO
Créditos: 2
Plazas: 20
Fecha inicio 20/04/2006
Fecha fin 01/06/2006
Duración 20 h.
Criterios selección Los establecidos en el Plan Regional de Formación del Profesorado

Metodología Tras una presentación teórica se pondrán en práctica los conceptos trabajados a través de diversas técnicas basadas en las dinámicas de grupo que ayuden a los participantes a vivenciar y experimentar en ellos/as mismos/as los aspectos trabajados de forma teórica.
Objetivos Mejorar las principales competencias sociales para conseguir una comunicación más eficaz y mejorar la interacción con sus alumnos.
Expresar a través de la comunicación verbal y no verbal los sentimientos.
Descubrir y experimentar la aventura de enseñar gozando y aprender riendo.
Analizar el valor terapéutico, educativo y psicosocial del Humor, el Optimismo y la Risa.
Desarrollar y mantener una actitud positiva ante la vida.
Identificar las estrategias y técnicas básicas para fomentar un ambiente de buen humor y optimismo en el entorno de trabajo.
Contenidos Conceptualización de la pedagogía del Humor.
Humor, Optimismo y Educación.
El uso del humor y el optimismo para mejorar los procesos de comunicación y fomentar relaciones interpersonales de calidad.
Estrategias para ejercitar un discurso optimista.
Perfil del educador optimista.

Horario 5 a 8 tarde
Proc. matrícula página web
fax
hoja de inscripción en el CPR de Oviedo
Lugar OVIEDO

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Comentarios

Como muchos de los que nos dirigen en educación son unos payasos, es normal que le den importancia a lo del humor.

tendrían que pedir a los docentes en qué quieren ser formados. Los cursos tendrían que darse en los centros y ser prácticos. Habría que combinar tres tipos de cursos: los de actualización científica de la propia materia, los de didáctica (o como se quiera llamar) y los de contenido social, para adaptarse a los nuevos tiempos

De reir por no llorar.

Querida Laura:
La actualización científica no tiene nada que ver con la asistencia a cursillos, sino con un actividad que se conoce con el nombre de estudiar. Si un profesor ama de veras su materia, lo que hace dedicar su tiempo libre al estudio y si no es así, los cursillos no sirven de nada.
En cuanto a los de didáctica, impartidos las más de las veces por miembros de la secta pedagógica, sirven tan solo para pasar verguenza ajena.
Un cordial saludo
Ricardo Moreno Castillo

Otra secta antipedagógica:

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal y cardenal de Toledo, Antonio Cañizares, dijo ayer que el sistema educativo "es una de las peores cosas que le está pasando a la sociedad española" y que la asignatura Educación para la Ciudadanía "es un ataque más a la familia", porque plantea "un relativismo moral y una relación instrumental entre los hombres". "El problema está en la concepción educativa que hay detrás de la Ley Orgánica de Educación (LOE). La sociedad no se está dando cuenta de esta situación", afirmó en una conferencia sobre El futuro de la familia en las XIX Jornadas de la Asociación de Grupos de Estudio de Actualidad (AGEA).

El cardenal instó a los padres "a que no permitan que sus hijos sean educados por otros". "No permitamos aquellos aspectos de la educación que van en contra de la verdad del hombre". Cañizares considera la educación "inseparable" de la familia. "Cualquier usurpación de la educación en la familia es también un atentado" contra ella. El prelado explicó también que la crisis de la familia se debe "a un ambiente de hedonismo, permisividad, insolidaridad y pérdida del sentido de la verdad y de Dios", y a que las políticas familiares que se están llevando a cabo en Europa y, en especial, en España, "no están dando soluciones". "España camina hacia una deriva que le augura a la familia muy poco futuro", dijo en alusión al llamado divorcio exprés, la futura ley de identidad de género y la del matrimonio entre homosexuales.

¿Qué es lo que provoca ese curioso complejo de movimiento, alteración respiratoria, expresión facial, sonido y placentera sensación que denominamos risa? Ésta es una pregunta que ha intrigado a los más grandes pensadores, desde Aristóteles hasta Freud. A pesar de ello, y a pesar de una creciente investigación empírica del fenómeno en el campo del humour research, seguimos sin una buena respuesta al enigma. Son cuatro las explicaciones más conocidas: las teorías de la superioridad, de la incongruidad, de la catarsis y del juego (play).

El primer exponente claro de la teoría de la superioridad fue Thomas Hobbes, quien sostuvo que la risa es el resultado directo de la percepción de que otra persona es inferior a uno mismo. Por ejemplo, un amigo se choca contra una farola, un músico falla una nota o un actor cómico hace el papel de tonto o incompetente.

Para los teóricos de la incongruidad, como Kant y Schopenhauer, la risa se dispara cuando el sujeto percibe dos elementos contrarios o incompatibles que por algún motivo aparecen unidos como en el típico chiste de doble sentido o los contrastes de lo absurdo.

Una tercera explicación, la catarsis -sostenida por Herbert Spencer y Sigmund Freud entre otros- es que la risa libera alguna tensión o sentimiento acumulado, como parece suceder con los chistes verdes o agresivos, con la risa nerviosa y con las jocosas peleas y persecuciones de los niños.

Finalmente, la teoría del play -en los últimos años defendida por Michael Mulkay- considera que cualquier cosa puede volverse graciosa con sólo tomársela a broma, como algo no serio.

Hoy en día, hay pocos que creen que una de estas teorías puede explicar la variadísima gama de estímulos que provocan la risa, desde El Quijote hasta las cosquillas, pasando por Martes y Trece o el Inocente, Inocente. Cada explicación parece plausible en referencia a algunos casos. La mayoría de los humour researchers opina que seguramente existen varios tipos de risa, aunque tampoco suele tener muy claro el modo preciso de construir la tipología.

Mi propia opinión es que hace falta recuperar una quinta teoría, que yo denomino la teoría del desacreditamiento. Aunque poco conocida, esta teoría es muy vecina a las ideas sobre el tema de Henri Bergson, Luigi Pirandello, Platón y el propio Aristóteles, cuyo Tratado sobre la comedia nunca se ha encontrado (excepto en El Nombre de la Rosa de Umberto Eco). En una frase, se podría resumir así: nos reímos de la persona que resulta no ser quien dice ser. Hacer el ridículo significa hacer algo que desacredita el papel que desempeñamos frente a los demás, sea en una afirmación específica (la caída que claramente finge un futbolista) o sea en relación al papel que todos desempeñamos de persona relativamente inteligente, sensata, coordinada y educada.

Los tropiezos, los despistes, las meteduras de pata, las braguetas abiertas, los comportamientos ilícitos o indecentes que fotografía un paparazzi o que observa un cualquiera accidentalmente, muestran una parte de la persona que normalmente y por costumbre intentamos disfrazar o esconder.

La sátira, la inocentada y el humor crítico son géneros en los que el humorista intenta arrancar la máscara social a su víctima, dejarla en bragas. En cuanto a esos juegos de palabras inocentes, los chistes, las ironías, ilusiones ópticas, trucos, coincidencias, absurdos y demás, creo que causan un momentáneo error cognitivo en el observador. Los chistes están diseñados para engañar al público, para hacerle creer durante al menos un instante algo imposible, falso o absurdo. En estos casos nos reímos de nosotros mismos por caer en la trampa que nos tiende el humorista, o al menos de la parte de nosotros que se pudo creer tamaña locura. El tema es complejo y aquí no hay espacio para entrar en toda su complejidad. Yo animaría al lector interesado a hacer sus propias reflexiones y especialmente a practicar la autoobservación, porque en este campo podemos ser todos científicos y a la vez conejillos de indias.

