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La rebelión de los profes - XLSemanal

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Este fin de semana el magazine dominical del grupo Vocento, el de mayor difusión en España y que se entrega junto al ABC y un montón de periódicos regionales, ha titulado su tema de portada "Profesores en pie de guerra. ¿Por qué está en crisis el sistema educativo? ". Junto a opiniones de un numeroso y diverso grupo de profesores y a una entrevista con el Secretario de Estado de Educación, me pidieron que diera cuatro pinceladas del libro de reciente publicación y que os apunto en los anteriores comentarios o "posts".

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A continuación se encuentran los links de weblogs que hacen referencia a La rebelión de los profes - XLSemanal:

» La rebelión de los profes - XLSemanal de docencia.es
En el blog del "planfeto antipedagógico" tenéis referencia a la portada de este fin de semana del magazine dominical del grupo Vocento, "Profesores en pie de guerra. ¿Por qué está en crisis el sistema educativo? ". Junto a opin... [Leer más]

Comentarios

Me encantó "El Panfleto...".Creo que entre todos los que amamos el mundo educativo debemos ampliarlo no para castigar, lamentarnos, cargar tintas...sino para contruir un mundo mejor, una educación más realista más allá del político de turno. GRACIAS RICARDO.

Interesante el comentario de Gala en el Mundo del 4 de junio. Es necesario que no decaigamos. Hay que seguir insistiendo cada vez más y más alto en la denuncia de las condiciones en que se da la educación. Creo que algo (muy poco) se está moviendo. Debemos decir BASTA YA y no tolerar determinadas actitudes no sólo de los alumnos sino de padres, jefes de estudio, directores, administración, medios de comunicación, etc. Debemos seguir denunciando esta situación. Ánimo y adelante.

Soy profesor de educación secundaria en una escuela pública en México y me sorprende muchísimo la enorme coincidencia en los problemas que enfrentamos loes docentes mexicanos y los españoles: en agosto de este año entra en vigor una Reforma a la Educación Secundaria severamente cuestionada por profesores e intelectuales progresistas, la derecha gobernante le hace el juego a los organismos internacionales que son los que dictan las políticas públicas en los países en desarrollo. Estoy distribuyendo copias entre mis compañeros del "Panfleto antipedagógico", estoy seguro de que provocará interesantes reacciones.

Soy profesor de secundaria y acabo de leer hace poco el Panfleto Antipedagógico y, sencillamente, lo definiría como la Biblia de la Educación y de la Enseñanza. Ha habido un comentario en el libro que me ha llamado mucho la atención. Se trata del hecho de que los profesores tengan más ganas de jubilarse que nunca lo cual me ha llevado a pensar lo mucho que me queda a mi para llegar a la jubilación. Yo tengo actualmente 37 años y llevo 9 en secundaria con lo cual formulo diferentes cuestiones:
1.- ¿Vamos a poder aguantar psicológicamente los profesores jóvenes como yo hasta la jubilación con este ritmo que llevan las clases en secundaria?
2.- ¿Qué podemos hacer para poder realizar un cambio de tendencia en el actual sistema educativo?
3.- ¿Es necesaria una gran huelga indefinida para frenar los ataques que la secta de pedagogos ha hecho en nuestro país?

Estimado Salvador:
Las preguntas que planteas son de difícil respuesta. Sobre si podremos o no soportar esta situación, pienso que no. El número de bajas por depresión es altísimo, y sospecho que irá a más. La única terapia que se me ocurre es mantener viva la ilusión por seguir aprendiendo y estudiando, más allá de lo que tenemos que enseñar, para no acabar con la sensación de que todo lo que estudiamos durante nuestra carrera ha sido inútil. Y procurar que las groserías de los alumnos nos afecten lo menos posible. Lo que podemos hacer para que esto no se prolongue y los desmanes de la secta pedagógica no vayan a más, por lo menos de momento, es procurar apoyar a los sindicatos que estuvieron siempre contra la reforma, sin preocuparse por si son o de derechas o izquierdas. Las posibilidades de llegar a una huelga indefinida las ignoro, personalmenteson carezco de capacidad de liderazgo y de dotes organizativas. Pero desde luego, si se llevara a cabo, la apoyaría.
Un saludo
Ricardo

Razones principales del malestar docente
A juicio de Alfredo Fierro, las principales causas de insatisfacción en el profesorado son las siguientes:

Las incertidumbres por los continuos cambios legislativos que surgen en materia educativa. En los últimos años, el marco que rige la Educación se ha modificado con cierta profusión. Ello podría generar desasosiego en buena parte del profesorado, ya que genera un constante esfuerzo de adaptación a las nuevas circunstancias y estrategias.
Merma del prestigio social. Al mismo tiempo que la sociedad se ha transformado, la imagen del profesor se ha degradado. Los expertos consultados avalan que se ha debilitado la relación entre padres y educadores. Quizás, en ocasiones, se ha acusado a los profesores de ser los únicos responsables del fracaso escolar, cuando la familia también se debe involucrar en la educación de sus hijos.
Conductas antisociales de algunos alumnos. En ciertos casos, la situación se vuelve insostenible. Hay casos en que los profesores son objeto de amenazas y agresiones. Incluso temen acudir al centro educativo.
Remuneración. Como en todas las profesiones, hay profesores que no están conformes con su salario. Además, se dan casos de educadores que ejercen su profesión con contratos precarios o que carecen de estabilidad laboral.
Formación psicopedagógica insuficiente. Los profesionales reconocen que su formación debe ir más allá de la mera formación académica. A su juicio, deben de abandonar la idea de profesor para asumir las funciones de humanizador.
Rodríguez señala también que los educadores más propensos a padecer trastornos psíquicos son quienes presentan “inclinación a competir, alto nivel de aspiraciones, inseguridad, sentimientos de culpa y baja autoestima”.