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*Eduardo Jáuregui es doctor en Ciencias Políticas y Sociales y realizó su tesis sobre la risa.
Para saber más:
Centro de Psicología José Elías. Tfno: 91 431 25 54. Escuela de la Terapia de la Risa. Tfno: 93 415 37 48. El poder curativo de la risa. Varios autores. (EDAF. 1979). Manual de terapia racional-emotiva. Ellis, A. y Grieger R. (Desclee de Brouwer. 1981). El humor como terapia. Bokun, B. (Tusquets. 1987). Humor y Medicina. Varios autores. (Editorial Algazara. 1997).


Ricardo, es cierto que la actualización científica se consigue estudiando, pero muchas veces los cursos ponen de relieve un tema concreto, aportan un enfoque o estimulan a investigar sobre un tema. Y sirven para conocer a gente que trabaja en lo mismo, intercambio siempre rico. En cuanto a la didáctica, hay de todo, he asistido a cursillos muy provechosos. Y casi todos ayudan a renovar las ganas de enseñar

Laura, el lugar para conocer a los que trabajan sobre lo mismo e intercambiar ideas y experiencias son los congresos, no los cursillos. E incluso esos congresos y encuentros son absolutamente inútiles para los que no dedican gran parte de su tiempo a estudiar. Y eres la primera persona que conozco que sale de algunos cursillos de didáctica con renovadas ganas de enseñar (y estoy seguro que es cierto, si tu lo dices). Hasta ahora siempre he visto que quienes hacen un cursillo salen de él con la sensación de haber perdido el tiempo y de que le han tomado el pelo.
Cordialmente
Ricardo Moreno Castillo

Nos hemos acostumbrado a hacer cursillos relacionados con miles de gilipolleces que sacan las Consejerías de Educación , para hacernos creer que se preocupan de verdad de la educación, y que distan mucho de tener cierta relación, con la materia que impartimos. Hemos entrado en el saco . Sabemos que son inútiles, que no valen para nada, pero los seguimos haciendo para sexenios , concursos de traslados..etc.Es una rueda horrenda. Tendriamos que negarnos en bloque a semejante tomadura de pelo. La Calidad de la enseñanza no es eso. Saludos desde Oviedo a Ricardo Moreno.¿Por que no se distribuyen por los IES recogidas de firma a favor del Panfleto Antipedagógico ?

Disfruto hablando de educación y con mis colegas sobre mi área, así que encuentro en los cursillos una oportunidad para relacionarme con otros compañeros, para aprender,e incluso, como terapia. El problema es que al 90% de los cursos que he asistido me ha decepcionado la poca calidad de los mismos, el amiguismo que impera en los CEP para escoger los ponentes, en fin, que me he sentido estafada, porque considero mi tiempo un bien preciado.

hay cursos malísimos y que hacen perder el tiempo pero otros muchos aportan ideas, son estimulantes y casi funcionan como un minicongreso. Recomendémonos cursos útiles en vez de criticar todo en bloque, que es lo que parece hacerse. No se puede afirmar que TODOS los cursos son malos, es una aberración. Sobre todo, Ricardo, si luego te ofreces para dar conferencias o cursos en julio.

Querida Laura:
No me ofrezco a dar cursos en ningún sitio, quien quiera saber lo que pienso no tiene más que leer el Panfleto. A lo que me ofrezco, y que quede esto claro, es a ir donde me lo pidan para debatir directamente sobre el tema, aprovechando para ello cualquier foro.
En cuanto a los cursillos en general, solo pueden ser útiles si el ponente habla de algo sobre lo que ha meditado mucho y tiene ideas propias, pero esto sucede muy raramente. Para que nos cuenten las ideas de otros, vale más (por lo menos para una persona adulta) ir directamente a las fuentes y leer los libros de esos otros. Lo malo del asunto es que leer, estudiar y publicar no sirve para cobrar sexenios, hay que pasar por el aro de los cursos. Es por esto que están viciados de raíz.
Ricardo Moreno Castillo

Sí, Ricardo, estoy de acuerdo contigo: el motivo por el que hacemos cursilos es el de tener sexenios, ergo, cobrar algo más de pasta a fin de mes.. es la única manera de que los hagamos, claro y por ello comparto tu idea de que están viciados de raíz.

Cuando se establecieron los CEPs fuimos muchos los que nos opusimos a que la formación se vinculase a sexenios, trienios o cualquier tipo de obligatoriedad. De lo que se trataba era de conseguir estabilidad, ámbitos y financiación para que las iniciativas de las escuelas de verano, seminarios, jornadas, etc. de toda una movida voluntariosa, apasionante y apasionada del profesorado de los 70 se viese reforzada. Hoy los CEPs son burocracias, oficinas expendedoras de certificados,y a sus directores les tiemblan las piernas cada vez que hay que suspender un cursillo o baja el número anual de participantes.Y para animar al personal, a la estadística y a las gráficas de barras, cada vez se programan cosas más... divertidas.
Y, como en la tele, para subir las audiencias no cabe más remedio que bajar niveles.

Doy clase de música en la ESO.

Hace poco seguí un curso de percusión en un CAP impartido por un músico de prestigio. Unos pocos asistentes estudiamos seriamente en nuestra casa. El resto, lo único que hizo fue entorpecer las lecciones.

¿Por qué los interesados en aprender tuvimos que sufrir a los que solo iban a rascar 3 créditos?

¿Por qué no se hizo un examen para entregar certificado del curso?

Eso me suena a algo.... es lo que pasa en las clases. Como casi todos terminan aprobando,..para que molestarse.

Ricardo:

Soy mexicana, recientemente estuve en un evento en España y compré tu libro, de principio porque me atrajo el título y después lo leí con mucho placer y emoción, pues estoy de acuerdo en el 90% de lo que dices. Te explico que dado que me muevo en un medio de bibliotecarios, he estado peleándome con una propuesta, pues quieren promover un discurso que intenta ser didáctico y que se llama "alfabetización informacional", que no es mas que un rollo disfrazado de académico (sin que lo logre) para promover el uso de las Tics en las aulas, y "el uso de la información", que como tú dices en la página 110 están presentando como novedad pedagógica algo que siempre se ha hecho en las aulas.

Este discurso proviene, para no variar de Estados Unidos y está tomando vuelo, en España hay gente que lo está tomando.
Bueno, para no alargarme me interesa saber si quieres que te envie algún material para que si puedes y quieres lo revises, te diviertas y hagas coraje, pues me interesa saber tu opinión en este caso particular, en el que está el agravante de que son los bibliotecarios quienes quieren enseñar a los maestros cómo enseñar, ya con los pedagogos tenemos bastante no ¿crees? (Soy pedagoga, pero creo que no de las que criticas)
Un saludo Carmen García

Carmen, he intentado ponerte un correo a la dirección que has dado en el blog, pero me ha llegado devuelto. Por favor, envía nuevamente un comentario y comprueba si los datos de tu dirección de e-mail son los correctos.
Un saludo.

Ricardo: Muchas gracias por tu pronta respuesta. Mando de nuevo mi dirección electrónica, espero que esta vez puedas comunicarte. Un saludo y gracias Carmen

(Detecto en el espejo mágico un-os viaje-s a Mexico que pasa-n a engrosar currículo)

Malas noticias, Dionisio: no tienes ninguna gracia. Y sí muy mal estilo. Ten un poquito de respeto, al menos, por las demás personas que entramos en este blog. No bajes el nivel hasta ese punto.

El doctor Jesus damian fernandes Solis realizó hace 15 años aproximadamente su tesina doctoral titulada: Pedagogía del humor: una propuesta de intervención socioeducativa. Sigue apostando y trabajando e investigando en esta linea de la pedagogia del humor...