Salvador:
1)Efectivamente es muy difícil soportar psicológicamente el estrés,la tensión y la insatisfacción que nos crean las clases en la ESO.
Supongo que aumentarán las bajas por depresión y ansiedad entre el profesorado de la ESO.
A mí me quedan 10 cursos y dudo si los resistiré,
A los que os quedan muchos más cursos lo ternéis muy difícil.
2)Sobre el gran cambio:
Los sindicatos mayoritarios(CCOO y UGT)apoyan globalmente las tendencias principales de la LOGSE,ahora LOE,por lo que no se van a movilizar.
Algunos sindicatos como ANPE,CSIF y diversas asociaciones de Profesores se oponen a la LOE,pero tampoco convocan movilizaciones.
3)Sobre la huelga indefinida:No se va a convocar,por las causas antes expuestas.
Yo me conformaría con una huelga parcial,que tampoco se ha convocado.
El panorama,siendo realistas,lo veo pesimistamente.

Apunta remedios a la pérdida de confianza padres-profesores como una da las causas del malestar del profesorado. Opino que este es una falso de raiz: los problemas que me preocupan son los que se me plantean en el aula; si no tengo ninguno, puedo hacer mi trabajo. Más bien veo en esto un síntoma del más del mal que sufrimos a diario.

La percepción que los padres tienen es que los profesionales de la educación disponemos de bálsamos para atajar cualquier problema, por tanto, si un problema no se resuelve la culpa es del profesor. Poco importa que el sistema haya nacido viciado, el padre culpará al profesional y éste, argumentará, sabiamente, que el problema empieza en la casa. A partir de aquí empieza un proceso de realimentación, perpetuado por el sistema, que conduce a un divorcio total. Es por tanto un síntoma del mal y nunca una de las razones del malestar.

Cuanto más lo pienso, más convencido estoy de la santidad de los padres. Si yo, buen pagador, llevo el coche al concesionario y me lo devuelven con una quemadura en la tapicería y el trabajo a medio hacer, lo más suave que puede pasar es que me despache a gusto con el recepcionista y de nada le va a servir que intente cargarle las culpas a un empleado indisciplinado, bebedor, fumador y de conducta desordenada. Sin embargo, conozco pocos o ningún caso de padres de alumnos que hayan montado un cirio porque sus hijos aprendan menos que antaño. En las pocas ocasiones en que esto ha sucedido, se trataba de casos extremos en los que ya no sólo existía una situación desfavorable para el trabajo, sino un completo estado de desgobierno. Mientras haya suficientes colegios privados y dinero para pagarlos, supongo que no se oirán demasiadas voces. Pero, ¿por qué no hablan los que todavía están en la enseñanza pública o en la concertada ajena al circuito VIP?

Algunos padres se dirigen a uno demandando soluciones tan ridículas que sólo pueden ser producto de una campaña de intoxicación informativa. Como aquella madre que proponía que se le pusiesen a su hijo, inteligente y caradura, unas horas de apoyo con la PT como castigo para ver si así estudiaba. ¿Castigo?, ¿para quién? Si la susodicha PT fuees una mujer cincuentona con malas pulgas y mala baba, podría ser, pero como se da la circunstancia de que la susodicha mujer tendría no más de 30 años y lucía una esbelta figura, váyanme ustedes a contar. "Es que yo no le puedo exigir porque no se si da".

La élite pedagógica tiene una facilidad pasmosa para accceder a los medios, difundir sus mensajes y contaminar la opinión pública con su discurso. ¿Tengo carencias en cuanto a formación pedagógica? Sí, pero la poca que he recibido tampoco me ha servido para nada. Recuerdo el dia en que me matriculé en el CAP:

En la cola, justo unos puestos por delante, había un par de maestros con sus buenos años de docencia y, a continuación, una joven señorita recién licenciada que entablaron conversación expontáneamente. La joven manifestaba su temores e inquietudes al enfrentarse a una situación nueva y aterradora como es un aula de 40 adolescentes. En un momento dado, uno de los maestros le aclara que ellos se matriculan en este curso por los puntos, que no tienen necesidad ni obligación alguna de soportar todo aquello: "nos convalidan esto y aquello por lo que con unas cuantas decenas de horas obtenemos un diploma por chorrocientas horas de formación". Totalmente razonable su sctitud pero rematan la faena aconsejando: "de lo que te digan aquí, no hagas ni caso; si quieres saber lo que es la educación léte una novelilla de Tom Sharpe que se titulada Wilt". El consejo, ya de por sí gracioso, desembocó en una carcajada general de todos los presentes: la única persona que no había leido Wilt era esa misma señorita.