Y también,

Eduardo Jáuregui Narváez es Doctor en Ciencias Políticas y Sociales y Profesor de Psicología Social y Antropología en Saint Louis University (Campus de Madrid). Miembro de la International Society for Humor Studies (ISHS), se dedica desde 1993 a 1998 al estudio académico del humor en prestigiosas universidades europeas (Oxford, London School of Economics, Instituto Universitario Europeo). Tiene cinco años de experiencia en empresas como El Corte Inglés, Meta4, Netjuice y Scient (Avenue-A), aplicando el humor en el entorno laboral: innovando campañas publicitarias, rediseñando espacios de trabajo, organizando eventos y reuniones temáticas y editando comunicaciones internas. Desde 2002 se dedica a divulgar sus conocimientos en los medios de comunicación y a impartir cursos de humor y de yoga. Actualmente es colaborador del diario El Mundo y de la revista Mente Sana , y acaba de co-escribir una novela humorística.

Para Carmen Garcia Colorado:
Siguen devolviéndome los correos que te envio. Por si quieres mandarme algún material, aquí tienes el mío:
moreno.castillo@terra.es
Ricardo Moreno

Pues anda que Los Morancos... ¡Eso sí que es un currículo!

¿qué cursos os gustaría recibir? Yo tengo varias propuestas pero seguro que no os parecen bien, así que proponed

Laura, hacia tiempo que no sabía de ti....y sacando una conclusión de tus ponencias anteriores, igual el curso que propones va en la dirección de:PEDAGOGIA DEL OPTIMISMO Y HUMOR POSITIVO EN EL AULA...
No me interesan esos cursos . La Secta Pedagógica, como muy bién los llama Ricardo, cree que somos imbéciles.
Propón uno interesante que no vaya en esa dirección...

¡Si es que no es posible!: ¡Si no me interesa a mí, no es interesante para nadie! ¡Eso se llama libertad de cátedra... y lo demás son tonterias! ¡Y los alumnos soportando estas cosas...!

¿ Qué soportan los alumnos ? ¿Que a su profe no le interese un curso sobre Humor y optimismo en el aula ? Eso es poco...
¿Qué soportan los profesores en determinados grupos , en los cuales eres incapaz casi de dar clases ? ¿Como llegas a casa ?. Mejor que no te haya pasado ni te pase nunca. Salud.

Creo que se nos ha pasado comentar que el humor es un signo de inteligencia, y yo añadiría que de sabiduría. El profesor que es capaz de usar el sentido del humor en su clase (no hablo de hacer el payaso, ni de pasar la mano por la chepa a los alumnos), es de suponer que se sentirá seguro de sí mismo, relativamente a gusto en su labor y que tendrá su punto de inteligente y sabio. No creo que alguien así se trague las enseñanzas de un gurú. Si la virtud de ser un buen profesor no puede enseñarse (como se decía de las virtudes en general entre los griegos: véase COU > Filosofía > Sofística; y como recalca el Panfleto), menos el sentido del humor.

Aquí alguien afirma que "Aprendizaje en línea es el presente y el futuro. Aprendizaje presencial es el pasado".

http://www.vidadigital.net/blog/2006/06/26/aprendizaje-en-linea-es-el-presente-y-el-futuro-aprendizaje-presencial-es-el-pasado/

En mi opinión puede prestar algún párrafo a la antología del disparate pedagógico.

La realidad es que muchos profesores de universidad están utilizando la comunicación en línea en el desarrollo del curso.

¿Por qué iba a proponer ese curso? Además, he preguntado qué cursos querríais hacer vosotros. A mí me interesan los aplicables en el aula, los que se alejan del discurso pedagógico vacío. Por ejemplo, si es un curso sobre atención a la diversidad, que no me digan que he de adecuar el currículum a cada uno sino que me den pautas para hacerlo y me muestren experiencias en las que se haya hecho con relativo éxito; cursos sobre el uso de las nuevas tecnologías en el aula y tantos otros que supongo que tú también querrías recibir, pero impartidos por docentes de aula experimentados que aporten algo nuevo. Lo que no es de recibo es desacreditar TODOS los cursos sencillamente porque haya algunos que sean para perder el tiempo, escojamos bien dónde se imparten y punto

Uno de los problemas de los cursos que en la actualidad se imparten, es que están creados "ad hoc" para llenar las horas que obligatoriamente tienen que realizar los liberados de la tiza, como hasta hace muy poco se atrevían a denominarse. ¡No veas qué cagalera les entra en los CEP cuando no hay "clientes"!

Pero hay muchos más, el que mi experiencia personal me dicta como problema mayor, es que no son cursos pensados como un medio más o menos útil para llegar a un fin muy concreto: el desarrollo del currículo de primaria, secundaria o bachillerato.

Tomemos como ejemplo los diversos, variadísimos y cada vez más perfeccionados cursos sobre el manejo en el aula de los TIC. Las tecnologías de información y comunicación...(que por otro lado cualquier adolescente conoce, maneja e incluso programa a su antojo) ¿le servirán al discente para entender mejor el currículo? ¿Sabrá resolver los mismas cuestiones en el papel? ¿Aporta algo nuevo, amplia su conocimiento?
El éxito de los cursos sobre nuevas tecnologías en el aula, ¿de verdad son un éxito en el aula o un éxito entre los compis del curso?
¿O el currículo que se les EXIGE y que está aprobado y publicado en el BOE tiene algo que ver con la búsqueda en Google? Seamos serios, señores.


Instituto Nacional de Estadística

Análisis

"La penetración de la conexión a Internet en el hogar sigue creciendo superando en 2005 los 5 millones de hogares conectados, con más de 729.000 nuevos hogares respecto a 2004, lo que supone un incremento en términos relativos del 16%.

La penetración sobre el total de hogares de este servicio clave en el desarrollo de la Sociedad de la Información ha pasado así del 30,8% al 33,9%, uno de cada 3 hogares españoles.

El porcentaje de hogares conectados sobre el número de hogares que disponen de algún tipo de ordenador (8.059.547) alcanza el 65,4%, lo que implica que existe actualmente una importante cantidad de hogares con ordenador susceptibles de conectarse a Internet."

A la luz de estos datos nos podemos imaginar qué "...cualquier adolescente conoce, maneja e incluso programa a su antojo)": prácticamente todos los que están en la escuela concertada y privada y algunos de la pública que se pueden permitir económicamente hacerlo. Así que de TIC en la pública nada: ¡que aprendan ellos!


María Estuardo, como siempre cogemos el rábano por las hojas sobre todo cuando no nos interesa hacer un análisis serio.

Nadie dice que no se deban utilizar los ordenadores, de hecho se utilizan en todos los IES públicos de la Comunidad Autónoma madrileña (que es la que conozco)Lo que he planteado es su eficacia: los cursos se plantean como un fin en sí mismo, y el uso de los TIC en las aulas sólo puede ser válido si se considera un medio más... Porque nuestros chavales, los reales, los que yo he acabado en estos días de dar clase, por supuesto en un IES público y de la zona sur de Madrid; los chavales reales, no los teóricos de la secta, deben someterse a unos PROGRAMAS APROBADOS Y RATIFICADOS POR TODOS LOS GOBIERNOS AUTONÓMICOS, INSPECTORES DE EDUCACIÓN Y CLAUSTROS DE ESTE PAÍS, QUE DEBEN CUMPLIR SI QUIEREN CAMBIAR DE CURSO Y / O ACCEDER A CUALQUIER TIPO DE ESTUDIOS SUPERIORES TANTO EN LA FORMACIÓN PROFESIONAL MEDIA O SUPERIOR COMO EN LAS CARRERAS DE CICLO CORTO O LARGO.
Los chicos se lo pasan muy bien en "el carrusel de los adjetivos" o en "la montaña rusa del CPvo" (librosvivos.net), son muy aprovechables las actividades y proyectos de Santillana y los mapas conceptuales del MEC, claro que sí, y los chicos fusilan estupendamente de la página del Insituto Cervantes la vida, obra y milagros de Miguel Hernández... Pero, ¿Sabes? una vez fusilada, entregada con una portada atractiva en la línea del diseño actual: pastelera pura, tienen que poder contestar a las mismas cuestiones en un papel, tienen que someterse a exámenes tradicionales, ¿cómo lo ves?
Por eso, amor, los colegios privados concertados y no digamos los privados a las bravas tienen como mucho una materia más relacionada con la informática , que imparten como complementaria y a precio de oro, y el resto de las materias pues eso, a cumplir el programa.
Es decir, que dejándonos de tonterías o apuntamos alto y cambiamos los programas pero en serio o flaco favor les estamos haciendo a nuestros chavales cuando les decimos "utiliza el corrector ortográfico"...

¿Sabía que en Selectividad con cuatro faltas de ortografía no se puede sacar más de un 3 en lengua?
¿O es que a Selectividad, según usted, sólo pueden ir los de los colegios concertados y privados?

Mª Dolores
Por supuesto que las TIC como fin en sí mismo no sirven para nada, y que muchos cursos están totalmente alejados de las necesidades curriculares. Además hay docentes que creen que Internet es la panacea, que resolverá todos los problemas de la enseñanza, y olvidan que es una herramienta más. Pero las TIC pueden ayudarnos y mucho a completar el currículum de manera que después los exámenes tradicionales vayan mejor. Citas la ortografía, hay ejercicios interactivos que van bien para afianzar las normas básicas, por ejemplo. Lo que hace falta es que los cursos estén centrados en las áreas (prefiero un curso de "aplicando las TIC a la lengua y la literatura" que un curso sobre un programa específico X por ejemplo).

Es pura física, puro principio de conservación de la materia. Diría que, más aún, rige aquí el tercer principio de la termodinámica

El ácido acético es una molécula muy simple. El mosto se hace vinagre, pero del vinagre ya no volverás a sacar más dulzor.

No sé qué le ven ustedes de malo a cursos que ayuden a desarrollar las cualidades que, evidentemente, ustedes no tienen, de empatía hacia el alumno que les permitan conseguir superar todas esas dificultades que tan agudamente apuntan, sin necesidad de enfrentarse al alumno.

Debemos ayudarlo, no plantear una batalla campal o una cruzada. Y no me digan "empezaron ellos", encuentro bastante infantil y poco responsable la actitud de la mayoría de ustedes. Traten de imaginar que son ustedes médicos. Traten de pensar si se sienten con derecho de decir "así no hay quien trabaje, me vienen todos los pacientes enfermos".

Aprender a enseñar es un signo de responsabilidad, y enseñar exige muchísimas habilidades y el manejo de disciplinas muy dintintas, muchas de las cuales nos hacen similares al psicólogo, otras al actor de teatro, otras al mago. Especialmente en la universidad, los departamentos están repletos de gente que domina su materia, y son profesores pésimos. Y la habilidad de enseñar, queridos compañeros, se puede adquirir, y entrenar.

Creo no haberme salido del tema, ¿verdad? No veo la relación de este curso con las TICs. Da la impresión de que tienen ustedes ciertos TICs, y tienden a hablar siempre de lo mismo.

Dicho esto (siento la disención), me queda felicitar a don Ricardo por su blog, pues siempre se agradece tener un espacio donde discutir sobre educación.

(Me quedaría aclarar a quién se refiere la tercera persona del plural. Ya habrá ocasión.)

¡Psicólogos! (Ufff...).
¡Actores de teatro! (¡La leche!).
¡Magos! (¡Cojones...!)
(¡Y menos mal que uno es un pelín pedante...!)
¡Cómo se van a poner las oposiciones...!

(Y digo yo... "pa" ser padres...¿va a seguir valiendo el follisquear...?¿O también se va a pedir el carnet por puntos?

Ya hace tiempo que se está pidiendo: mejor solo (o separad@) que con cualquier "mamarrach@"

Rodrigo Diaz, le veo " ofendido " en el plano sentimental ( preveo su situación- separado - y con un odio visceral a todas las mujeres , suele pasar después de pasar por semejante trance: se nos juzga a todas por igual...pero aún así me siento ofendida al oir semejante insulto hacia una mujer - mamarracha-.
Ya se le pasará con el tiempo...o con alguna amante.. ( Igual la susodicha pensaba lo mismo de Vd ). ¡ No me negará lo que hemos ganado las mujeres¡...

Balcius:
Es evidente, un médico no puede quejarse porque sus pacientes están enfermos. Del mismo modo, los profesores no podemos quejarnos porque a nuestros alumnos les cueste aprender, porque ayudar a los alumnos en sus dificultades de aprendizaje es precisamente la tarea del profesor. Pero en cambio, un médico sí puede decir que con un enfermo que no sigue los tratamientos que él le prescribe es imposible hacer nada. Todavía más, imagínate que los hospitales se llenaran de personas que no tuvieran interés en ser atendidas por los médicos, y que se dedicaran tan solo a molestarlos para que no pudieran atender a los que sí desean ser curados. Parece cosa de risa ¿verdad?. Pero ante una ley que permitiera esta situación no cabría otra posibilidad que la protesta más enérgica. No valdría con invitar a los médicos a hacer una autocrítica, ni adjudicar la culpa a la situación social de los pacientes, ni nada por el estilo. En situaciones tan disparatadas, la eficacia del médico, por muy bueno que sea, siempre quedará muy mermada, en perjuicio de los enfermos que sí quieren ser curados, y para juerga y cachondeo de los que dedicaran la mayor parte de su tiempo a andar molestando por los hospitales.
Ricardo Moreno Castillo

Si es que son infantiles: cómo si una de las funciones del médico no fuera, precisamente, esa: intentar y convencer al paciente de que este se aplique el tratamiento. Tratamiento, que por otro lado, puede ser cuestionado por el paciente al contrastarlo con otros alternativos y el paciente decide en última instancia.

Es como si un médico se negara a asistir a un paciente con una patología pulmonar porque este fuma. ¡Ay, señor que cruz nos espera con tales remedios...!

O se abandonara a su suerte a los anorexic@s que no tomansen alimentos. ¡Qué futuro nos espera, Dios mío...!

Cuando, precisamente, una parte de la patología es la negativa a curarse.

La verdad es que esa rigidez en las relaciones humanas me recuerda una propuesta de sociedad ya conocida en su tiempo y que en formato de democracia-neoliberal intenta aplicarse actualmente.

Estimado Ricardo:

Agradezco la rapidez con la que me ha respondido. Tan sólo quiero añadir un dato: la ley permite que un paciente no siga el tratamiento, se deja al buen arbitrio del mismo, y sobre todo, a la responsabilidad del médico.

Tan sólo esa palabra, responsabilidad. Cuando entra en juego, la ley se quita de en medio.

Celia, Janis; mis respetos.
Puturrú, Rodrigo, parece que hayan ustedes asistido al curso de humor positivo, tienen un sarcasmo muy afilado.

Sigamos con la metáfora médica. ¿Verdad que queremos que los mejores espcialoistas, con más formación y experiencia, estén en la UCI porque allí están los casos más graves? ¿Verdad que los expertos en patologías complicadas u operaciones extremas cobran más, hacen guardias y a todos nos parece lo normal? Pues pidamos lo mismo en educación: en los colegios con más problemas deben ir los mejores profesores, los que acumulen más experiencia, incentivados. Pero ocurre lo contrario, los mejores se pelean por el bachillerato, quieren relegar a esos alumnos complicados a cualquiera, centros aparte, con profesionales subtitulados, con programas de risa

Tocas un tema muy interesante, Laura (perdón por aparecer con esta insistencia). Tal vez me equivoque pero yo lo atribuyo a la falta de vocación sincera.