Siguen ellos hablando de falta de medios buscando otra coartada. ¿Pero si nunca ha habido tantos?

Continuan por los cambios en la sociedad. ¿No serán inducidos o consecuencia de las leyes?

Y bla, bla... para concluir que todavia se puede arreglar, montan la de Dios proporcionando un marco teórico para que los políticos hagan una nueva reforma y hasta las siguientes elecciones. Mientras, la casa sigue sin barrer y acumulando suciedad.

El malestar profesional no es un tema que admita solución específica. Es un síntoma y como tal debe ser tratado.

Saludos a todos, en primer lugar indicar que los comentarios que voy a hacer a continuación no tratan de herir ni de ofender, aunque si de hacer al menos reflexionar o dudar sobre lo que defendéis a capa y espada.

Considero el panfleto antipedagógico como un documento que se contradice en ocasiones y que juega con la realidad. Realmente defendéis un documento que afirma cosas como las siguientes:
- Que los profesores no deben motivar a los alumnos (Cito textualmente: Pedir a los profesores que motiven a los alumnos es tan disparatado como pedir a un médico que motive a los enfermos a tomar la medicación")
-Que los profesores han de poder sacar el máximo provecho de los alumnos buenos (cosa que estoy de acuerdo, pero ¿no deben hacer lo mismo con los alumnos malos?)
- Que hay cosas que los alumnos deben aprender porque lo dice el profesor!!! (¿Y ya esta? Pienso que todo tiene un por qué, sino no se sabe dar el por qué quizás el que falla sea el profesor)
- Que jugando no se aprende. (Sino me equivoco el aprendizaje más importante que es el que se da en la niñez de forma natural se basa al 100% en el juego. Es una herramienta estupenda, pero hay que saber usarla)
- Que dice que "En la enseñanza actual no se puede expulsar a ningún alumno, por mucho que falte al respeto a los profesores" (Cosa que es absolutamente falsa, yo soy profesor y veo niños expulsados diariamente e incluso hay proyectos en centros para tratar, en aulas especializadas con profesores especializados, que estos niños expulsados mejoren y cambien su actitud en vez de estar perdiendo el tiempo en el pasillo. Eso existe y admitido por la LOGSE).


Y podría seguir con un sin fin más de verdades a medias, falsedades, demagogias e incluso cosas que me parecen barbaridades desde mi punto de vista.
Si aun lo defendéis a pies juntillas fijaos que en dicho panfleto jamás cuestiona la labor del docente, los que fallan son o los alumnos o la ley. ¿Y los profesores?¿Somos perfectos? Es más el habla de que la docencia es algo innato en los profesores. ¿Entonces la pedagogía? ¿Toda la investigación sobre la didáctica no tiene valor? Considero que uno puede tener mejores dotes para captar la atención o para expresarse, pero las técnicas con las que conseguir que ellos aprendan si se pueden aprender, y como hacerles ver lo que a nosotros no fueron capaces de explicarnos. El profesor puede que necesite actitudes innatas, pero lo que es totalmente cierto es que nace y sobretodo SE HACE.

Esta es mi opinión, un saludo a todos y me parece genial ver a profesores leyendo sobre pedagogía e intentando mejorarse. No todos los libros son buenos, pero el hecho de querer mejorarse ya es bueno habrá que buscar el camino que realmente de buenos resultados. Creo que en ello estamos todos.

Saludos, Javi Navarrete.

Una pregunta, "profesor": ¿te pilló la LOGSE en algún nivel o las faltas de ortografía, sintaxis y puntuación son de propia cosecha? Verbi gratia:
- "Saludos a todos, en primer lugar indicar..."
- "...(cosa que estoy de acuerdo..."
- "...todo tiene un por qué, sino no se sabe dar el por qué quizás el que falla..."
- "Si aun lo defendéis a pies juntillas fijaos que en dicho panfleto jamás cuestiona..."
- "Es más el habla de que la docencia..."
Y puedo seguir. Desde mi punto de vista, si uno quiere que tomen en consideración sus opiniones, lo más importante es expresarlas correctamente y con claridad. Después vendrá el debate.
¡Ah! Y sin acritud.

Hola, Javi Navarrete y House. Efectivamente, Javi, tu expresión escrita deja muchísimo que desear. Y ne es asunto baladí este aspecto en un profesor. Posiblemente, si eres lo suficientemente joven, eres una muestra de que el árbol logsiano, evidentemente, ha madurado y está dando los frutos esperados. Posiblemente, además, adivino que tus estudios son una diplomatura o una carrera fácil (entiéndase pedagogía), o ambas cosas, empezando por la diplomatura y luego, a por la licenciatura (en pedagogía, claro).
Las garrafales deficiencias expresivas no sólo las tienes tú, sino también aparecen en los comunicados escritos de nuestras autoridades políticas, y si, además, tenemos la mala suerte de oírlas, ya ni te cuento la paupérrima oratoria que nos escupen.
Eres, supongo, una víctima de la filosofía pedagógica que asegura que lo importante es que "tengas la capacidad de expresarte correctamente", pero que no se te puede exigir que "demuestres" esa capacidad en un escrito al que se ponga una nota, ya que con esa nota no obtendrías ni el título en educación secundaria. Pero seguro que la capacidad la tienes, aunque no la demuestres.
Además, qué curioso, en este foro intervienen personas con tantas o más deficiencias que tú y, precisamente, con tus mismos puntos de vista en temas educativos.
Después de machacarte como a mis malos alumnos, he de agradecerte que te hayas atrevido a intervenir y aportar tus puntos de vista a este foro con valentía. Pero te veo, perdona, verderón y poco al tanto de las reales realidades del aula. O, a lo mejor, es que no estás en aula alguna sino en un despachito, calentito en invierno y fresquito en verano, desde donde se ve la corrida, a salvo, y se critica al torero por su mala faena.
Ánimo, tienes capacidad y puedes, si quieres, llegar lejos...¡A lo mejor te encargan la próxima reforma!

Hause, no seas tan cruel con el muchachito, hombre.

Javi:
Los profesores debemos intentar motivar a los alumnos,pero no se motivan con casi nada y hay actividades y contenidos que son poco motivadores y parece que hay que darlos.
Debemos intentar sacar provecho de los alumnos malos,pero con las actuales estructuras escolares éstos rechazan casi todo,con lo que debemos primar el derecho de la mayoría que tiene más interés que los objetores.
O nos dedicamos a los objetores o al resto.Yo prefiero dedicarme a la mayoría,es más justo,más democrático y más realista.
Hay contenidos que no les interesan en absoluto a los alumnos.O los eliminan,o si los pone la administración, hay que imponerlos.
Se puede aprender jugando,pero no siempre hay que estar jugando para aprender.
Podemos expulsar a los alumnos,pero vuelven y se comportan igual;se vuelven a expulsar y vuelven y así hasta que se aburren(nos aburren a los profes y al resto del alumnado)y se van,o cumplen 16 años.
Los profesores debemos ser autocríticos,pero no vemos ninguna autocrítica en las leyes y medidas educativas.Suelen echarle toda la culpa a la sociedad y a la familia.

La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero, ROMERO.

¿No debe un profesor motivar a sus alumnos?

¿Es un invento de la LOGSE el "instruir deleitando"?

¿La LOGSE desenseña al que sabía?

Si durante la LOGSE se hubiera escolarizado en España un alumno brillante(Espero que Dios no lo haya permitido), el más brillante de todo el orbe, del Universo... ¿Deberíamos atribuirle su brillantez a la LEy Educativa?

Saludos

La existencia de malos profesores es un asunto tratado en el Panfleto con (cito de memoria) "y si el profesor no sabe, no hay que quitar el estrado, sino al profesor".

Como alumno siempre tuve la impresión de que el mal profesor no lo era porque "sabe mucho, pero no lo sabe transmitir" como decía algún compañero. Tal situación existe, pero es mucho más común ser mal profesor porque NO dominas lo que enseñas. Además de implantar una reválida para alumnos, nos tendrían que hacer algo similar a los profesores: me temo que hay gente que se alegra de que suframos porque recuerda a aquel profesor inútil y malvado que le amargó todo un año.

Respecto a la motivación y el juego... a todos nos gustaría ser Juan Tamariz y encandilar a los alumnos con nuestro ingenio y nuestro fluido verbo. Yo trato de hacer el menú de cada clase lo más sabroso posible, pero de vez en cuando hay que hacer lo que el profesor dice y punto.

Y si pinchas en mi nombre, te lo canto en comic.

Hola, Javiyubal. Llevas parte de razón en tus puntualizaciones, aunque el párrafo del "alumno brillante" no lo entiendo.
Yo fui de los que me leí de principio a fin la LOGSE cuando no era más que un borrador, antes de su aplicación. Me estrenaba como profesor, así que no estaba "viciado" con métodos carcas, etc. Me ilusionó la letra. Creí en esa Ley. Fui de los convencidos.

Cuando toreé en la arena del aula, la de verdad, con alumnos de verdad, comprendí los grandes errores que esa ley contenía:

- Partía de unas ganas innatas de aprender por parte del alumno, de una tendencia innata del alumno por participar activamente en el proceso enseñanza-aprendizaje, aportando un elemento enriquecedor, por tanto.

- Además, el aprendizaje, de este modo, se realizaba sin esfuerzo, la sapiencia florecía en las mentes primaverales de los alumnos.

- El profesor gozaba de 25 alumnos (que creo que era la ratio que se proponía) celestiales, participativos, interesados, respetuosos...casi vestidos todos de blanco.

- Aulas de usos múltiples, muchos ordenadores, muchos apoyos individualizados...muchos medios.