Cuando se presenta uno a una oposición, se premia a los de mejor puntuación con una plaza fija en un colegio limpio y cómodo, con niños con jersey de pico. Ya sé, quedan pocos, por eso las oposiciones están cada vez más duras.

A los últimos, a los que no tienen méritos o están empezando, se les presentan los colegios de las barriadas marginales, de los pueblos, de los niños conflictivos y las pintadas y los problemas, como una especie de purgatorio. Tienes que pasar por aquí, a cubrir plaza de interino o de sustituto (el titular está de baja por estrés) como paso previo a optar a una plaza "mejor". Es que en las propias oposiciones ya se invita a tomar esos colegios como un castigo, del que uno puede escapar si se porta bien y hace CEPs a montones y demás.

Casi se invita a los docentes a entrar en esos colegios a mancharse lo menos posible, porque es sólo un año o dos y luego ya vendrán tiempos mejores.

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Laura. Sobre todo (intentadlo), viendo por los ojos de los niños, cómo ese profesor inexperto, todavía incapaz de ocultar su miedo, entra en la clase con una actitud de desprecio, plantando una barrera, un muro delante de sí, cubriendo las horas para tener currículum, sin preocuparse del hecho de que tal vez los niños también quieran escapar de allí, de un colegio que les toma como un problema, y les hace sentir que lo son.

Otra de las trampas de la metáfora es la de igualar menores con adultos. Un menor enfermo también "patalea" y se niega, a veces, recibir un tratamiento, pero los padres y el médico buscan estrategias para que lo acepte. Normalmente, desde la comprensión y el cariño, luchan para que sanen. Realmente ocurre lo que ha planteado Laura y Balcius: los centros médicos privados concertados suelen huir de los pacientes con patologías crónicas y dificultosas, y parece ser, que en el sistema público hay también "médicos" que tampoco quieren saber nada de ellos por el trabajo que conlleva. Y se dedican a aplicar un "tratamiento" impersonal, desprovisto de cualquier relación humana donde el otro (el paciente) no cuenta nada. Es un mero objeto sin identidad.

...objeto sin identidad... y desechable.

Balcius, el centro en el que trabajo es duro de roer donde los haya. Pero la gente que lo pedimos lo hacemos con conciencia y con las ideas tan claras que normalmente acabamos jubilándonos en el, después de veintitantos años de servicios en el mismo puesto de trabajo. Tus argumentos, para mi caso, son una verdadera pedorreta. El centro es ejemplar, y ya ha sido motivo de varias tesis doctorales, artículos y portadas en las más prestigiosas revistas de educación, tema de congresos... por su éxito.
Eso sí: es un Claustro con un enorme sentido común, fruto del roce con la realidad y con unos profesionales como la copa de un pino. Cuando leemos algunas cosas...mejor no nos enfadamos...La risa floja es más sana.
Me temo que con tus planteamientos del profesorado no durarías ni un trimestre, y acabarías llorando.

En fin... Me voy de vacaciones... Pero antes de tomar el avión quiero escribir algunas palabrillas.
Tras releer lo que en esta bitácora se ha escrito, la primera conclusión que se me ocurre es que la Educación en este país necesita un baño de sentido común.
Parecemos olvidar, por ejemplo, que la enseñanza es un trabajo. A un trabajador se le puede pedir dedicación, y esfuerzo, y dignidad, y eficacia... Pero no garambainas. Ni siquiera vocación, esa cosa etérea que nadie sabe en el fondo de qué se trata (salvo en un caso: yo tengo, como tantos, una clarísima vocación frustrada de millonario, pero no aprobé la oposición). Os contaré una anécdota: en mi bachillerato conocí al profesor vocacional por antonomasia, genial, deslumbrante... Años después, y al poco tiempo de morir, le comentaba estas cualidades a su hijo. Al oír la palabra vocación me contestó lacónicamente: "Mi padre odiaba la enseñanza con todas sus fuerzas. Pregúntale a mi madre...". Y, sin embargo, fue el mejor profesor de todo mi bachillerato.
Pero por lo que aquí leo, el profesorado de hoy parece que ha de cumplir no una, sino las tres condiciones del viejo lema jesuita: "Santos, sabios o mártires del Japón". Y además...¡actores! ¡Y magos! Pero, hombre...¿hablamos del profesor de Matemáticas o de Mary Poppins?
Aunque sea por estadística: ¿cómo encontrar medio millón de Mary Poppins para el medio millón de profesionales de la enseñanza que necesita este país?. Sentido común, por favor.
Del mismo modo, y con la misma naturalidad que se exige la excelencia suma (¡genialidad ha pedido alguien!) se descalifica de manera sumarísima:
- Adviertes de la necesidad de unas normas: ¡¡¡Carcelero!!!
- Demuestras que quien maltrata, amenaza u obstruye tiene una responsabilidad y no puede salirse con la suya: ¡¡¡Madero!!!
- No te muestras de acuerdo con el sistema de formación: ¡¡¡Retrógrado!!!
Y sumo y sigo: fracasado, desfasado, traidor, Paulov...

Hay que reírse, camaradas, hay que reírse...

Finalmente, para todos los compañeros y compañeras que, gracias a su sentido común, trabajo, dignidad, esfuerzo, paciencia y demás vais -vamos- salvando los muebles de este sistema educativo, pese a tanta zancadilla, os mando un fuerte abrazo y mis deseos de un feliz y merecido descanso.

(Deseadme un buen viaje. Me da pánico el avión, no lo puedo remediar).

Ricardo, te agradecería más posts hasta rellenar las categorías pendientes que se corresponden con el contenido del libro, surgen debates muy interesantes en esta página aunque haya gente que no sepa mantenerlos. Me interesa especialmente el de fracaso escolar

Siguiendo con la metáfora médica. Esta son las pautas que quieren introducir, algunos, en la educación:

"Tener hepatitis, diabetes, problemas con el alcohol o las drogas, HIV o ser obeso pueden ser causas para que el Gobierno andorrano niegue el permiso de residencia y trabajo a los extranjeros que quieran instalarse en el país o renovar su estancia. Entre 1998 y 2005, el Servicio Médico de Inmigración del Principado rechazó 950 solicitudes por estas u otras enfermedades, según datos oficiales en poder de la Asociación Médicos Progresistas.

La lista de enfermedades por las que se han negado los permisos de residencia e incluso se han realizado expulsiones incluye 88 dolencias, desde síndromes raros como el de Hunter hasta cánceres de mama o depresión. Con ello se descarta que las autoridades andorranas estén impidiendo la concesión de residencia sólo a personas con enfermedades transmisibles, como había aducido la directora de Trabajo del Principado, Yolanda Font [ver EL PAÍS del 25 de febrero]. El Ministerio de Justicia andorrano ha afirmado que exigir un reconocimiento médico previo a la autorización de residencia y a la de trabajo es legal.

Andorra ha firmado el Convenio Europeo de Derechos Humanos, y este acuerdo afirma que toda persona tiene derecho al trabajo sin otro requisito que la competencia profesional, sin que puedan aducirse motivos de salud, indica Médicos Progresistas.

Además, esta asociación de facultativos españoles afirma que algunas pruebas, como la del sida, se realizan sin informar a los afectados. Y que los médicos incumplen su código deontológico al informar a las autoridades los resultados. "Por todo ello en nuestra opinión se está llevando a cabo por parte de los servicios médicos de inmigración de su país una grave y repetida violación de derechos humanos" afirma el grupo de médicos, que han tratado a varias de las personas rechazadas." (El País 11-6-06)


Señor Ricardo Moreno,
¿Usted da clases en ESO?
¿o sólo Bachillerato?