La realidad, desde el primer momento, tumbó ese castillo de naipes:

-El alumno, de modo innato, tiene la tendencia a la pereza, a hacer cuanto menos mejor. Hay un porcentaje de alumnos, que es del 50% en cada clase y en cada año, y llevo muchos años haciendo este estudio, que suspenden casi todas las asignaturas en todas las evaluaciones y que su único interés es pasarlo bian a base de distorsionar la marcha de la clase, es decir, de bombardear las ganas y buenas intenciones del otro cincuenta por ciento de los alumnos, ese 50% de alumnos esforzados, con interés, respetuosos, que sí quieren crecer intelectual y socialmente. La otra mitad no tiene más interés que mantener la animalidad con la que nacieron (con la que todos nacemos y que luego la educación moldea)intacta. Para estos animales la logse no tenía ningún remedio, ni para los padres animales, que los había y los hay.
Y hoy, después de tres leyes hermanas entre sí, el problema sigue siendo exactamente el mismo: no podemos tratar a estos alumnos porque las autoridades no nos ponen medios, ni nos dejan que los pongamos nosotros. Nos dicen, sencillamente, que nos los traguemos y disimulemos con palabrería hueca de buenas intenciones, etc.
Estos alumnos malos necesitan una SEGREGACIÓN con personal especializado que los trate aparte. Sí, señores, aparte, se pongan como se pongan. Yo no tendría ningún inconveniente en reconvertirme para tratar a estas ovejas negras, renunciando a la "exquisitez", de los buenos. Me bastaría con saber que mis compañeros profesores sí, ahora de verdad, están sacando de estos alumnos buenos, los mejor para ellos mismos y para la sociedad.
El tratamiento que necesitan los malos es, en primer lugar el aprendizaje cívico, por las buenas o por las malas. Una sociedad no tiene por qué soportar ninguna "caleborroca". Y los centros, todos, tienen su caleborroca incenciando, agrediendo, destruyendo lo que con mucho esfuerzo y paciencia conseguimos construir.

Con los alumnos buenos las clases divertidas, el diálogo fluido, el crecimiento mutuo profesor-alumno, etc, es algo consustacial.

Y los alumnos malos no son las consecuencias, las víctimas, de un mal sistema educativo, de malos profesores, etc. Son el enjendro en que ellos mismos se han convertido con el tiempo y son autores de su propia maldad. Los profesores, desde primaria, seguro que no han hecho más que esforzarse por facilitarles el cambio a mejor, pero lo han rechazado. Cuando, con el regalo de la promoción de oficio, llegan a Secundaria, los profesores, una vez más, no hacemos más que brindarles oportunidades de cambio, pero eligen no hacer caso y son, por tanto, responsables únicos de lo que son.
La gran atrocidad de las leyes actuales es que siguen exculpando a estos alumnos de sus propios vicios y poniendo el dedo acusador directamente en los profesores, y eso, muchos, no lo vamos a consentir.

Saludos, Javiyubal

Javi Navarrete, te presento mis disculpas porque mis formas no fueron adecuadas.

Romero:
Se puede decir más alto,pero no más claro de lo que lo has dicho.
Has resumido lo que pensamos,vivimos y padecemos muchísimos profes ,especialmente de ESO,que toreamos en el ruedo;no de los que filosofan sobre el toreo.

Engendro es con G.
Romero, donde las dan las toman.

Yo, repito una vez más, toreo por las mañanas y filosofo hasta acostado: cuando puedo.


Lo del alumno brillante intentaba dejar claro que las leyes educativas (y de cualquier tipo, incluso los carnés por puntos)tienen sus limitaciones: no les echemos las culpas de todo, ni les atribuyamos virtudes que no poseen (se lo recordaremos a Pere Navarro).

El análisis que haces de los lobitos buenos y los lobtitos malos no es simple: es simplista.¿Cuál es la raya que separa a unos de otros? ¿Tienen el estigma de Caín en la frente los unos? ¿Llevan un clavel en la solapa los otros?

La clave está en el proceso que lleva a algunos estudiantes a convertirse en agentes hostiles dentro de la escuela. Los responsables, en el sentido de que tienen responsabilidad no culpabilidad, somos también los profesores. No sólo nosotros pero también nosotros.

Para más información sobre esta materia remito a otros posts en este mismo foro.

Saludos


Javiyubal, gracias por la corrección ortográfica.

En cuanto a tu argumentación, está claro que entre el blanco y el negro están los grises. Pero en este tipo de foros no podemos extendernos como en un tratado. Los africanos subsaharianos son negros y los españoles blancos. Eso lo entiende todo el mundo, y todo el mundo entiende que hay negros en España y blancos en Angola. -¡por favor, Javiyubal, no me critiques luego como racista por usar el término "negro"! Si yo lo fuera (negro) me sentiría orgulloso y consideraría una cursilería que me llamarnan hombre "de color".

Cualquier profesor con experiencia en el aula puede, al mes de estar dando clase en un grupo al que no conocía previamente, hacer dos grupos por nivel académico:
- El grupo de los alumnos que tienen un nivel madurativo en lo cívico y académico acorde con el nivel oficial que, de facto, cursan.
- Y el grupo, mayoritario en Secundaria, de los que tienen un nivel inferior y no deberían estar "un poné" en Primero de Eso, porque ni su actitud ni su aptitud se corresponden con las que se desprenden del currículo legal y publicado oficialmente para ese nivel. Y ese currículo forma parte de las leyes educativas que desarrollan los expertos (expertos sin experiencia la mayoría de las veces).

Una vez separados los "lobitos blancos", podemos hacer una segunda subdivisión en los "lobitos negros": Los granujas y los torpes -perdona una vez más la terminología, pero la claridad de las exposiciones exigen estos términos. Por eso son tan complicadas y vacías las empalagosas leyes educativos y los intragables tratados pedagógicos, preocupados sólo por poner nombres nuevos a las cosas de siempre, eso sí, no olvidándose de reseñar el autor y la fecha del engendro cada vez que se usa (Romero, 1997)-. Como digo, granujas (necesitan correcciones especializadas en la actitud) y torpes (necesitan la corrección en los aspectos puramente didácticos).
Si quieres, dentro de los torpes podemos hacer una nueva segregación: los que lo son porque en los años anteriores no han tenido acceso a los conocimientos por causas ajenas a su capacidad intelectual, y los que son torpes por deficiencias en su sistema nervioso central.
Bien, no lo pretendía, pero me ha salido largo. Sólo quero ya apostillar que un profesor con experiencia incluso puede arriesgarse, nada más entrar en un grupo-clase que le sea totalmente desconocido, hacer "por la pinta de los chavales" las divisiones de las que hablo, y equivocarse mínimamente. La "pinta" no es la vestimenta, sino "el estar" (postura, mirada, expresión facial..."curriculum oculto", que llaman).

Cada división de las que hablado necesita un espacio físico, un personal y unos métodos específicos. Y mientras legisladores y asesores de los mismos no se quieran enterar, seguiremos con el desastre que es, de hecho, nuestrs Educación Pública.

Mi argumentación no tenía nada que ver con las razas ni con el racismo. He llamado lobitos buenos y lobitos malos para referirme a los "alumnos bueno y malos" de los que hablabas.

Nosotros hemos creado unidades de currículo adaptado para impedir que haya alumnos sentados en sillas seis horas al día escuchando cosas que no entienden. Les hacemos trabajar más, se sienten mejor y no necesitan molestar a sus compañeros para que les hagamos caso. No les segregamos, comparten aula con sus compañeros 16 horasa la semana.

La segregación a edades tempranas (antes de los 15)es una monstruosidad aunque lo diga Ricardo Moreno Castillo y su Panfleto. No se solucionan los problemas segregando: se desplazan o se ocultan.

Romero, con esta afirmación:
"Estos alumnos malos necesitan una SEGREGACIÓN con personal especializado que los trate aparte", das pié, a que te desbaraten tus argumentos con otra contestación, en la misma línea que la tuya, "La segregación a edades tempranas (antes de los 15)es una monstruosidad".
¿Porqué no permitir que los alumnos elijan, al menos entre 3 opciones distintas, en función de sus intereses, expectativas..., a la entrada en los Ies?
Así, quienes funcionan a piñón fijo, "normalizar la integración", no se opondrán a que los alumnos elijan libremente, y los grupos que se hicieran, ya no serían de malos y buenos, granujas o torpes.!Que etiqueten ellos!. Distinto menú y profesorado. El "to revuelto", que tenemos ahora, con los lígeros matices, de "unidades de curriculo, compensatoria...", no convence en general, tal y como está planteado legalmente.


Simplificando bastante:

En cuanto a comportamiento podemos tener los siguientes grupos:
-Alumnos educados y cívicos.
-Alumnos un poco maleducados.
-Alumnos muy maleducados e incívicos.
En cuanto a conocimientos:
-Alumnos con nivel muy bueno.
-Alumnos nivel medio.
-Alumnos nivel bajo o muy bajo,que traen deficiencias grandes de primaria.
-Alumnos de E Especial.

En cuanto a su actitud ante la escuela:
-Alumnos que se integran, unos más otros menos, en el quehacer escolar.
-Alumnos objetores:que no dan un palo al agua.Esperan día tras día,año tras año, en su silla para irse, que los echen o cumplir los 16.
Están segregados en la práctica encubiertamente,a pesar de la palabrería logsiana y siguen un itinerario basura encubierto.
Subdividiéndose en dos grupos:
a)Objetores pasivos:no molestan.Pasan desapercibidos.
b)Objetores activos antiescuela:son los más peligrosos y problemáticos.Ejercen la claseborroca.Ni comen(porque no pueden y/o no quieren),ni dejan comer.
Los objetores antiescuela tienen las cuatro Aes :
Aburren sus compañeros
Aburren al profesorado
Aburren a sus familias
Se Aburren ellos también.

Pues para mí son peores los objetores que no molestan, porque significa que no les importa la escuela ni siquiera para llamar la atención, como mínimo la rebeldía de los otros muestra que algo algo les afecta

Realmente, el tener que dividir a los chicos en categorías cada vez más pequeñas para clasificarlos indica que se trata en realidad de un continuo (en el sentido matemático) entre los que más y menos base tienen, los que más o menos capacidad tienen, los que más o menos esfuerzo hacen, los que más o menos educados son, etc.

Con eso quiero decir que cualquier separación será arbitraria, y niños serán excluidos por diferencias mínimas. La ausencia de saltos cualitativos entre los "grupos" indica que los chicos cerca de los "límites" podrían cambiar de lado fácilmente, según la manera de enseñar y tratarlos. Al superar uno el límite, la persona siguiente se encuentra en la frontera y también puede pasar si lo hacemos bien, etc. etc. Yo creo que todos pueden aprender y tener éxito con el uso de otra forma de enseñar que permita que aprendan, si sientan bien, y colaboren.

Quizás los únicos que no podamos salvar sean los objetores silenciosos, los que preocupan a Laura, quienes se oponen a aprender por motivos que no alcanzamos a comprender.