Estimada Rosa:
Actualmente imparto clases en el bachillerato, en la ESO y en la Facultad de Matemáticas. En el plan de estudios anterior impartí clases en el BUP (a alumnos de entre 14 y 18 años). En mi época de estudiante (entre los años 68 y 73) me integré en un grupo de voluntarios ayudando a niños de barrio (de entre 10 y 12 años) con dificultades en los estudios. Ya licenciado, compaginando mi trabajo de ayudante de clases prácticas en una escuela de ingenieros navales, colaboré con unos profesores que daban clases a adultos en un barrio obrero del Ferrol. En mis dos experiencias de trabajo en barrio no sé si enseñé algo, quizás muy poco, pero yo sí aprendí algo muy importante: poco importan las circunstancias sociales y familiares cuando hay verdadero deseo de aprender. Después estuve casado con una maestra, y durante su primer destino (en una escuela unitaria de una aldea de Galicia) la ayudé en lo que pude, y en más de una ocasión, cuando estuvo enferma, la sustitui. Mi relación con esta escuela fue esporádica, pero también me enseñó mucho: un chico con ganas de aprender puede dar muchísimo de sí, incluso en una escuela con muy pocos medios y dedicando parte de su tiempo libre a ayudar a sus padres en las tareas de labranza. Por cierto, era una escuela con cuatro niveles dentro de una misma clase. Para que digan los reformistas (muy novedosos ellos) que tenemos que aprender a educar en la diversidad.
Esta es mi experiencia profesional durante los últimos 33 años. Conozco los tres niveles de enseñanza, he tenido alumnos hijos de marineros y de campesinos, también a hijos de emigrantes criados por parientes, lejos de sus padres, y nunca he visto resultados tan malos como hasta la implantación de la reforma. Por eso me parece un sarcasmo hablar de motivación para unos niños que tienen muchas más posibilidades que las que tuvieron sus padres, por eso me muero de risa cuando tanto pedagogo habla de las dificultades de un alumno de hoy día, por eso me parece injusto un sistema que parece despreciar el trabajo, el esfuerzo y la inteligencia (¡no vaya a ser que caigamos en el elitismo!) y está creando una juventud aburguesada y caprichosa.
Epero haber contestado a tu pregunta, Rosa. Con todo, no entiendo a cuento de qué venía. ¿Es que mis argumentos serían menos válidos si mi experiencia hubiera sido más menguada?
Imagínate a una mujer que hace campaña contra el maltrato en la pareja y que propone soluciones para atajar el problema. Sus soluciones podrían ser más o menos acertadas, pero la validez de sus argumentos no dependería de que fuera ella misma una mujer maltratada o sólo conociera el problema de oídas.
Atentamente
Ricardo Moreno Castillo

Cuando los problemas se conocen solo de oidas, los argumentos suelen ser menos sólidos, ya que se tiene menos convicción, y menos capacidad de persuasión. Esta es la razón, por la que ex-toxicómanos varios, hablan a los grupos de riesgo y afectados, con gran capacidad de persuasión, ya que hablan de lo que han vivido, y cuando se habla desde las "vísceras", resulta mucho más convincente, que cuando escuchamos a alguien que solo habla de oidas.
En el ámbito educativo, estamos demasiado acostumbrados a escuchar a "supuestos expertos", sin experiencia docente, sin que nos llegue su mensaje, porque sabemos que no parten de la realidad.
Aquí podemos meter bastantes orientadores, asesores, legisladores educativos, inspectores, liberados sindicales, ponentes de Cep y otros puestos singulares...
Gracias por tu panfleto, y por tus sabias argumentaciones.

Ricardo:

"Sus soluciones podrían ser más o menos acertadas, pero la validez de sus argumentos no dependería de que fuera ella misma una mujer maltratada o sólo conociera el problema de oídas."

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a.a.p.:

"En el ámbito educativo, estamos demasiado acostumbrados a escuchar a "supuestos expertos", sin experiencia docente, sin que nos llegue su mensaje, porque sabemos que no parten de la realidad.
Aquí podemos meter bastantes orientadores, asesores, legisladores educativos, inspectores, liberados sindicales, ponentes de Cep y otros puestos singulares..."


¿En qué quedamos entonces?

Rodrigo:
Yo me quedo con disfrutar de la lógica aplastante del panfleto, que comparto en más del noventa por ciento de su contenido, y no pretendo alimentar pequeñas polémicas sobre matices varios.
Seguro que tú, sabrás sacar la verdad de "aparentes opuestos", por tu visión paradógica.

"La abolición de los matices facilita mucho las cosas a la hora de juzgar a un ser humano, analizar una situación política, un problema social, un hecho de cultura, y permite dar rienda suelta a las filias y a las fobias personales sin censuras y sin el menor remordimiento. Pero es, también, la mejor manera de reemplazar las ideas por los estereotipos, el conocimiento racional por la pasión y el instinto, y de malentender trágicamente el mundo en que vivimos. Hay ciertos conflictos que, por la violencia y los antagonismos que suscitan, conducen casi irresistiblemente a quienes los viven o siguen de cerca a liquidar los matices a fin de promover mejor sus tesis y, sobre todo, desbaratar las de sus adversarios." Mario Vargas Llosa

Se que llego tarde pero me gustaria aclarar algunos puntos.
En el abandono o no inico de un tratamiento por parte de un paciente la responsabilidad del médico no exite como tal, es bajo la del paciente única y exclusivamente; de hecho exite el alta voluntaria a la que todo paciente hospitalizado puede acogerse, en ella abandona bajo su única responsabilidad el centro hospitalario contra consejo médico exonerando a éste de cualquier responsabilidad futura asi como a la administracion pública o privada.
Pero tened consuelo en lo siguiente, ahora tambien nos invade a nosostros, el colectivo sanitario, la pseudoprogresia con el novodeso concepto de la automia del paciente. Esta nueva idea intenta por un lado que el paciente sea participe del proceso de sanar desde la toma de decisiones, y por otro insta a los médicos a que corresposabilicen a los pacientes en la toma de decisiones durante el curso de su enfermedad.
Existe el consentimiento informado para cantidad de pruebas en las que se informa de riesgos y beneficios, ahora ademas debemos juntos decidir si es pertinente o no hacer esa prueba.
Al igual que ustedes disfrutan ahora de consejos escolares y asociaciones de padres en breve tendremos asociaciones de pacientes ingresados y familiares en los organos rectores de los hospitales.
Al tiempo.

¿Cuando se dará cuenta alguien de que con los "objetores" (de la escuela y de todo), da igual si se le grita o se le habla bien, si le sonries o estás serio, si eres simpático o antipático,... si no quieren hacer nada y tienen la predisposición a joder la clase, alos compañeros y a los alumnos, lo van a hacer de todas formas. Cuántos profesores hemos aguantado, a principio de curso cuando separas a uno de estos objetores e intentas hablar razonadamente con él, el típico argumento "profe, a mí no me sueltes el rollo que me lo cuentan todos los años, yo aquí vengo a joder,ya que tengo que estar aquí, y al que no le guste, que me expulsen para siempre del insti...", y a pesar de esto, desde las consejerias de educación siguen mirando a otro lado y dicen que el problema es que los profesores no estamos preparados para estos "nuevos" problemas y sacan un montón de cursos donde se trata básicamente de intentar razonar con el chaval... La próxima vez le mandaré el chaval a alguno de estos iluminados, para que intente dialogar él con el chaval, no le durará ni 10 segundos...

Si el chaval tiene 15 años, repetidor de 1º Eso, con todas pendientes, ahora en 2º, no va a cambiar, y podremos esperar más de lo mismo, en la línea que tú apuntas.
Pero en los Ies, hay unos departamentos de orientación, que sí podrían dar un menú adaptado a los intereses, capacidades y expectativas de estos alumnos, que presentan problemas de comportamiento o graves problemas de conducta que impiden o dificultan el normal desarrollo de las actividades en el aula ordinaria.
Son pues los orientadores, quienes han de trabajar con este tipo de alumnos de manera preventiva y coordinada con primaria, ya que el problema no nace en los Ies, y bien mediante programas de compensatoria, modificación de conducta, enriquecimiento instrumental..., dar la respuesta educativa que estos alumnos necesitan.
En esa línea, la consejeria de educación, pretende crear las "aulas de convivencia", al frente de las cuales situará a los orientadores, que es un primer paso, para que tanto alumno excluido, bien por absentismo encubierto o expulsión, no den el cante, y se siga vendiendo la falaz idea de la universalización de la E.obligatoria hasta los 16.
Ahora bien, si los orientadores siguen escondidos en sus despachos, con repetitivas e improductivas reuniones de tutores, donde los lamentos, es la tónica dominante, pues así nos va, que año trás año, los sufridos tutores y profesores, soportan condiciones de trabajo extenuantes. Así que repartir la carga con los orientadores y su enfoque preventivo, ya que ellos deben colaborar e implicarse realmente. Si no lo hacen, no perdais tiempo, ni os sobrecargueis más. Si como tutor, convocas una reunión, no olvides que eres tú quién preside y coordina, no sometas tu criterio, a alguién que está para colaborar contigo, y no a venderte teorías, sino a asumir responsabilidades tutoriales, en condiciones de igualdad y responsabilidad.

Empecé como profesor el pasado curso. Ingenuo de mí, asistí a un curso sobre "resolución de conflictos". Al inicio del curso, nuestra "guía espiritual" nos prometió enseñarnos una serie de "herramientas" para resolver o al menos canalizar los conflictos que aparecieran en el aula. A lo largo de 30 insufribles horas, tuve que jugar al corro, danzar en fila india, hacer equilibrios sobre una silla, fingir en un juego de rol que era un padre borracho, y otras chorradas que no solo me hicieron perder tiempo, sino que cuestionaron gravemente mi dignidad. Al final del curso la "guía espiritual" preguntó qué nos había parecido todo, si nos había sido útil, etc. Todo el mundo estuvo muy de acuerdo en que el curso era muy bueno y que habían aprendido mucho. Cuando me llegó el turno de opinar, simplemente pregunté que dónde estaban esas "herramientas" que se nos prometieron al principio. La "guía espiritual" me contestó que la herramienta más grande que tenía era yo mismo e ilustró su propuesta con un cuento zen. Me fui a casa frustrado, ¿qué había pasado? Todos habían aprendido algo menos yo ¿Es que yo no había jugado bien a la sillita de la reina? ¿Es que no fingí adecuadamente estar borracho? ¿Acaso me salté algún paso de baile? ¿Por qué todos habían crecido interiormente menos yo? Mi frustración fue mayor cuando pensé que tras 30 horas de ejercicios espirituales yo todavía no sabía qué coño hacer con los conflictos. Y los demás sí. Qué envidia, leche!

No te preocupes, eso le pasa hasta a los mejores alumnos.

Yo, desde luego, mucho me rio con semejantes verdades, me lo he pasado de maravilla, con eso de la sillita de la reina, o de no fingir adecuadamente que estaba borracho...es una verdad como un templo lo de los cursos ZEN que se imparten. Por cierto ,tú tranqui...que cuando uno va a semejantes cursos y piden opinión sobre que nos pareció, casi todos mentimos...cosa que no deberiamos hacer para que se dieran cuenta de una vez, de las chorradas que nos obligan a hacer, de todos los problemas graves que tiene la educación en nuestro pais...y que se gasten nuestros dineros en gilipolleces.

¿Los departamentos de orientación? La mayoria estan en su despachito sin intención de mover un dedo...el marrón para los que estamos en el aula aguantando... Me ha gustado algo que he leído por ahí, deberíamos plantarnos, a la primera de cambio, expulsar a un alumno de clase y que no vuelva a entrar hasta que pida perdon, y si no quiere salir de clase, salimos nosotros, y no volvemos a entrar hasta que nos pida perdon, ya veréis como los padres interesados vendran a quejarse al instituto y acabaran enfrentandose con las familias de los alumnos conflictivos...

Victor, no creo que la solución pase por enfrentar a unos padres contra otros, ni que debamos ser los docentes los que salgamos de clase, de manera individual.
Comparto tus dudas respecto a la eficacia de los departamentos de orientación en la actualidad y desde luego, tienes toda la razón, cuando afirmas que los marrones, son para los profesores y sufridos tutores, especialmente en la Eso.
¿sabes que los alumnos que tengan más de 2 años de retraso escolar o transtornos de comportamiento cuyas alteraciones DIFICULTEN EL NORMAL DESARROLLO DE LAS ACTIVIDADES DOCENTES Y DISCENTES, DENTRO DEL AULA ORDINARIA, HAN DE SER ATENDIDOS EN EL AULA ESPECÍFICA DE E. ESPECIAL y QUE ADEMÁS EL TUTOR DEBE SER EL PROFE DE E. ESPECIAL?
Los orientadores aprueban una oposición de profesores de E. secundaría, y han de trabajar con su enfoque preventivo con AUMNOS QUE PRESENTAN PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO.
EN INSTRUCCIONES DEL 98, REFERIDA A LOS IES, SE HABLA DE 3 MODALIDADES DE INTEGRACIÓN, SIENDO LA MODALIDAD "B" (ALUMNOS CON MÁS DE 2 AÑOS DE RETRASO ESCOLAR, O CON PROBLEMAS DE PERSONALIDAD Y CONDUCTA ) Y LA MODALIDAD "C", (ALUMNOS CON TRANSTORNOS DE PERSONALIDAD Y GRAVE RETRASO ESCOLAR), QUIENES DEBEN SER TUTORIZADOS POR LOS MAESTROS DE E. ESPECIAL EN LOS INSTITUTOS., EN LA MODALIDAD "C" Y EN LA "B", SI ESTÁN LA MITAD DEL TIEMPO CON ELLOS.
Estas instrucciones, aún siendo públicas, se tienen en secreto, y que yo sepa siguen vigentes, aunque no les interese aplicarlas a los departamentos de orientación. ¿conoces algún compañero de E. especial, en primaria o secundaría que haya tutorizado a estos alumnos, como legalmente les corresponde?
Deben compartir la carga y la responsabilidad tutorial.

Según instrucciones de las Direcciónes generales de planificación y ordenación educativa, sobre la organización de la respuesta educativa al alumnado con necesidades educativas, con fecha 21/9/99, referencia : SOE/ETP, Y ASUNTO: INSTRUCCIONES INTEGRACIÓN
en el apartado C) ATENCIÓN EDUCATIVA EN AULA ESPECÍFICA, EL PUNTO 2 DICE que el alumnado con discapacidad psíquica, QUE PRESENTA TRANSTORNOS DEL COMPORTAMIENTO CUYAS ALTERACIONES DIFICULTEN EL NORMAL DESARROLLO DE LAS ACTIVIDADES DOCENTES Y DISCENTES DENTRO DEL AULA ORDINARIA SERA ATENDIDO EN EL AULA DE ESPECÍFICA DE E. ESPECIAL.
EN EL PUNTO 4 DEL MISMO APARTADO DICE: LA DOCENCIA DIRECTA, LA ATENCIÓN EDUCATIVA Y LA TUTORIA, DE ESTE ALUMNADO RECAERÁ SOBRE LOS MAESTROS DE E. ESPECIAL.
La solución pasa por sobrecargar los departamentos de orientación, con todo el alumnado que dificulta el normal desarrollo de las actividades de clase, para que los orientadores demanden a la administración otras medidas más urgentes, como disminución significativa de ratios en 1º y 2º de Eso preferentemente, ampliar la oferta de posibilidades para los diferentes alumnos, según sus intereses, capacidades, expectativas, obligando a superar una prueba básica de ingreso en los intitutos, continuidad de tutorias,.... y DEJEN DE HACER EL JUEGO A LOS DE ARRIBA, CON OBVIEDADES DE QUE HAY QUE MEDIAR EN LOS CONFLÍCTOS, ESCUELAS DE PAZ...
Han de trabajar en PREVENIR que no se den las condiciones que propician conflictos "irresolubles", con criterios claros y públicos de agrupamiento de alumnos...