Efectivamente, como dices, Robert, "La ausencia de saltos cualitativos entre los grupos indica que los chicos cerca de los límites podrían cambiar de lado fácilmente, según la manera de enseñar y tratarlos".

Cualquier división suele tener estos problemas. Pero nosotros las hacemos de continuo: ponemos de calificación un 3 o un 5 y hay infinitas calificaciones intermedias (3,244, 4,999373). O bien, calificamos "Necesita mejorar", o "Progresa adecuadamente", saltándonos las infinitas posibilidades intermedias.

Las necesidad de hacer grupos es consustancial al modo que tiene la mente humana de comprender y poder actuar sobre el mundo que nos rodea.
Cualquiera de las divisiones que hemos propuesto en intervenciones anteriores, comprendo que son permeables las unas a las otras. Por ejemplo: una alumno está en la clase de los protodelincuentes. Recibe una actuación por personal especialidado en cambios de conductas anticívicas. El alumno mejora en este aspecto y se hace suficientemente social. Se le cambia al curso siguiente -o en el mismo, teniendo en cuenta las posibilidades limitadas de organización en un centro- al grupo de los socialmente competentes pero atrasados académicamente, y así sucesivamente.

Este alumno puede acabar como Físico Nuclear. Y agradecerá que con él se hayan tomado medidas serias y realistas, y no las mentiras actuales de la integración basada en el "todos revueltos" y a cargo de un mismo equipo educativo donde se considera que en una hora de clase el profesor es Dios y se puede multiplicar como los panes y peces para que cada alumno reciba simultáneamente una educación individualizad y adapatada a sus capacidades y ritmos de aprendizaje,....¿os suena esto de algo?. Efectivamente el canto de sirenas del que sólo los "odiseos" que nos ponemos tapones en los oídos podemos escapar. Y estas sirenas son bastante voraces, necesitando continuamente de incautos que las engorden.

Laura:
Yo prefiero a los objetores pasivos silenciosos.Suelen ser más educados y tranquilos.No comen,pero al menos dejan comer.Optan por pasar de la escuela,perjudicándose ellos,pero son respetuosos con los demás alumnos y el profesorado.
Los objetores activos ni comen,ni dejan comer:no dejan dar clase,te ponen al límite de los nervios,te roban tiempo de los demás,te faltan al respeto,te producen estrés,tienen a todo el centro detrás de ellos(partes,reuniones con familia,comisión convivencia...),molestan a compañeros.
Sus "llamadas de atención"les perjudican a ellos(es su opción),pero también a sus familias,al resto y a los profesores,a lo cual no tienen derecho.
Así que no les veo la simpatía por ninguna parte.

De acuerdo. Es necesario separar para curar, con la posibilidad de volver después, aunque no creo en el "personal especialidado en cambios de conductas anticívicas" ya que no creo que el problema se pueda solucionar así, o que volverá en cuanto regresen a la situación de antes.

Tal como están las cosas ahora mismo, y con las posibilidades logísticas educativas a vuestra disposición, está claro que vuestra postura es la única razonable en cualquier persona que quiera ver claro su trabajo y sus objetivos. Porque enseñar en tal lío es psicológicamente destructivo, como se ve en el "burnout", crisis nerviosas etc.

Yo no disfruté nada de mis primeras 15 años de enseñanza, ya que por mucho que intentara hacerlo bien no había forma de que ninguna clase fuera un verdadero éxito. Usaba la metodología TEFL que es el equivalente de la LOGSE en la enseñanza de los idiomas. Sospecho que todos los que estamos pro-panfleto somos perfeccionistas, mientras que los que favorecen las ideas logsianas están más por la convivencia, sin dar tanta importancia a los objetivos. Para mi, trabajar duramente sin un objetivo claro y alcanzable es una actividad deprimente, una tragedia en potencia.

Por eso desarrollé el método que ahora usamos: quería convertir la enseñanza en algo apasionante de nuevo. Y funcionó. Y por eso estoy participando en este blog.

RM
Creo que los objetores silenciosos nos preocupan a Laura y a mi porque somos más idealistas y queremos llegar a todo el mundo. Tu postura, como la de Ricardo, es más práctica, la única posible de momento, a medio y largo plazo, para mantener la cordura: quieres enseñar bien a los que se pueda y no ser molestado por el resto. No sé cómo piensa Laura llegar a todos y al mismo tiempo cumplir objetivos, aunque si es logsiana supongo que se centrará en involucrar a todos en la convivencia.

Mi postura es
A)realista,práctica y poco idealista.
Veo que no me puedo dedicar a los educados y a los maleducados;que no puedo ocuparme de los que quieren trabajar y de los objetores;de los que quieren aprender y de los boicoteadores.
Me falta tiempo y me sobra ratio.
Opto por la mayoría y por mi salud psíquica.
Si la administración,muchas de sus familias,los orientadores y la LOE pasan de los objetores,¿por qué no voy yo, a tener derecho a pasar de ellos también?.

Eso no quiere decir que yo mismo estaría dispuesto a ocuparme de ellos en la Postura B)Con:apoyo de la administración, de sus familias , de la orientadora,del educador social,psicólogo clínico en muchos casos,dentro de clases pequeñas en ratio ,con libertad de currículo y metodología alternativa,cambiando mucho presupuestos estructurales de la LOE.
Como la opción B) es utópica,opto por la A).

RM
"parece métodologicamente muy repetitivo,quizás un poco aburrido y puede llegarles a ser pesado... y a los pasotas totales no los engancha,ni los ilusiona"

Creo que podría decirse esto de todo método. La repetitición es la esencia de cualquier enseñanza que quiera producir aprendizaje. El que le parezca a un alumno aburrido/pesado depende de la base que tenga: tanto si está perdido como si ya se lo sabe todo cualquier actividad podrá parecerle aburrida. Nuestra postura es que los alumnos deben superar su inclinación natural a encontrar todo aburrido y difícil, poniendo de su parte esfuerzo, constancia y trabajo. Hablar de ilusionar a los pasotas es hablar el lenguaje logsiano, que ya sabemos errónea y fútil por imposible. Sólo se podrá ilusionar a los pasotas a través del éxito en el aprendizaje, lo que requerirá en una primera fase disciplina y trabajo obligado.

"Permite poca creatividad"

La creatividad no puede ser la primera fase del aprendizaje. ¿Es creativo que un niño haga garrabatos en un papel en la clase de dibujo? ¿No debería aprender a representar diferentes tipos de objetos y formas antes de intentar crear obras originales? Esto es lo que más falla en la educación moderna: la carrera ciega hacia la creatividad. Mi campo es la toponimia, y ser creativo allí significa encontrar soluciones originales que expliquen topónimos cuyo significado se ha hecho opaco con el paso de los siglos. Pero para hacer esto tengo que intentar conocer todos los idiomas que se han hablado en el lugar, las evoluciones lingüísticas que se han producidas en esos idiomas, las culturas que han pasado por ahí, cómo es el terreno; qué objetos podrían haber estado allí cuando se creó el nombre etc. Podría inventar soluciones sin saber nada de todo esto; sería fácil pero no tendría ningún valor. El aprendizaje con tarjetas es aprendizaje, no creatividad. La creatividad viene después.

Yo creo que hay que intentar ir cambiando de método no sólo porque se abirran (creo que esforzarse en superar el aburrimiento es formativo) sino porque cada alumno aprende de manera diferente y no todos a base de memoria pura y dura como proponen tus tarjetas. Lo ideal es combinar varias cosas de manera coherente y programada, no sólo por cambiar sino con objetivos coherentes.

Comprendo que os pueden parecer aburridas las flashcards porque nunca os han enseñado así. Una clase con flashcards al estilo Fluency es como un partido de tenis. Imaginad un extraterrestre que aterriza y ve a unas personas jugando al tenis: hora tras hora siempre haciendo exactamente lo mismo. Pensará que los seres humanos debemos aburrirnos de lo lindo haciendo eso. Se preguntará: ¿Por qué no varían la actividad de vez en cuando? ¿No sería más interesante cambiar el color o el tamaño de las pelotas, jugar sin raquetas o modificar las reglas del juego, o jugar un cuarto de hora de baloncesto, y luego un poco de fútbol antes de volver al tenis?

Cualquier jugador de tenis encontraría tales cambios terriblemente frustrantes. También un alumno que quiere aprender se siente frustrado cuando el profesor detiene la clase para hablar con un alumno o comentar algo irrelevante. Un alumno absorto en una clase de tarjetas se olvida del mundo exterior y se vuelca en lo que está haciendo, igual que el tenista. Un tenista puede continuar, y a menudo continúa, hasta que se caiga, y un alumno bien enseñado con las tarjetas siente lo mismo. Con frecuencia he dado dos o tres horas seguidas de este tipo de clase (con los mismos alumnos), igual que he jugado tres horas seguidas al tenis, sin necesitar parar (ni ellos ni yo).

La razón de que esto es posible es la no acumulación de información e ideas no asimiladas. Con otros tipos de enseñanza, a medida que avanza la clase se le amontonan al alumno los datos e ideas nuevas sin asimilar, de forma que llega el momento en que no soporta oir más porque se le sobrecarga el cerebro y sabe que nunca lo va a recordar. Con las tarjetas esto nunca ocurre porque van comprendiendo, aprendiendo y memorizando a medida que avanza la clase, y al haber asimilado totalmente lo anterior siempre están dispuestos a continuar aprendiendo algo más.

(Ya he comprado la videocámara digital. Ahora necesitaré algún voluntario que quiera salir en el U-tube aprendiendo algo con tarjetas. Empezaré con algo sencillo y rítmico)

hola: soy maestra de gradoEGB), en Argentina y hoy leí"El panfleto antipedagógico".descubro que la realidad educativa es bastante diferente en mi país, en relación a lo que allí se describe.Aunque hay algunas coincidencias:crece la mala educación de algunos niños.Leyendo los comentarios de todos en el blog, veo que tienen mucho problema con los alumnos que no quieren aprender, ni hacer esfuerzo alguno, además perturban la clase molestando a todos.Eso se generaliza y no pasa por la falta de motivación, sino que como decimos aquí en Argentina"el problema es social", es decir mala educación, familias cada vez más permisivas y en algunos casos, abandónicas de la educación del hijo.Seguiré leyéndolos, tal vez entre todos podamos construir algo mejor.

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