Al hilo del comentario de Ricardo Moreno respecto a su experiencia docente en una escuela unitaria en la comunidad gallega, he de hacer un par de comentarios:

La escasez de medios en una escuela unitaria de las de antaño (imagino que sería en los años 70) es bastante relativa: las instalaciones y recursos didácticos no admite discusión alguna pero en lo relativo a los recursos humanos la cosa no está tan clara.

En una situación de economía de supervivencia, que todavía por aquellos años no había sido superada en Galicia, la solidaridad entre parientes y vecinos era el única garantía de supervivencia en "épocas difíciles". Sin seguridad social ni cuentas corrientes, la solidaridad entre vecinos y familiares conseguía que el enfermo y su descendencia no muriese de hambre. Sin llegar a casos extremos, tenemos ejemplos claros de colaboración desinteresada en labores agrícolas, de mantenimiento de viviendas, etc. donde siempre se podía confiar en la ayuda puntual y desinteresada de los vecinos. Entra la población urbana gallega (mayoritariamente urbana de primera generación sino desplazada directamente del campo) aún hoy encontramos claras muestras de esta forma de vivir, que no de pensar. Es frecuente recibir de un gallego una sincera invitación a pasar unos días en su hogar sin ningún tipo de compromiso; los forasteros interpretan esto como un acto generoso y sincero de cortesía, pero esto no es así: son coletillas de antaño que han perdido toda carga emocional y cuando animamos al amigo madrileño, que hemos conocido y tratado durante los quice días de vacaciones en Marbella, a que entre en nuestro hogar si algún día pasa por Galicia, no nos esperamos que se autoinvite a pasar una semana en nuestro sofá-cama a no ser que una causa de fuerza mayor (enfermedad repentina en tierra extraña, robo de documentación, equipaje y demás útiles) le obligue a pedir cobijo.

Socializados en este ambiente solidario, no debe extrañarnos el buen funcionamiento de aquellas escuelas unitarias. Un arraigado sentido de responsabilidad hacia los primos, hermanos menores y vecinos allegados, convertían al alumno en un engranaje más de los recursos humanos de la escuela. Los más jovenes tomaban a los mayores como referete y éste los cuidaba, guiaba y atendía en todo lo que estuviera a su alcance. Todos tenían su rol asignado desde la resonsabilidad para consigo y los demás. Algunos tenían asumido el rol de matón, otros el de empollón y también existían casos de justo lo contrario, pero en general todo funcionaba sin grandes problemas. El maestro que se encontraba esta situación, administraba todos los recursos de este rico entramado social consiguiendo, no pocas veces, resultados que hoy se nos antojarían expectaculares. La convivencia de varios niveles de competencia escolar era posible y positiva.

No es extraño encontrar aldeas de Galicia repletas de profesores, abogados, médicos y otros profesionales que salieron de estas escuelas en los últimos años 50, 60 y 70 siendo hijos de familias humildes y de padres analfabetos. Muchos otros no tuvieron acceso a la enseñanza superior por problemas monetarios, que no por falta de actitud y aptitudes: las familias no podían costearse la estancia de todos sus hijos en la capital y los estudios de los hijos se veían como una inversión en la que estudiaban "los que valían" siempre que esto fuera posible, sin crear tensiones entre hermanos que veían en esto como algo natural y justo.

En los años 70 pasé mi infancia en un pequeña Villa marinera que Ricardo conocerá bien, Mugardos, dónde esta conciencia solidaria estaba ya muy diluida. Pese a todo, recuerdo perfectamente que cuando hacíamos algún tipo de cafrada, todos asumíamos como perfectamente normal que cualquier adulto, conocido o no, podía reprendernos por nuestros actos y que ante cualquier llamada de atención tocaba bajar las orejas y rezar para que en casa no se tuvieran noticias del incidente. Creo que nuca fui un niño revoltoso ni especialmente travieso y aún así en más de una ocasión me tocó despistar a algún adulto para que no se enterara de dónde vivía. Cosas como estas apenas se ven hoy en día: si pasamos de educar a nuestros hijos, no hay razón para molestarse con los de los demás; y si te preocupas es seguro que no recibirás más que malas palabras.

Podemos inventar soluciones geniales y poner tiritas pro todos lados; no encontraremos solución mientras las partes implicadas no asuman sus resonsabilidades. ¿Se pueden hacer cosas desde la escuela? Creo que sí se puede y que, como la experiencia demuestra, no tienen porque ser nada originales.

Tengo unos amigos con un único hijo de unos 8 años y que envían a un colegio concertado religioso de La Coruña. Aun que me pese decirlo, este colegio tiene unos planteamientos pedagógicos excelentes (y una selección de alumnado extraordinaria). Ya desde la etapa de infantil, los niños levan a casa alguna tarea diaria. Este planteamiento se considera rancio y desfasado a dia de hoy aunque cumple una doble función: crea un hábito de trabajo y estudio en los niños y obliga a los padres a compartir, tutelar y fiscalizar el proceso de formación de sus hijos. Ni que decir tiene que el hijo de mis amigos era un salvaje en ciernes al iniciar la primaria (yo le tenía adversión, no lo soportaba), lo que le causó no pocos problemas y roces con la profesora tutora. El nivel de exigencia de sus profesores excedía a menudo los objectivos del ciclo (ahí no heché leña cuando su madre nos pidió opinión a mi mujer y a mí) y las notas que llegaban a casa rezaban PA y unos discretos suficientes y bienes al margen aun cuando era destables sus niveles de competencia. En cambio el hijo de su amiguita, con un nivel de consecución objetivemnte muy inferior, recibia notables y sobresalientes en otro colegio concertado religioso de "dudosa calidad" (el comentario es mio). La mujer estaba furiosa y pensó en recurrir a todos los estamentos para elevar sus protestas. Le aconsejamos templar ánimos, relativizar las notas y esperar un tiempo prudencial para valorar los éxitos o fracasos que pudiera cosechar el niño. Pues ahí están los resultados: niño domado que empieza a mostrar un compartamiento ideal pese al compartamiento errático y ambiguo de su madre, estupendos resultados académicos en cuanto a consecución de objectivos por encima de los objectivos previstos para su edad, y padres contentos con el colegio. Un claro ejemplo de lo que se consigue con la colaboración de los padres cuando estos respetan las decisiones profesionales aun sin compartirlas. El niño será el primer beneficiado y saldrá de primaria sabiendo mucho más que los que otros sabrán al finalizar la eso.

Yo sigo esperando que mi hijo de 2 de EP venga a casa con tareas escolares; mientras tanto se las marco yo. ¿Los estamos educando para el trabajo o para el ocio? Si es lo primero, las cosas no cuadran.

Me parece de pena el panfleto y la mayoría de los comentarios.
España está a la cola de la educación, pero nadie se mira a sí mismo como responsable; echa la culpa a otros, o a las leyes.

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